7.9.11
Mi prima Vera
8.8.11
Día 1
Hoy empieza una semana complicada.
Le hablé a la tarde, lo reconozco. Lo necesito. No puedo estar sin hablarle, sin saber que está haciendo, cómo se siente.
Pero si sigo siendo yo la que insiste no me voy a saberlo nunca. Si él puede darse cuenta. Si nota que ya no estoy a sus pies, si se da cuenta que me extraña, que no me ve y es él quien toma la iniciativa.
Mientras tanto tengo que seguir mi vida. Hacer planes. Hacer cosas para mí. No es solo cuestión de B. Yo también tengo que enfocarme en lo que me toca a mí. Preocuparme por mí. Quererme. Cuidarme. YO.
7.8.11
Inception
¿Cómo puedo saber lo que necesito? Por más que intente no logro encontrar la línea entre lo que puedo soportar y lo que termina siendo un peso. Entre lo que me hace realmente bien y lo que es tan solo un ingrediente innecesario. Entre las listas de pros y contras, cual se lleva el mayor porcentaje.
Me pongo a pensar y me cuestiono cuál es la realidad. Por un lado, ser feliz, ignorando aquellas cosas que me hacen mal, aquellas cosas que me faltan. Ignorando los llantos, los perdones, la falta de comprensión de la parte más profunda de mi ser, que sin embargo, en este punto, es fácil de ver. Una realidad en donde no importa quién va primero, o quién tiró la primera piedra. Importan esos pocos minutos donde estamos juntos y el resto del mundo desaparece. Donde podría quedarme años y décadas y milenios recostada a su lado, acariciando su cara, su pelo, sus manos. Esa realidad donde no puedo la sonrisa es dueña de mi cara, donde agradezco por tenerlo conmigo.
Pero después están esos momentos, aquellos pequeñitos donde las lágrimas intentan salir y la felicidad no los deja, y aquellos que son días como hoy. Una realidad donde siento la angustia comenzar a crecer dentro de mí, la palpito, la vengo venir. Trato de no pensar, pero no puedo. ¿De dónde viene? A veces pienso en el fracaso, me miro al espejo y me odio, me siento vacía, buscando la fuga en mi cuerpo, en mi cabeza, intentando saber por dónde se está yendo todo al carajo.
En este momento, estoy en otra realidad. Acepto que me hace feliz, no me olvido de las sensaciones, no me olvido de su cara, de su sonrisa, de las cosas dulces que me dice. No me olvido de la sensación de desaparecer. Pero en este momento son solo recuerdos, porque mi realidad es esta sensación de que me estoy equivocando, de que estoy dejando pasar las cosas que no quiero ver.
¿Es suficiente? Me refiero, ¿es suficiente estar enamorada de él en esos momentos, no es acaso conformismo? De repente me agobia que todo aquello que ignoro bombee fuerte en mi cabeza y se deslice por mis dedos como el cuerpo ardiendo de fiebre, intentando eliminar el virus. No me alcanza con esta felicidad. Al principio era una novedad, sentirme amada, estar enamorada, todo era y es maravilloso. Pero después las grietas se vuelven visibles. Yo estoy encima, yo intento vernos, yo lo vuelvo mi prioridad.
Y no se trata de que no me ame, que no me quiera ver o no me extrañe, yo soy consciente que me necesita tanto como yo. Pero B. vive la vida más ligera, día a día. Siente algo y lo realiza en el momento. B. necesita estar solo, necesita tiempo para él. B. tiene su propio mundo, uno solamente suyo. Y yo… A mí me encanta planear, me encanta imaginar, me encanta volar, vivir en mi imaginación y luego volverlo realidad. Me encanta la seguridad de una cuenta regresiva, esperar el día en que arreglamos para vernos. Y que sean varios. Él es parte de mi vida, soy incapaz de hacer algo sin pensar en él. Él es mi mundo, y eso es el amor para mí.
Con el tiempo se me hace evidente lo diferentes que somos en el amor. No hablo de amarnos, ni de cuando estamos juntos, eso debo remarcármelo y ponerlo a un lado porque sé que es la parte perfecta.
¿Cuál es el sueño y cuál es la realidad? ¿Puedo ser feliz con él, adaptándome al hecho de que debemos complementarnos en vez de ser iguales? ¿O puedo ser capaz de dejarlo, esperando que llegue la oportunidad de encontrar a otra persona y probarme que hay alguien que sea exactamente lo que yo necesito? Pero, ¿acaso estoy segura que eso es lo que necesito?
Me cuesta distinguir cual de mis dos realidades es el sueño y cuál es la que estoy viviendo. Si mi feliz idilio en el que ignoro las cosas con el tiempo me demostrará que esa es la forma de ser feliz, aceptándonos, reconociendo nuestras diferencias y gozando de ellas.
O si acaso en días como hoy, donde puedo ver las dos realidades, se debe a que estoy pasando mucho tiempo viviendo en un sueño, sin despertar a la realidad. Aquella en la que siempre viví, donde los príncipes no me encuentran tan fácilmente, y la felicidad no es amiga de mi corazón.
