28.11.11
Poder se puede..
9.7.11
1 2 3 hay que ordenar
B. no suele proponer, sino aceptar. B. suele estar cansado cuando sale conmigo, suele pedirme que nos quedemos en su casa.
B. me sorprende con sus mimos, porque no suele hacerlos a menos que se lo pida o que me sienta mal.
B. no me hace regalos, no valora los que yo le hago.
Una de las cosas que más me lastiman, es que el libro que le regalé hace casi ya dos meses, el libro donde le entregué mi alma, donde hablé de como me sentí en cada momento de mi relación, ese que escribí durante más de un año y del que estoy completamente orgullosa, ese libro, sigue en su mesa de luz por la página 30.
Yo no le doy espacio. Soy yo la que siempre lo llama, la que le manda mensajes primero, la que el lunes ya quiere saber lo que vamos a hacer el fin de semana. No es que el responda mal, ni me insinúe que soy pesada, para nada, me contesta con el mismo amor que lo hago yo.
26.5.10
Un pibe intuitivo
24.5.10
Gris topo
Para mi las cosas son blancas o son negras. O es. O no es.
Necesito en cierta forma saber que son blancas o negras, necesito la seguridad de que no me equivoco, de que todo resulta lo que parece. No me gusta estar sentada en el limbo, me saca de quicio y me vuelve completamente loca no poder saber de que se trata.
Y si, otra vez B. Hacia mucho que no escribo sobre lo que verdaderamente me pasa. Hace mucho que simplemente me guardo las cosas en la cabeza y llega un punto en que me desbordan, en que ya es necesario que salgan de una manera u otra.
Los grises. Si, yo creo en los grises, no soy tan extremista. Pero los grises son transiciones. Para pasar del negro al blanco, hay que pasar por el gris. Para pasar del blanco al negro, hay que pasar por el gris.
Pero el gris no es algo estable. El gris es un cambio, el gris es un proceso. Para atrás o para adelante, pero el gris nunca se queda quieto. No debería quedarse quieto.
Y yo creí que era solo eso, que estábamos atravesando el gris. Pensé que era cuestión de tiempo, era cuestión de ir dándonos cuenta como iban cambiando poco a poco las cosas. Porque la verdad era que amigos ya no éramos. Y no podíamos tampoco decir que éramos novios porque nos faltaba un poco mucho para tomar esa decisión. Claro... en marzo era esto... en abril... Pero ya casi en junio... No podemos ser gris después de medio año.
Yo no puedo aceptar que este gris sea la normalidad. Porque este gris se transforma en costumbre, este gris no esta avanzando, no esta retrocediendo. Este gris quiere quedarse en gris y todo indica que así lo va a ser.
Cuando algo que debería cambiar, no empieza a ir para adelante, entonces de seguro empieza a ir para atrás. Y a mi esto me esta comiendo al cabeza de tal manera que tarde o temprano... regresa al punto de partida (con suerte).
Yo ya no puedo seguir aceptando que no somos nada. Yo ya no puedo seguir sintiendo que no soy la amiga, no soy la novia, no estamos saliendo, no tenemos nombre. Yo ya no puedo sentirme cómoda en este gris. Yo ya no quiero ser gris.
Porque la cuestión es… ¿Por qué seguimos siendo un gris? ¿Cuál es la razón para que sigamos teniendo miedo de jugarnos por el blanco o por el negro?
Y yo no quiero ser de esas que van y aprietan al pibe y prácticamente lo agarran de los pelos y lo obligan a aceptar algo que no quieren. Entonces voy a buscar lo que necesito yo, el punto intermedio del gris.
Si lo más parecido a una definición es una amistad, quizás con unos cuantos derechos, entonces en mi cabeza eso vamos a ser. Entonces va a ser así la manera de relacionarnos, la misma que tengo con mis demás amigos.
Y no voy a esperar nada. No voy a hacerle reclamos en mi cabeza, no voy a desesperarme porque no me llama, porque no me dice de salir. No lo voy a extrañar fuera de la escuela. Y nada va a significar mas de lo que es.
Quizás soy yo la que necesita un tiempo alejada de él. Quizás soy yo la que necesita poner un límite. Si todo empiezó cuando en mi cabeza vi un gris que cambiaba mientras que en la realidad todo seguía del mismo color. Entonces la responsable soy yo. La culpa la tengo yo.
Ya paso bastante tiempo y él no quiere elegir un color. Pero yo si. En mi cabeza el gris inmovil resulta un desastre.Termina en llanto, en desesperacion, en angustia. Y o no quiero eso. Esta vez voy a volver, voy a retroceder. Ojala pudiera ir para adelante, pero ir para adelante es algo que se hace de a dos. Y yo sola, solo puedo contentarme con ir para atrás.
