9.12.11

Harta de mí

Estoy cansada de ser así. No pertenecerme, ser presa de esta cabeza podrida, mas oscura que un agujero negro.

No puedo estar sola. No puedo estar conmigo y conmigo. Se vuelve oscuridad. Retornan esas nubes negras que hasta hace un rato parecía mantener bajo control.

Pero nunca fue así. Siempre estuvieron, y parezco empezar a creer que siempre van a estar ahí. Me rindo. Me rindo?

¿Cómo se hace cuando la felicidad no alcanza? Sabés que tenés todo, que vas por el buen camino, que sos afortunada. Pero algo te sigue persiguiendo. Un oscuro secreto que parece no caducar, que parece tatuado en tu cabeza, atacando como un incansable virus a tu corazón.

Me siento tan patética. Llorando por banalidades. Sé que hay gente con problemas tan grandes, gente tan desdichada, a los que la vida parece no darles respiro. Y yo, enamorada, rodeada de amigas, viviendo bajo el techo de mis padres, sin embargo, no logro liberarme de la cruz que llevo sobre los hombros.

Me quiero amar. Me quiero aceptar. Me quiero sonreír en el espejo y felicitarme por haber llegado hasta acá, por haber cambiado, por haber avanzado. Quiero admirarme por disfrutar de la vida, por apreciar las pequeñas y también las grandes cosas.

Pero no puedo. Y siempre vuelvo al mismo punto de partida, parece que avanzo unos cuantos casilleros, hasta que tropiezo con una pequeña piedrita y los colores desaparecen, una fuerza me arrastra velozmente al pozo del que salí.

Y yo soy la persona con la que menos ganas tengo de estar, soy la que se ríe cruelmente de mí, la que me muestra que por mas que tenga todo, siempre voy a querer lo único que no puedo tener: no ser yo.

1 comentario:

Jata dijo...

tu forma de escribir es un misterio!, pero es seductor atrapante solo quiero saber mas, dejas con ganas de descubrir me encanta lo que he leido aca.. espero no sea tu vida, porque no creo que alguien con esa manera de escribir quiera ser otra persona.