9.7.11
1 2 3 hay que ordenar
B. no suele proponer, sino aceptar. B. suele estar cansado cuando sale conmigo, suele pedirme que nos quedemos en su casa.
B. me sorprende con sus mimos, porque no suele hacerlos a menos que se lo pida o que me sienta mal.
B. no me hace regalos, no valora los que yo le hago.
Una de las cosas que más me lastiman, es que el libro que le regalé hace casi ya dos meses, el libro donde le entregué mi alma, donde hablé de como me sentí en cada momento de mi relación, ese que escribí durante más de un año y del que estoy completamente orgullosa, ese libro, sigue en su mesa de luz por la página 30.
Yo no le doy espacio. Soy yo la que siempre lo llama, la que le manda mensajes primero, la que el lunes ya quiere saber lo que vamos a hacer el fin de semana. No es que el responda mal, ni me insinúe que soy pesada, para nada, me contesta con el mismo amor que lo hago yo.
4.6.11
Volviendo a casa
Y ahora que termine el libro quizás que vuelvo a dar una vuelta más. Porque eso fue, ¿no es cierto? Una vuelta más de la vida.
Fue un proyecto ambicioso en el que me embarqué durante veinte meses. Empezó como una manera de descargarme, demasiado personal como para poner en el blog, y eso hizo que me alejara bastante. Pero ya lo terminé y ahora siento que es momento de volver.
O quizás escribir otro libro.
Hace poquito cumplí un año de novia con mi príncipe azul, con el que espero no equivocarme, es el amor de mi vida. Nuestra relación empezó mucho antes, tardamos en ponernos de novios por alguna razón que no termino de entender. Es decir, durante 6 meses actuamos como novios. Y de repente un día pusimos el título. ¿Si algo cambió? Poco y nada. Ponerle nombre era solo eso, una etiqueta.
El hecho es que a lo largo de ese tiempo escribí mucho. Todo lo que me pasaba, todo lo que hacíamos, todo lo que me decía. Y así fui escribiendo y escribiendo, pensando en regalárselo algún día, sabiendo que cuando llegara el próximo 25 de mayo (si, nos pusimos de novios un 25 de mayo) lo tendría en sus manos.
Y el día llegó y es más, ya pasó. Y cuando B. lo vio no entendía nada.
- Lo escribí yo.
- Me estás jodiendo.
- Te lo juro por mi vida.
Y yo no podía creerlo. Y yo no podía creer que ese día había llegado. Pero aquí estoy, volviendo a otro de los amores en mi vida. Porque ahora me siento un poco más vacía, como si me faltara algo. Terminé un proceso, una etapa muy importante. Y por más que haya sido casi una biografía de amor, fue el primer libro que escribí.
Y quién sabe, quizás empiece con otro. Esta vez me gustaría hablar de los sueños, de las esperanzas. Quizás sea la hora de volcar todas las fantasías que viven en mi cabeza, e intentar demostrarme que voy por el camino correcto.
Esta semana me anoto en Letras. Periodismo no era para mí, y en el fondo siempre lo supe. Esto es lo que quiero hacer. Pero supongo que me faltan fuerzas, me falta confianza para arriesgarme a vivir de algo que me supera, algo de lo que no estoy segura si es capaz de producirle algún sentimiento a alguien más que a mí.
Lo estoy intentando. No pensar. Jugármela. Tirarme de cabeza. A todo o nada.
Deséenme suerte. Estoy por empezar a vivir mi vida.
22.10.10
In my place
Necesitaba al menos diez minutos con el. Tenerlo para mi, poder abrazarlo, besarlo recorrer su cara con la punta de mis dedos. Necesitaba ese momento que siempre me hace bien, esos minutos donde todo desaparece, donde estoy en el mejor lugar del mundo.
Y ni eso. Apenas apague la luz ya estaba dormido. No reaccionaba. Ni un beso de buenas noches, ni una caricia ni un te quiero. Y yo me quede tratando de tomarlo de la mano, de esperar una mínima respuesta. Pero ya estaba inconsciente.
Esta vez lo necesitaba yo. Necesitaba hablar con él, necesitaba contarle lo que me pasaba, necesitaba decirle que me siento sola, que tengo miedo, que me hacia falta diez minutos de contención, donde alguien me abrazara y me dijera que esta todo bien, que todavía al menos él está para mi.
No puedo ir y despertarlo. Su cuerpo necesita descansar, su mente no da más. Lo único que lo mantiene en pie es el enorme entusiasmo que lo llena de energía. Este laburo es algo impensable para él y encima con su tío de España. Y la semana que viene sus 18. B. no puede estar en un mejor momento.
¿Cómo puedo ser capaz de sacarle eso? ¿Cómo puedo apenas arriesgarme a arruinárselo? El otro día me llamo justo cuando yo estaba llorando. Le tuve que cortar y decirle que no quería hablar. Él notó que me pasaba algo. Le dije que le quería contar algo importante. Se olvidó. Ya no le da la cabeza para tanto, esta tan feliz y excitado que no puede notar el efecto secundario.