9.5.10
Últimamente
Últimamente estoy viviendo mucho en mi cabeza.Me encierro en ella y no dejo que las cosas fluyan sobre mi hoja de papel. Y se, soy sonciente que eso siempre me hace bien. Pero me da fiaca empezar a escribir. Y trato de convencerme, hacerme acordar cuanto me gusta, cuanto bien me hace. Pero últimamente resulta muy difícil. Y no, no quiere decir que vaya a dejar de escribir, para nada, eso es imposible. Simplemente que ya no tengo tanto entusiasmo. Ya no encuentro la escritura como un cable a tierra, no tengo tiempo, no tengo ganas de empezar, aunque bien sepa que una vez que lo hago ya no puedo parar.
Tengo varias cosas en al cabeza. Este entusiasmo por intentar cambiar las cosas, empezar a valorarlas. El miedo al tiempo, a ver como todo pasa tan rápido y como seguramente se pasara de la misma forma.
Pero al mismo tiempo, soy feliz. Y es solo que todavía no me logro desligar de esa maldita costumbre de sentir que estoy predestinada a sufrir. Porque yo creo que es eso, que me acostumbre a sufrir. Me acostumbre a llorar, me acostumbre a pasarla mal, me acostumbre a tener motivos para pedir al cielo un milagro. Y ahora que todo resulta salirme bien por una vez..siempre es difícil librarse de las viejas costumbres.
El melanco me esta pegando duro.
Miro para atrás y me maravillo. Me veo hace un año, dos años, tres años atrás. Y no puedo creer donde estoy ahora. No puedo creer como cambiaron las cosas como finalmente el boomerang regresó hacia mi. Y sin embargo.. no creo merecérmelo.
Siempre encuentro algún motivo para ponerme mal. Siempre.
Y estoy cansada, simplemente etsoy cansada. Quiero ganar. Quiero vivir plenamente y disfrutar de mi vida tan maravillosa. Quiero aprender a estar sola sin que esto me afecte. sin llorar y tirarme la piso destrozada.
Pero se que por suerte, esta vez mi wish list solo tiene que ver conmigo. Esta vez la concrecion mis deseos depende pura y exclusivamente de mi. Porque solo yo voy a poder determinar si esto se va a convertir en algo bueno o si simplemente seguirá de la misma forma en que esta ahora.
Y lo prometo, aunque se que no soy fuerte, prometo que quiero lograrlo. Prometo que entiendo cuanta suerte tengo, prometo que entiendo que la única que me esta impidiendo ser feliz y tener todo lo que tengo, soy yo.
Y como no puedo ser otra persona,supongo que tendre que arreglar cada pedacito, cada tuerca, cada agujerito. Y va a costar, voy a tener que invertir tiempo, mano de obra y tomar riesgos. Pero estoy segura que el resultado y los beneficios van a resultar mucho mas de lo que llego a imaginar.
27.4.10
New born
16.3.10
No day but today
31.1.10
Come home
Como ya es costumbre en este ultimo tiempo, otra entrada sobre B.
Acabo de volver de Gesell, llegué ayer. La pase increíblemente bien, disfrute a más no poder y tenía cero ganas de volver. B. me mandó un par de mails y hasta mensajes de vez en cuando.
A ver, poniéndolos al tanto de la situación, recapitulando.
Hace dos meses que salgo con B. Ponerle una etiqueta seria puro palabrerío, pero yo estoy enamorada de él y él así me dijo lo está de mi. Me lo dijo una y otra y otra vez.
El 9 de enero B. se fue a Uruguay. Lo vi apenas unas horas el 22 porque yo me iba de viaje al día siguiente.
Hasta acá todo perfecto, las distancias no cambiaron la relación ni nada por el estilo, es mas, se podría decir que nos hizo mas apegados todavía, y que nos hizo necesitarnos mas y darnos cuenta que nos queremos de verdad.
El problema es... yo no soy una piba de autoestima alta. Se podría decir que es más bien autoestima nula. Entonces, el hecho de creer que una persona me quiera o pueda estar enamorada de mí, ya es bastante difícil. Pero a él.. cuando me mira a los ojos.. cuando me da un beso.. le creo. Yo le creo absolutamente todo lo que me dice cuando estoy con él.
Pero B. esta de viaje nuevamente... un mes y una semana. Y esta vez no se fue con los viejos a Uruguay. Se fue a Estados Unidos a estudiar Ingles a una universidad.
¿Alguna vez vieron alguna serie inglesa? Bueno, palabras de él, que es igualito a eso. Mi chico va a estar rodeado durante un mes de mujeres mayores de 19 años, en un país completamente extraño, solo y saliendo de joda todos los fines de semana. Sexo, droga y rock & roll, se queda corto. Y estoy hablando en serio.
Antes que él se vaya, hablamos millones de veces sobre el tema. Yo le dije que no me importaba lo que hiciera allá, que tenia que aprovechar todas las oportunidades que se le presentaran, pero que tenía miedo de que volviera y ya no me quisiera mas. Él me explico de mil maneras diferentes las mil razones por las que eso es imposible que suceda. Y yo le creí, porque eran totalmente lógicas.
Cuando me fui a Gesell nos hicimos cartas para nuestros respectivos micro/avión. En la última hoja me dijo que estaba total y perdidamente enamorado de mí, que era lo mejor que le había pasado en la vida. Que me quería con toda su alma y que soy lo más importante que tiene.
Y yo le creí.. le creí..
Pero B. está lejos. Y yo no puedo evitar sentir miedo, mucho miedo. Porque por mas que le crea, por mucho que lo conozca, uno nunca sabe lo que puede pasar. ¡Cómo me puede prometer tantas cosas cuando no tiene ni idea lo que puede pasar en el siguiente mes!
Y por mas creíble que sea, por mas que yo tenga montones de razones para confiar en él, en lo que me dice, no debería haberlo hecho. ¿Por qué me enamoré así? ¿Por qué me deje llevar si siempre supe que él se iba a ir de viaje tanto tiempo, si siempre supe que cabía la posibilidad de que volviera y todo terminara?
Tengo muchísimo miedo, y aunque me prometí y hasta por un momento llegué a creer que no iba a ser así, ahora no veo la hora de que todo esto se termine y B. vuelva y me diga que todavía me quiere, que sigo siendo lo más importante que tiene.
¡Está tan lejos...! ¡Y yo lo extraño tanto...!
¿Pero acaso no es lógico que tenga tanto miedo? Es demasiado tiempo, y justo cuando recién empezaba a ser feliz de verdad. Yo no sé que podría ser de mi, no me lo puedo imaginar. Porque no me contuve, me dejé llevar totalmente sin restricciones, y estoy perdidamente enamorada de él, y eso no tiene vuelta atrás. Y todas las noches pienso en él antes de dormirme, y me acuerdo de todos esos recuerdos que tengo grabados, y me duermo feliz.
¿Cómo no tener miedo a perder algo tan hermoso, aquello que siempre soñé? Cumplir mis sueños y mis ilusiones y sentir que pueden desvanecerse en el corto plazo de un mes.
¡Él no sabe lo que puede pasar...!
Y por más que me diga que me quiere una y mil veces, por más que necesite releer esa carta cada vez que me desespero por la posibilidad de perderlo, yo sigo sintiendo miedo.
Y mis vacaciones me encantan y las disfruto a más no poder, en serio. Pero eso no evita que no deje de querer que termine febrero, él vuelva y estar en sus brazos y tener nuevamente esa seguridad que me da, de que todo va a estar bien. De que voy a seguir siendo feliz. Con él.
3.1.10
Open your eyes
Y ahora que soy feliz... no se que decir. No puedo expresarme con las palabras adecuadas.
¿Qué pasa cuando uno ya no tiene de que quejarse?, O quizás si, pero la felicidad es tan grande que opaca todo el resto, sin dejar lugar para nada mas que optimismo.
Ser feliz no significa que todo, absolutamente todo este bien. La felicidad no significa haber alcanzado la perfección.
Nadie que no haya sido feliz puede explicar lo que se siente.
Porque ser feliz es una postura frente a la vida. Es levantarse cada día y agradecer por lo que uno tiene en vez de quejarse por aquello de lo que carece.. La felicidad, como dice el logo de Coca Cola, es el lado positivo de la vida. Una persona feliz se siente afortunada.
El problema es que para la mayoría de las personas resulta bastante difícil, por no decir rayano a lo imposible, ver la gran imagen. Apartarse un minuto y mirar sus propias vidas con una visión objetiva. O quien dice, quizás a través de un caleidoscopio obtengamos la visión más hermosa.
Sin embargo en muchas oportunidades es necesario desear con mucha intensidad algo en particular y conseguirlo, para recién ahí darnos cuenta que ya éramos felices incluso antes de alcanzarlo.
Es que a veces no es cuestión de encontrar la felicidad, sino darnos cuenta que con lo que ya teníamos, si solo lo hubiésemos valorado como se merecía, nos hubiese sido mas que suficiente.