Yo se que él no es así, yo se que se preocupa por mi y se que si se entera lo mal que estoy lo voy a poner mal. No quiero hacerle eso, no puedo. D. dice que para eso esta, para contar con él, para escucharme. Dice que no puedo estar pensando en los demás, que tengo que pensar en mi y B. va a estar feliz de ayudarme. Pero no es tan así.
Son las 12.10 de la noche y B. esta durmiendo en mi cama. Y yo acá, en este lugar, escribiendo. Sin saber si estoy haciendo bien o mal. Sin saber si debería despertarlo o no.
Y si la situación fuera a la inversa, si él estuviera llorando mientras yo duermo en su cama querría que me despertase, querría ayudarlo. Pero yo sigo siendo yo. Y no puedo despertarlo, simplemente no puedo. No esta bien, esta cansado, casi muerto. Tuvo un día interminable, de esos que no podes creer que en algún momento van a terminar. Casi toda su semana fue asi.
Y es cuando me pregunto si estos son los momentos donde tengo que ser egoísta y cagarme en el otro. Es donde me pregunto si lo voy a terminar despertando. Si voy a llorar mas fuerte, a hablar en voz alta y lograrlo como por acciente.
Y estoy a punto de poner en la balanza mi necesidad de él y mi egoísmo frente a lo que en el fondo se que es lo correcto. Frente a hacer lo mejor para él.
Y de repente ya no se que es en el fondo lo que pienso que es lo correcto. Ya no se a quein creerle.
Voy a apagar la computadora y volver a mi cama. Quizás lo despierte. Quizás no pueda, quizás no tenga fuerzas. Quizás necesite de esa conexión que siempre tenemos y se despierte solo, sintiéndome, escuchándome desde los sueños.
Quizás simplemente me quede dormida yo también y cuando la mañana entre por mi ventana…
No lo sé.
27.7.10
Click
Se que no me vana creer, pero es verdad. Hice mi clic y espero que esta vez sea para siempre.
Siempre tuve la sensación de que yo quería más a las personas que ellos a mí. Siempre pensé que los valoraba, los apreciaba, los necesitaba muchísimo mas. Y es por eso que nunca me enojo por mucho tiempo, no me gusta levantar la voz (aunque lo haga inevitablemente, trato de tranquilizarme). Con ese miedo constante a perderlos, a que me lastimen.
Y reconozco que me porto mal muchas veces con esas pocas personas que se me quieren. Que contesto peor, sin pensar las cosas. Que las lastimo mucho más. Quizás porque tengo esa seguridad que aunque no contenga mi mal humor, no contenga mis ironías, no me contenga en lo absoluto, me van a querer tanto o igual que yo, pase lo que pase.
Hace poco dije algo sin pensar. Estaba loca, estaba traumada, no importa el motivo, aunque haya sido uno muy bueno. Le dije algo francamente horrible a B. Y B. es de esos a los que yo considero quiero mas de lo que me quieren.
Sabia que no había estado bien pero nunca pensé que había sido para tanto. Nunca pensé que lo iba a ver asi. Llorando.. si, B., llorando, imposible. Vi su cara y escuche su llanto. No me alcanzaron las palabras, los brazos ni mis lagrimas para contenerlo. Lo vi sinceramente dolido, no se si destruido.
Lo vi asi y lo primero que pensé fue.. Por D’s… esto se lo hice yo. Yo lo lastime de esta forma. Por creer que lo quiero más, por creer que lo necesito mas, termine alejándolo y dañándolo mas de lo que yo podía haber pensado.
En ese momento caí en la cuenta de lo que estaba haciendo, de lo que podía llegar a hacer. Entendí que está todo en mi cabeza, que siempre son solo simples detalles. Me prometí que nunca mas le iba a hacer algo así a alguien a quien quiero tanto tanto. Me prometí dejar de ver las manchas cuando todo esta limpio, dejar de inventar nubes amenazantes cuando el cielo es celeste y el brillo del sol enceguecedor.
Me prometí, respecto a él, quizás la parte mas difícil, animarme a entender que lo que me dice es verdad, que me quiere como a nadie mas. Y por sobre todo, a dejar de tener miedo si es que yo lo quiero mas. Quizás empezar a aceptar lo que me pasa, quizás dejar de negarlo todo el tiempo. Quizás, quizás la realidad es que si significa lo que siento que lo amo. Y quizás que eso no importa, mientras el me quiera y necesite de la forma en que lo hace.
28.6.10
I love you too, I love you boo
- - Y no le dijiste te amo todavía?
- - No..
- - En serio???
- - Si, en serio.. para mi es diferente que para el resto lo que significa amar.
A veces me siento presionada a responder, a explicarme, a justificarme. Todos parecen esperar que que seamos la pareja perfecta, que nos amemos, hagamos el amor y nos prometamos tener 20 hijitos.
Y yo soy diferente. Soy especial en ese sentido. No, especial no, esa no es la palabra. Soy frágil. Y estoy guardada en trescientas mil cajitas de cristal, porque se que se rompen con mucha facilidad y las astillas me duelen hasta sangrar.
Y para mi amar es entregarme. Es dar mi corazón por completo, dejar todo de mi. Es sentir que la unión va a ser para siempre, que pase lo que pase ese amor nunca se va a acabar. Y por eso entregarse hasta al final, en cuerpo, alma y corazón.
Y yo no puedo entregarme de esa forma. Yo lo quiero con todo mi corazón, con toda mi alma. Y cada parte de mi ser lo extraña, lo necesita. Lo veo y me derrito, me desarmo, me deshago en sonrisas y miradas brillantes.
Puede ser, como dijo mi gran amiga D., que es mi cabeza quien le gana a mi corazón, porque en el fondo yo se que quizás eso es amar y no es en cambio lo que me quiero hacer creer a mi misma. Pero la verdad es que no quiero amarlo. No quiero dar todo de mi, de esa manera.
Ya abrí bastantes cajitas, ya deje que se acercara lo máximo que alguien haya podido acercarse. Y es muchísimo y cada vez me siento mas frágil, mas desnuda. Así como me costo admitirme a mi misma que estaba enamorada, hacer que tanto mi cabeza como mi corazón estén de acuerdo en que lo amo es mas imposible todavía.
No voy a deshacerme de todas mis cajitas. No puedo despojarme de todo, por muchísimo e infinitamente que lo quiera. Porque tengo tanto o mas miedo, porque me conozco y se que no quiero sufrir, no con la intensidad que lo hago yo.
Hoy por hoy, yo no estoy segura de él. Se que no tengo motivos, se que me dice y demuestra todos los días cuanto me quiere, que es dulce y paciente conmigo, que me entiende mas que nadie. Pero yo sigo esperando que el milagro se acabe y si el mañana viene y me dice que estaba confundido, que lo perdone pero no me quiere, yo no me sorprendería.
Y sufriría, muchísimo. Inmensamente. No quiero ni imaginar como seria si yo lo amara, con todo lo que eso implica.
Y probablemente necesite que él me lo diga primero. Probablemente necesite cumplir un año, necesite mil quinientas pruebas.
Pero también, muy probablemente, necesite de un esfuerzo mas grande, de una transformación mas grande, en la que las cajitas simplemente se desvanezcan y la fortaleza se encuentre en mi misma.
26.5.10
Un pibe intuitivo
24.5.10
Gris topo
Para mi las cosas son blancas o son negras. O es. O no es.
Necesito en cierta forma saber que son blancas o negras, necesito la seguridad de que no me equivoco, de que todo resulta lo que parece. No me gusta estar sentada en el limbo, me saca de quicio y me vuelve completamente loca no poder saber de que se trata.
Y si, otra vez B. Hacia mucho que no escribo sobre lo que verdaderamente me pasa. Hace mucho que simplemente me guardo las cosas en la cabeza y llega un punto en que me desbordan, en que ya es necesario que salgan de una manera u otra.
Los grises. Si, yo creo en los grises, no soy tan extremista. Pero los grises son transiciones. Para pasar del negro al blanco, hay que pasar por el gris. Para pasar del blanco al negro, hay que pasar por el gris.
Pero el gris no es algo estable. El gris es un cambio, el gris es un proceso. Para atrás o para adelante, pero el gris nunca se queda quieto. No debería quedarse quieto.
Y yo creí que era solo eso, que estábamos atravesando el gris. Pensé que era cuestión de tiempo, era cuestión de ir dándonos cuenta como iban cambiando poco a poco las cosas. Porque la verdad era que amigos ya no éramos. Y no podíamos tampoco decir que éramos novios porque nos faltaba un poco mucho para tomar esa decisión. Claro... en marzo era esto... en abril... Pero ya casi en junio... No podemos ser gris después de medio año.
Yo no puedo aceptar que este gris sea la normalidad. Porque este gris se transforma en costumbre, este gris no esta avanzando, no esta retrocediendo. Este gris quiere quedarse en gris y todo indica que así lo va a ser.
Cuando algo que debería cambiar, no empieza a ir para adelante, entonces de seguro empieza a ir para atrás. Y a mi esto me esta comiendo al cabeza de tal manera que tarde o temprano... regresa al punto de partida (con suerte).
Yo ya no puedo seguir aceptando que no somos nada. Yo ya no puedo seguir sintiendo que no soy la amiga, no soy la novia, no estamos saliendo, no tenemos nombre. Yo ya no puedo sentirme cómoda en este gris. Yo ya no quiero ser gris.
Porque la cuestión es… ¿Por qué seguimos siendo un gris? ¿Cuál es la razón para que sigamos teniendo miedo de jugarnos por el blanco o por el negro?
Y yo no quiero ser de esas que van y aprietan al pibe y prácticamente lo agarran de los pelos y lo obligan a aceptar algo que no quieren. Entonces voy a buscar lo que necesito yo, el punto intermedio del gris.
Si lo más parecido a una definición es una amistad, quizás con unos cuantos derechos, entonces en mi cabeza eso vamos a ser. Entonces va a ser así la manera de relacionarnos, la misma que tengo con mis demás amigos.