Pero resulta mucho más fácil desear fuertemente que las cosas pasen, rogar y suplicar hacia el cielo la llave de la felicidad, y luego excusarnos alegando que hasta que no lo consigamos, no podremos ser felices.
Resulta obviamente más cómodo que abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor. Y que si no tenemos todo? Realmente, quien quiere ser perfecto?
Si es que ni siquiera somos capaces de reconocer la verdadera perfección cuando somos dueños de ella..!
Yo no quiero eso que llaman la perfección. Ésta es mi perfección. Lo que tengo ahora y no lo que me falta.
Y reconozco que particularmente yo soy una persona casi incapaz de ver todo lo que tengo y dejar de enfocarme en aquellas cosas que detesto.
Pero justamente por eso es que hoy intento aprovechar cada momento de esta inesperada claridad.
Un año atrás, no hubiese creído a nadie que me dijera que hoy iba a ser capaz de valorar y ser feliz por todo lo que tengo. Que hoy iba a sentirme afortunada por cada segundo de mi hermosa vida.
Levantarme cada día con una sonrisa y ser capaz de darme cuenta que de todas las cosas que siempre desee, hoy tengo las que necesito e incluso más de lo que pude imaginar, de lo que puedo pedir.
Y ahora si, por fin entender que es eso que algunos llaman felicidad.
Every minute from this minute now We can do what we like anywhere I want so much to open your eyes Cause I need you to look into mine
- Snow Patrol -
27.11.09
Good bye-ar
Una vez mas el año va llegando a su fin, y una vez mas me agarran esos rayes entre psicodélicos y filosóficos sobre el tiempo.
Quizás es un poquito adelantado para hacer un balance del año, todavía 34 días para despedir al 2009 para siempre (suena raro decir para siempre, no? saber que nunca mas volver a ser el año 2009).
Sin embargo, este año me paso algo diferente a todos los años. Creo que no son pocas ni difíciles de encontrar las entradas donde me quejo sobre lo rápido que se me pasa el tiempo, y lo obsesiva que me vuelvo por aferrarme a los días lo más que puedo, sin querer despegarme siquiera de uno de ellos.
Pero llega noviembre y me toma por sorpresa. Porque este año, no sentí que pasara ni mas rápido ni mas lento, sino en su tempo justo. Los días se sucedían con tranquilidad, y aunque es verdad que muchas veces los fines de semana llegaban bastante rápido, no me preocupaba por el día ni el mes en el que me encontraba.
Y ahora termine las clases y estoy a punto de empezar el ultimo mes del año y yo no entiendo nada. ¿Ya llegó diciembre?
Supongo que lo que mas me afecta es saber que se esta acercando el final de una etapa. Porque solo me queda un año de secundaria, y después se siente como un salto hacia el vacio para el que no me siento preparada. ¡No quiero soltar la soga aun! ¡No quiero despegar mis alas por completo!
También mis miedos me desesperan. Me angustia no saber si voy a ser capaz de conservar lo que tengo y de conseguir lo que necesito. Si voy a seguir viendo a mis amigos, si voy a conseguir un buen trabajo y en lo que quiero.
Pero si tendría que decir cual fue el año mas intenso de mi vida, creo que elegiría el 2009 sin dudarlo. Mirando en retrospectiva, no puedo creer todo lo que viví este año. Todas las primeras veces, todo lo que construí, las experiencias que ahora guardo cariñosamente en mi memoria.
Pensar que hace casi 11 meses estaba en otro país, en otro continente. Mi primer viaje en avión y una experiencia inolvidable y literalmente, más que religiosa.
Más o menos 9 meses cumplía 16 años rodeada de nuevos amigos y amigas, y es el día de hoy que veo como crecieron estas amistades en estos meses. La distancia es enorme, y ser capaz de decir que tengo amigos (en masculino), en todo el sentido de la palabra, en los que puedo confiar es algo que me sorprende y me alegra de finalmente haber encontrado.Mis amigas, "las 7", como nos contamos para cada evento.
Si ya estuviéramos en diciembre serian 7 meses desde que comenzara a soltarme, a relacionarme con chicos, a confiar un poquititititito más en mi misma. Y desde ahí, avancé muchísimo mas (aunque todavía tenga que cambiar muchos aspectos).
Hace digamos 5 meses comenzaba una relación mas o menos en serio, se podría decir que salía con un chico a solas por primera vez , a una salida como la gente (jaja). Pero me animé, contra todos los pronósticos hice algo de lo que nunca creí seria capaz. Que el chico en cuestión se haya convertido en parte de mi pasado oscuro.. Ese es otro tema.