Y no voy a esperar nada. No voy a hacerle reclamos en mi cabeza, no voy a desesperarme porque no me llama, porque no me dice de salir. No lo voy a extrañar fuera de la escuela. Y nada va a significar mas de lo que es.
Quizás soy yo la que necesita un tiempo alejada de él. Quizás soy yo la que necesita poner un límite. Si todo empiezó cuando en mi cabeza vi un gris que cambiaba mientras que en la realidad todo seguía del mismo color. Entonces la responsable soy yo. La culpa la tengo yo.
Ya paso bastante tiempo y él no quiere elegir un color. Pero yo si. En mi cabeza el gris inmovil resulta un desastre.Termina en llanto, en desesperacion, en angustia. Y o no quiero eso. Esta vez voy a volver, voy a retroceder. Ojala pudiera ir para adelante, pero ir para adelante es algo que se hace de a dos. Y yo sola, solo puedo contentarme con ir para atrás.
23.2.10
I gotta feeling
Que soy mas que propensa, casi adicta a tirarme abajo y retorcerme en mi pesimismo propio es de publico conocimiento.
Pero tengo un mal presentimiento y no se si es eso o lo mismo de siempre disfrazado de vision gitana.
Tengo un miedo que me oprime el pecho, que consume mis pensamientos y que no me deja en paz. La constante sensacion de que hay algo que cambió, de que ya no me quiere. De que el sueño siempre fue un sueño y estoy por volver a mi realidad de siempre.
Yo se que no tengo motivos, se que hasta hace una semana me estaba mandando un mail de Valentines.
Pero estas ganas de llorar no se me van con nada, ni evocando momentos, mails, conversaciones, besos. Nada me calma, nada me tranquiliza.
El miedo me paraliza, no puedo pensar en otra cosa. No puedo disfrutar no me puedo relajar porque un te quiero y un beso se vuelven necesidades inminentes.
Ya no se trata de que quiera, si no de que necesite. Y me asusta el hecho de no poder ser capaz de disfrutar de estar en Gesel(si, en este preciso momento estoy en un ciber, loca de remate).
Por un lado me parece logico, una vez que consigo eso que tanto quiero.. me saparo inmediatamente con futuro incierto!
Cualquiera en mi lugar tendria un ataque de nervios, como yo, y estaria rezando por que las cosas sigan por su buen curso y el sueño no sea tan breve.
Pero yo estoy rozando el limite de la locura. No soy capaz de vivir sin estar paranoica, sin llorar cada noche por el miedo que siento a que todo se termine.
Pero mas que nada.. tengo miedo de no saber como soy capaz de reaccionar si las cosas salen mal. Tengo miedo de caer tan pero tan profundo que ya nadie sea capaz de salvarme. Quizas esta vez mi autoestima desaparezca por completo, y mis complejos y todo eso que gracias a el yo me sentia con mas fuerza y valor de dejar atras, me llenen e invadan haciendose dueños y señores de mi ser. De mi personalidad. De mi alma.
Quizas la proxima vez sentir apenas la mitad de la adoracion que siento por el me pueda salvar.
Y mucho menos yo misma.
31.1.10
Come home
Como ya es costumbre en este ultimo tiempo, otra entrada sobre B.
Acabo de volver de Gesell, llegué ayer. La pase increíblemente bien, disfrute a más no poder y tenía cero ganas de volver. B. me mandó un par de mails y hasta mensajes de vez en cuando.
A ver, poniéndolos al tanto de la situación, recapitulando.
Hace dos meses que salgo con B. Ponerle una etiqueta seria puro palabrerío, pero yo estoy enamorada de él y él así me dijo lo está de mi. Me lo dijo una y otra y otra vez.
El 9 de enero B. se fue a Uruguay. Lo vi apenas unas horas el 22 porque yo me iba de viaje al día siguiente.
Hasta acá todo perfecto, las distancias no cambiaron la relación ni nada por el estilo, es mas, se podría decir que nos hizo mas apegados todavía, y que nos hizo necesitarnos mas y darnos cuenta que nos queremos de verdad.
El problema es... yo no soy una piba de autoestima alta. Se podría decir que es más bien autoestima nula. Entonces, el hecho de creer que una persona me quiera o pueda estar enamorada de mí, ya es bastante difícil. Pero a él.. cuando me mira a los ojos.. cuando me da un beso.. le creo. Yo le creo absolutamente todo lo que me dice cuando estoy con él.
Pero B. esta de viaje nuevamente... un mes y una semana. Y esta vez no se fue con los viejos a Uruguay. Se fue a Estados Unidos a estudiar Ingles a una universidad.
¿Alguna vez vieron alguna serie inglesa? Bueno, palabras de él, que es igualito a eso. Mi chico va a estar rodeado durante un mes de mujeres mayores de 19 años, en un país completamente extraño, solo y saliendo de joda todos los fines de semana. Sexo, droga y rock & roll, se queda corto. Y estoy hablando en serio.