Se cumplirán 3 meses desde que se me presentó este otro chico, aquel que me sirvió para darme cuenta que era lo que quería.. Y que no. Gracias a él entendí que tengo que valorarme a mi misma, que tengo que ser yo la que elige, y no dejarme elegir. Mantengo un cariño especial hacia él, aunque me encantaría que fuéramos amigos.
Hace 2 meses mi cabeza era un terremoto. Sufrí como una condenada cuando comencé a sentir cosas que no debería sentir, cuando finalmente apliqué todos esos conocimientos que había adquirido, pero en el momento menos indicado. Si, finalmente entendía que tipo de chico era el que quería a mi lado.. hubiese estado bueno que no fuera uno de mis mejores amigos. Y el descubrimiento me hizo pelota, y cada vez peor. Cada vez que quería dejar de sentir algo más que un amor de amigos, no podía evitar darme cuenta que no encontraba a que aferrarme, no encontraba defectos, no encontraba fallas. Y no había forma razonable de hacerme entender que el chico perfecto era el chico en el que nunca me tendría que haber fijado de esa manera.
Y este noviembre ultimo..Bueno, digamos que este noviembre estuvo muchísimo mas tranquilo, mas lleno de paz. Encontré un poco más de equilibrio, encontré finalmente mi centro y comprendí la forma de relajarme y disfrutar de lo que tengo. Eso que busqué durante tanto tiempo, parece ahora comenzar a tomar forma, y solo es cuestión de que se transforme en un habito de lo mas saludable posible.
Diciembre me separa del 2010. Y tengo altas expectativas para este año de inauguración de década.
Pero antes.. diciembre. Me gustaría poder darle un lindo cierre como se merece a este año. Me gustaría que este mes este lleno de salidas, meriendes, cenas, rodearme de mis amigos y mi familia.
Me gustaría tener a mí alrededor todas las pruebas vivientes, la confirmación de que no es una ilusión, sino que puede que en este mismo momento sea dueña de las llaves de mi cajita de sueños.
24.10.09
Take it easy
La calma.
Esta vez no es la calma que antecede al huracán.
Nunca me sentí así. Estoy ansiosa, desesperada, inquieta, impaciente. Estoy irritable, con los pelos de punta. Estoy hiperquinetica, me muevo con rapidez y con torpeza.
Siento que las palabras salen de mi boca a borbotones, que ya no pienso, que estoy en piloto automático.
Nunca había descubierto hasta este momento cual es el límite de mi ansiedad. Nunca imaginé que podía llegar a este estado.
Y lo peor de todo... lo peor es que la mayoría del tiempo me la paso quejándome por lo rápido que pasan los días, los meses, por como se vuela alto como barrilete sin cola.
Y ahora me encuentro deseando que pase todo lo contrario, que el tiempo vuele, corra, navegue, pero que se vaya lo mas inmediatamente posible hasta llegar al momento deseado.
Entonces, dije: ALTO.
¡Basta! ¿Qué estas haciendo? ¿Te podés tranquilizar un poco?
Es una locura, simplemente es una locura sentirse así. Porque la verdad es que por primera vez tengo la certeza de que las cosas se están encaminando, de que estoy yendo por la buena senda.
Y si me desestabilizo, si tiemblo tanto, me voy a caer, y ahí si voy a arruinar todo.
Por lo tanto, no tengo motivos para ponerme así. Lo que tengo que hacer es calmarme, relajarme.
Las cosas van a salir bien, confiar en los demás y confiar en mi misma, por más que eso suponga un desafío. Dejar de lado mis miedos gigantescos, mis nervios, mis dudas de toda la vida. Cerrar esa mirada negativa que tengo de mi misma, quitarme de encima esos pronósticos malvados sobre como mi mundo se cae a pedazos.Esa idea de que todo el mundo me esta mintiendo y que no hay otra verdad que lo que mis ojos ven, mi corazón siente, mi cabeza sabe.
Aunque sea, olvidarme por un instante que se trata de mí, que se trata de esa chica a la que miro al espejo todos los días de mi vida. Si lo necesito, imaginar que soy otra, que yo no soy yo, y así todos esos miedos infundados desaparecen. Así empiezo a hacer lo que tanto predico.
Sonreír. Respirar profundo.
Mirar hacia delante y por sobre todo, no dudar, esta vez no dudar por el bien de todos, que las cosas van a salir bien.
Todo a su tiempo, pero finalmente llega.