Antes que él se vaya, hablamos millones de veces sobre el tema. Yo le dije que no me importaba lo que hiciera allá, que tenia que aprovechar todas las oportunidades que se le presentaran, pero que tenía miedo de que volviera y ya no me quisiera mas. Él me explico de mil maneras diferentes las mil razones por las que eso es imposible que suceda. Y yo le creí, porque eran totalmente lógicas.
Cuando me fui a Gesell nos hicimos cartas para nuestros respectivos micro/avión. En la última hoja me dijo que estaba total y perdidamente enamorado de mí, que era lo mejor que le había pasado en la vida. Que me quería con toda su alma y que soy lo más importante que tiene.
Y yo le creí.. le creí..
Pero B. está lejos. Y yo no puedo evitar sentir miedo, mucho miedo. Porque por mas que le crea, por mucho que lo conozca, uno nunca sabe lo que puede pasar. ¡Cómo me puede prometer tantas cosas cuando no tiene ni idea lo que puede pasar en el siguiente mes!
Y por mas creíble que sea, por mas que yo tenga montones de razones para confiar en él, en lo que me dice, no debería haberlo hecho. ¿Por qué me enamoré así? ¿Por qué me deje llevar si siempre supe que él se iba a ir de viaje tanto tiempo, si siempre supe que cabía la posibilidad de que volviera y todo terminara?
Tengo muchísimo miedo, y aunque me prometí y hasta por un momento llegué a creer que no iba a ser así, ahora no veo la hora de que todo esto se termine y B. vuelva y me diga que todavía me quiere, que sigo siendo lo más importante que tiene.
¡Está tan lejos...! ¡Y yo lo extraño tanto...!
¿Pero acaso no es lógico que tenga tanto miedo? Es demasiado tiempo, y justo cuando recién empezaba a ser feliz de verdad. Yo no sé que podría ser de mi, no me lo puedo imaginar. Porque no me contuve, me dejé llevar totalmente sin restricciones, y estoy perdidamente enamorada de él, y eso no tiene vuelta atrás. Y todas las noches pienso en él antes de dormirme, y me acuerdo de todos esos recuerdos que tengo grabados, y me duermo feliz.
¿Cómo no tener miedo a perder algo tan hermoso, aquello que siempre soñé? Cumplir mis sueños y mis ilusiones y sentir que pueden desvanecerse en el corto plazo de un mes.
¡Él no sabe lo que puede pasar...!
Y por más que me diga que me quiere una y mil veces, por más que necesite releer esa carta cada vez que me desespero por la posibilidad de perderlo, yo sigo sintiendo miedo.
Y mis vacaciones me encantan y las disfruto a más no poder, en serio. Pero eso no evita que no deje de querer que termine febrero, él vuelva y estar en sus brazos y tener nuevamente esa seguridad que me da, de que todo va a estar bien. De que voy a seguir siendo feliz. Con él.
18.1.10
D' you know what i mean?
Jane dice: Sabes que estaba pensando?
Jane dice: cuando vos ves algo azul, como sabes que es azul? Porque ya lo viste antes
B. dice: mm me parece q se viene una reflexion parecida a otra q tuve yo una vez
Jane dice: no, no creo
B. dice: a ver contame
Uno sabe que algo es azul, porque desde chiquitos nos enseñan los colores. El cielo es celeste, los arboles son verdes, las nubes son blancas. Y cada vez que vemos el cielo, un arbol o una nube, tenemos la seguridad de que son celeste, verde y blanco.
Uno reconoce las cosas porque ya las vio antes, porque alguien le mostro el camino. Alguien nos guió, nos orientó, para que a la hora de enfrentarnos solos con el mundo, sepamos defendernos, porque lo primero que uno necesita para defenderse, tarde o temprano, es conocimiento.
Puede que nos duela la panza. ¿Y cómo sabemos que nos duele la panza, si no existe forma de que alguien nos haya demostrado lo que es un dolor de panza?
Pero sin embargo, si al otro le dolió la panza alguna vez, al describirnos el dolor, entendemos exactamente lo que el otro quiere decir. Es un dolor de panza, no hay duda alguna. Porque todos los dolores de panza son iguales, son tan simples como eso, dolores de panza. Entonces, la proxima vez que nos duela la panza, ya no va a ser necesario que nadie nos diga nada. El dolor va a ser facilmente reconocible y catalogado como tal.
Parece logico, uno reconoce las cosas cuando ya las conoce previamente, o cuando tiene a alguien para decirle, es esto, porque yo ya lo sentí.
Lo que me resulta tan extraño, es que hay veces que no pasa eso. Y va contra toda logica, no tiene sentido. Hay cosas que nunca antes nos pasaron, que nunca nadie te pudo haber descrito como eran, porque de haberlo hecho, igualmente no las hubiesemos entendido. No lo hubiesemos creido.
Hay cosas que cada uno siente diferente, y sin embargo, para todos llevan el mismo nombre.
Porque cuando te pasan, las reconoces. No sabes porque, no sabes como, simplemente las reconoces, simplemente sabes que son asi.
Y no tiene nada de logica. ¿Quién te creeria tanta seguridad? Seguramente nadie a quien no le haya pasado.
B. dice: pero es que es un punto bastante comun, sobre todo con el amor. Hay mucha gente que se pregunta, como voy a saber cuando este enamorado si nunca lo estuve y no se lo que se siente?
¿Cómo se que te quiero? No sé cómo, pero simplemente lo sé. Se que nunca me paso algo parecido, entonces no resulta logico tener tanta seguridad, pero tambien se que nunca lo entenderia si no fuera asi.
Lo siento. Es una sensacion. Es una seguridad que emana desde adentro. Estoy enamorada, y se que es asi. Simplemente lo se.
No es dificil darme cuenta que estoy en lo cierto.
Porque te miro y sonrio. Porque pienso en vos y sonrio, porque miro tu foto y te sonrio automaticamente. Es un acto inconciente. Me acuerdo de vos, y mi primera reacción, es sonreir.
Porque no te puedo sacar de mi cabeza, pero no obsesivamente. Es diferente. Es como si ya fueras parte de mi cabeza. Como si después de tanto tiempo estando en ella, finalmente te convirtieras en una parte indispensable para existir..
Porque me olvido de todo. Porque me desconecto del mundo. Porque solo estamos vos y yo, y es lo unico que me importa. Porque soy feliz, y estar enamorada me hace feliz. Y ser correspondida me hace feliz. Y que estes al lado mio, que me agarres de la mano, me hace sentir una estabilidad como nunca antes.
Y simplemente lo se. Nadie me dijo que el amor era asi. Nadie me dijo que iba a sentir esto. Y no tiene explicación. Porque es magia. El amor es magia.
Y la magia, no tiene lógica.
12.1.10
Tell me 'bout it
Y estaba más que feliz. Estoy más que feliz. Pero luego de unos días empecé a pensar sino había sido demasiado. Si no fue que nos dejamos llevar por el momento, por las ganas de decirnos todo lo que sentíamos. Y si no fue demasiado rápido.
¡Hace un mes que estamos saliendo! ¿No es demasiado rápido para ya decir que estamos enamorados, para ya decir que no hay nada más importante que el otro (entre muchas otras cosas)?
No es que no sintiera todo eso, no es que se trate de que haya dicho cosas que no pienso realmente. Al contrario, siento todo eso y mucho más. Pero también siento que fue un clic y un cambio de etapa, y quizás eso fue demasiado rápido.
También es verdad lo que él me dijo. "Jane, principalmente que este mes estuvimos todo el tiempo juntos, todo el tiempo hablando y eso hace que parezca mas de un mes. Segundo, que hace un mes que estamos juntos, pero esto viene desde hace mucho, esto lo tenemos en nuestras cabezas mucho antes que sucediera. Y más de un año que somos amigos, por lo que eso hace que nos conozcamos bastante más de lo común, y que no sea tan rápido como parece."
Viendolo de ese modo, cobra sentido. No me enamoré de una persona hace un mes, simplemente saqué todo lo que se venía creando en mi interior hace ya bastante tiempo. Simplemente me di cuenta que ese amigo que tanto quiero encaja perfectamente en mi idea del príncipe azul.
Entonces, no es que me enamoré en un mes, sino que encontré la persona que venía buscando hace tanto tiempo. Y puede ser que nos hayamos dicho tantas cosas porque íbamos a estar mucho tiempo sin vernos, pero la verdad es que es lo que sentimos, y si a nosotros no nos importa el tiempo, ¿entonces quién define qué es demasiado rápido?¿quién me prohíbe sacar todo lo que tengo dentro y sentirme tan bien después?
Porque también es verdad que uno no sabe que puede pasar mañana. Nadie tiene la bola de cristal y preferiría no tenerla tampoco. Y yo ahora siento eso, y ahora tengo ganas de decirle que lo quiero mucho mucho mucho, y que estoy enamoradísima.
Y si eso es lo que siento en este mismo instante, entonces eso es lo que tengo que hacer.
Porque siempre es mejor arrepentirse de algo que uno hizo, que de algo que uno mismo se contuvo de hacer.
Y la verdad, es que yo siempre pense que una vez que encontrar a la persona de la cual iba a estar profundamente enamorada, iba a soltar todo lo que tengo en mi interior y dejarlo todo fluir. Siempre sostuvé que no me importaba sufrir como una condenada cuando las cosas no fueran bien, porque iba a etsra orgullosa de haberme enamorado.
Y lo sigo pensando, estoy mas que feliz de quererlo tanto, mas que feliz de haberme enamorado de esta forma justamente de él.
¿Acaso que yo le diga todo lo que siento no lo hará feliz a él tambien, de la misma manera que me derrito cada vez que me dice te quiero?
3.1.10
Open your eyes
Y ahora que soy feliz... no se que decir. No puedo expresarme con las palabras adecuadas.
¿Qué pasa cuando uno ya no tiene de que quejarse?, O quizás si, pero la felicidad es tan grande que opaca todo el resto, sin dejar lugar para nada mas que optimismo.
Ser feliz no significa que todo, absolutamente todo este bien. La felicidad no significa haber alcanzado la perfección.