Si tanto les aconsejo y las consuelo a mis amigas con que esperen tranquilamente y seguras de que las cosas van a llegar si las desean y luchan por ellas, entonces esta vez tomar el consejo para mi misma. Que por una vez en la vida, voy a lograr ser feliz sin pararme a preguntar porque, sin pararme a preguntar cuando se acabará todo.
Y como me dijo mi excelente amigo A.: “¡Viví la vida! ¡Disfruta del momento! Porque Jane, si vos no crees en vos misma, si vos no aprendés a quererte a vos misma, entonces ahí si vas a espantar a los demás. Va a terminar boicoteándote a vos misma, y por no darte cuenta lo feliz que son los demás a tu alrededor, vas a lograr contagiar esa mirada triste y lastimosa. Y no te lo mereces Jane, creeme que no te lo mereces.”
Y en ese momento, lo abracé, cerré los ojos, y le prometí que por primera vez, había entendido lo que me había dicho. Le prometí, que me iba a costar, y él lo sabía, pero que tenía mi palabra que iba a hacer hasta lo imposible por cambiar, que esta vez, iba a lograr que las cosas sean diferentes. Que esta vez no me iba a tropezar, que iba a correr la piedra del camino para que no vuelva nunca pero nunca mas.
18.8.09
What's the matter with you?
¿Qué esta pasando conmigo?
Ya casi pasó un mes desde la última vez que escribí.
Y no es que no me estén pasando cosas y no es que no necesite descargarme con todo lo que siento.
Cuando abri unavueltamas, quería quejarme de lo que no me gustaba, quería mostrarle al mundo lo que pensaba, y soñar con que alguien me escuche y me comprenda.
Hoy ya paso casi un año y medio desde aquel día. Ya pasaron mas de 4000 visitantes anónimos, que por alguna razón u otra llegaron hasta acá.
Pero también creo que el blog se convirtió en una especie de psicoanálisis para mí. Un psicólogo mudo, que me escucha sin chistar, que me deja arreglar las cosas, rescribirlas, pero dejarlas ser como yo quiero. Sin ningún tipo de impedimento, sin censuras.
Yo solía estar muy relajada, eran quizás dos personas de mi circulo que sabían de este blog, por una parte Tess, con quien me sentía cómoda porque sabia que ella también utilizaba muchas veces su blog para descargarse, pero mas que nada en forma de canción (tiene un poquito mucho mas de personalidad que yo).Por un culpa de un desliz, la señorita rulito arrepentido (alias N.) también sabia de este sitio Web.
Pero intentaba no pensar en que mis amigas leían estas entradas y se enteraban exactamente de todo lo que se me cruzaba por la cabeza.
Y yo se que fue mi error, y no quiero que cuando lo lean se pongan mal.
Pero esto se me fue de las manos, porque ahora pienso que todas lo están leyendo, y hay cosas que no puedo explicarles.
Y por eso me estoy censurando a mi misma.
Y por eso estoy tardando tanto en volver a escribir.
No quiero que me malinterpreten, yo cuento todo lo que me pasa, me encanta hablar de todo. Y también me gusta que lean lo que escribo, que me critiquen, que me alaben, que les guste o le detesten. Y son mis amigas y comparto absolutamente todo con ellas.
Pero estoy entrando en una etapa de mi vida un poco complicada, al menos para mi cabeza. Y no se si quiero que ustedes lo sepan. No se si luego van a poder cegarse frente a mi mascara.
Es sabido por todos, tanto lectores como amigas, de mis problemas de autoestima. Unas entradas atrás, y cualquiera pueden ver como deseaba enamorarme, como deseaba encontrar a mi príncipe azul que me salve de mi misma. Esperando que mis problemas se desvanecieran, que mi cerebro se normalizara con el beso del amor de mi vida (o al menos un amor de verano).
Y ahora que parece como si de repente mis plegarias hubiesen sido escuchadas, como si el destino hubiese finalmente leído mis cartas, mi cabeza en vez de estabilizarse, comenzó a girar.
Me encuentro en una vuelta de montaña rusa interminable, tambaleando de derecha a izquierda, sin decidir donde aparcar.
Porque lo que les cuento es apenas una mínima parte de mi cabeza. No es porque no quiero, sino porque cada segundo es diferente, y continuamente estoy cambiando de opinión.
No entiendo que es lo que me pasa.
No se si es que tengo miedo a enamorarme, si es que en el fondo se que él no es el indicado, si es que no estoy preparada como yo pensaba.