Nadie que no haya sido feliz puede explicar lo que se siente.
Porque ser feliz es una postura frente a la vida. Es levantarse cada día y agradecer por lo que uno tiene en vez de quejarse por aquello de lo que carece.. La felicidad, como dice el logo de Coca Cola, es el lado positivo de la vida. Una persona feliz se siente afortunada.
El problema es que para la mayoría de las personas resulta bastante difícil, por no decir rayano a lo imposible, ver la gran imagen. Apartarse un minuto y mirar sus propias vidas con una visión objetiva. O quien dice, quizás a través de un caleidoscopio obtengamos la visión más hermosa.
Sin embargo en muchas oportunidades es necesario desear con mucha intensidad algo en particular y conseguirlo, para recién ahí darnos cuenta que ya éramos felices incluso antes de alcanzarlo.
Es que a veces no es cuestión de encontrar la felicidad, sino darnos cuenta que con lo que ya teníamos, si solo lo hubiésemos valorado como se merecía, nos hubiese sido mas que suficiente.
Pero resulta mucho más fácil desear fuertemente que las cosas pasen, rogar y suplicar hacia el cielo la llave de la felicidad, y luego excusarnos alegando que hasta que no lo consigamos, no podremos ser felices.
Resulta obviamente más cómodo que abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor. Y que si no tenemos todo? Realmente, quien quiere ser perfecto?
Si es que ni siquiera somos capaces de reconocer la verdadera perfección cuando somos dueños de ella..!
Yo no quiero eso que llaman la perfección. Ésta es mi perfección. Lo que tengo ahora y no lo que me falta.
Y reconozco que particularmente yo soy una persona casi incapaz de ver todo lo que tengo y dejar de enfocarme en aquellas cosas que detesto.
Pero justamente por eso es que hoy intento aprovechar cada momento de esta inesperada claridad.
Un año atrás, no hubiese creído a nadie que me dijera que hoy iba a ser capaz de valorar y ser feliz por todo lo que tengo. Que hoy iba a sentirme afortunada por cada segundo de mi hermosa vida.
Levantarme cada día con una sonrisa y ser capaz de darme cuenta que de todas las cosas que siempre desee, hoy tengo las que necesito e incluso más de lo que pude imaginar, de lo que puedo pedir.
Y ahora si, por fin entender que es eso que algunos llaman felicidad.
Every minute from this minute now We can do what we like anywhere I want so much to open your eyes Cause I need you to look into mine
- Snow Patrol -
2.12.09
Dreaming outloud
Ok digamos que me tome bastante tiempo para sentarme a escribir... unos 3 dias...
Es que, ¿Cómo escribir de algo que ni yo me creo que haya pasado? Como decir que no entiendo una mierda, que no puedo aceptar que realmente haya pasado.
Creo que nunca antes me había pasado de desear algo con tanta intensidad, y que se me cumpla. Y en el momento menos pensado.
Fue demasiado inesperado, yo ya había bajado los brazos y agitado mi bandera blanca.
Y de repente, estamos solos bailando, uno al lado del otro.
Y de repente nos estamos besando.
Y de repente estamos abrazados.
Y de repente estamos en su casa.
Y de repente abro los ojos.
Y él sigue ahí. Y es de verdad. Y lo acaricio, lo miro, lo beso. Y no desaparece. Y es de carne y hueso.
Cierro y abro los ojos nuevamente. Parpadeo un par de veces.
Pero él sigue enfrente de mí. Y me da un beso en la boca. Y no estoy soñando, esta vez no estoy en mi cama soñando y llorando por lo que nunca va a pasar.
No puedo explicar cuanta felicidad tengo en mi, como no puedo arrancarme la sonrisa de la cara, no puedo dejar de pensar en el y en el fin de semana que pasó.
Y las cosas salieron exactamente como yo quería. Y que nos hayamos besado no cambió el hecho de ser amigos, esa relación tan linda que habíamos conformado en este ultimo tiempo.
Y de repente me acuerdo cuando me moría por estar con él y no podía, cuando lloraba por haberme enganchado con mi amigo.
Y ahora lloro pero de felicidad, porque no puedo creer que sea verdad. Simplemente no caigo, que él quiera estar conmigo de la misma forma que yo quiero estar con él.
No se, no se me ocurre como hacer esta entrada, como explicar. Porque ni yo misma entiendo que haya pasado, que haya sido real, y no paro de repetirlo, y tengo las imágenes del sábado en mi cabeza, y sus mensajes en mi celular. Y ya lo extraño y lo quiero ver, y lo quiero abrazar, y quiero darle todos los besos que me estuve conteniendo.
Y siento que cada día que pasa mas te quiero.
Y por primera vez juro que no pienso en el futuro.. Y obviamente que ya venia soñando con ese futuro hace mucho tiempo! No digo que no tenga ciertas imágenes en mi cabeza que quisiera cumplir jaja.
Pero con lo que tengo hoy no puedo pedir nada mas. Porque lo que quiero, es exactamente lo que tengo. Y no lo cambio por nada.