No se que me pasa y eso me asusta, y quizás no se deba a que no quiera que ustedes lo sepan, quizas sea una excusa inconciente, ya que el hecho de escribirlo es aceptarlo. El hecho de contarlo y sacarlo para afuera, es admitir que no tengo ni la mas pálida idea de lo que realmente estoy sintiendo.
Por momentos me encanta y me la paso pensando en él, y por momentos pienso que él no es, no es lo que necesito ni lo que quiero. Hay veces que me encanta, que sueño, que imagino miles de situaciones románticas a largo plazo, y un tiempo después ya estoy pensando en tirar todo a la mierda, en salir de joda todos los fines de semana sin tener que preocuparme por ningún tipo de compromiso.
Pero mi miedo más grande, es arrepentirme.
Tomar la decisión incorrecta y arrepentirme.
Volver a echar marcha atrás, por miedo, de nuevo, y arrepentirme, de nuevo.
Elegirlo, y al mismo tiempo saber que me estoy equivocando, y lastimarlo, y lastimarme.
No entregarme por completo, por tarada, por insegura, por el que dirán, y terminar encerrándome en mi coraza con un candado sin llave.
Me aterra profundamente no entender que me está pasando, me apena no tener ni siquiera yo la respuesta a si me estoy enamorando de él o del amor mismo.
Y supongo que dirán que la respuesta es le tiempo, es dejar todo fluir ( me siguen repitiendo la misma frase, dejalo fluir dejalo fluir, que carajo es dejarlo fluir???), pero yo no aguanto esto.
Quiero una definición, una revelación. Quiero que las cosas estén claras como el agua, que las cartas estén sobre la mesa, y ahí si, entender y tomar una decisión.
No me interesa si es la decisión indicada o no, lo único que quiero, es estar completamente segura de que eso es lo que quiero, que eso es lo que siento, que estoy eligiendo lo que necesito.
28.7.09
Make it real
Quizás, quizás, ni yo sepa lo que quiero.
Quizás sea tal el desorden mental que poseo, que cuando algo agradable me sucede, me agarra por sorpresa y no se reconocerlo. Tengo que pensar y pensar, y hacer aquello que estoy tratando de evitar. Porque ya entendi que me estoy pasando del limite. Esta bueno pensar en lo que uno hace, esta bueno reconocer sus errroes. Pero a veces pareciera que tengo una obsesion, que no puedo evitar mirar hacia atrás, ya sea dos minutos, un dia, un año. Y quiero parar! Quiero decir basta de planear, basta de quedarme atascada en el pasado, rebobinando y poniendole pausa a cada momento, hasta lograr avergonzarme de cada error.
Pero ahora las cosas me estan saliendo bien. Y lo se, porque veo las consecuencias. Y me cuesta aceptar esto, me cuesta darme cuenta que no va a pasar nada malo, que finalmente el destino decide cumplir mis deseos y acomodarse a mis necesidades.
Puedo ser bipolar, puedo creer que es la calma que antecede al huracán. Pero la verdad, no es esa.
La verdad, es que es hora de abrir los ojos. Abrirlos grandes y preparame para lo que esta por venir. Soltarme, dejar todo fluir. Dejar que el viento me lleve consigo, y si hace falta sonreir todo el tiempo, tendre que hacerlo. Si hace falta mirarme al espejo para darme cuenta que la sonrisa que llevo no se borra con el agua, entonces, deberé hacerlo.
Otra vez, la metamorfosis. Eso si puedo vislumbrarlo. Eso si estoy mas dispuesta a aceptar. Las cosas estan cambiando, y tengo que empezar a entender que no es cuestion de rezar que continúen su curso, sino simplemente, dejar de pensar en eso.
Tal vez ayude imaginarme qe estoy en una ola, que el mar me arrastra con la marea, que estoy sin destino , naufragando. Sin un barco, sin un capitán. Sin anclas que me aten a ninguna tierra, librando todo al azar y al pronóstico del tiempo
Pero el movimiento de las olas puede ser muy relajante si tan solo cierro los ojos y disfruto del camino.
26.6.09
Dias de furia
Llega un momento en que explotar se convierte en una necesidad, y se vuelve un hecho inminente. Probablemente muchas veces no sea un gran motivo, sino la gota que rebalsa el vaso.
La mayoría suele guardar rencores, suele callarse esas cosas que le molestaron y que lo lastimaron, sin darse cuenta que lo que provocan dentro de si mismos es mucho peor de lo que sería si lo dijeran en voz alta.
Hay de esos raros especímenes que tienen la habilidad de decir lo que piensan y sienten de la manera correcta y en el momento que sucede. Lo dicen, lo exponen, y punto. Ahí termina el tema.
Pero yo creo que siempre queda un resto, nunca termina de limpiarse por completo la herida. Ya sea el todo, o simplemente las cenizas de aquello que algunos saben apagar cuando arde, siempre queda algo. Un poquito de bronca. El recuerdo. La cicatriz ( cerrada o no tanto).
A veces vuelve en forma de reproche. Sacamos a la luz ese tema que nos quedó pendiente con cualquier otra excusa que tengamos a mano. Y el otro no sabe que responder.. ¿Pasado no tan pisado? ¿Cómo nos da la cara para volver tan atrás en el tiempo, si la ventanilla de esa queja ya bajó hace rato?
Sin embargo, hay algo peor que el reproche.
El factor sorpresa, lo imprevisible. De repente es el zumbido de una mosca lo que altera nuestros nervios y nos hace rugir como fieras. Vomitamos violentamente todo tipo de insultos, recuerdos, desgarradores sentimientos. Como si luego de dos mil años de pasividad, el volcán entrara repentinamente en erupción.
Y la onda expansiva se transmite rápidamente. Porque la mala onda solo atrae mala onda, y cuando uno agrede al otro, difícilmente encuentre otra respuesta que no sea a la defensiva. Probablemente sean pocos los que son capaces de desplegar sus caparazones frente a nuestros arranques de cólera, y apenas 1 en billones aquellos capaces de calmar a las fieras.
Los días de furia son después de todo, y a pesar de todo, una forma (muy mala forma) de desahogarnos. Después de haberlo intentado todo, de buscarnos mil y una excusa para darle alguna explicación a aquello que sentimos, a esa violencia irrefrenable, esas ganas de gritarle al mundo que no somos felices, que todo parece salirnos mal y queremos irnos a la mierda y borrar todos esos malos recuerdos de nuestra mente.
El cambio es brusco, porque después del huracán llega la tormenta, y necesitamos llorar, porque esa furia solo se debe a la tristeza que sentimos, al hecho de que se nos hace mas fácil irradiar nuestra rabia a donde quiera que vayamos, a admitir que por dentro estamos hechos pedacitos, y no damos mas.
Y son justamente esas personas a las que les gritamos, exigimos, reclamamos, maltratamos, insultamos, denigramos… son esos nuestros amigos, los que van a estar ahí para recibirnos cuando ya no podamos estar de pie, cuando el desconsuelo nos venza,y ni nuestros cuerpos ni nuestras almas puedan ya
resistir.
17.6.09
Multiple choice
A veces me pregunto si seré yo, o es algo que les pasa a todos.
Porque absolutamente todas las personas tienen otro yo escondido en lo mas recóndito de su ser, esos pensamientos que solo uno conoce, y que son imposibles de contar a nadie. Esas locuras que aparecen repentinamente, pasan volando y unos segundos después uno no puede creer lo que acaba de suceder. Cuando todo es silencio, ocurre el terremoto de ideas, todo se vuelve un caos y aquello que escondíamos para que el mundo no vea, se dispersa por nuestra cabeza como un tóxico gas desconocido.
Pero en mi caso, lo que últimamente me pregunto es si mi problema va mas allá de unos cuantos pensamientos, o si es algo que le pasa a todos y nadie se atreve a confesar.
Aprovechando mi anonimato, puedo confesarles que estoy empezando a creer que tengo un problema de múltiple personalidad. Hay un abismo demasiado grande entre un momento y otro, mis pensamientos, mi estado anímico, se metamorfosean en un clic. Parecen dos personas diferentes. Tres. A veces cuatro, y a veces es una muchedumbre que no puedo controlar.
Me siento bipolar, o una trastornada. ¿Acaso soy yo la freak o es algo comun? El problema es que no tengo ningún parámetro con el que compararme, porque nadie va por la vida con sus trapitos al sol.
Muchas veces me siento como si no supiera que es lo que siento realmente, como si no me terminara de conocer a mi misma. Mis pensamientos muchas veces no coinciden con mis acciones, y no porque sea una hipócrita, sino porque cuando la acción cambia, el pensamiento tambien.
Hay veces que soy mi propia enemiga, en mi cabeza hay una lucha constante, una contraposición de deseos e ideas. Todas influidas por la falta de voluntad, la falta de independencia, la inseguridad.
Como si en mi convivieran distintas fases de un proceso de cambio. Pero el cambio no llega a producirse, ya que todo ocurre a la vez. Desde el principio hasta el final.
Solo yo (cúal de todos?), puedo lograr la concentración.
¿Será que uno necesita hacer ese clic, llegar a donde se logra esa paz interior, donde uno se descubre a si mismos para poder encarar la vida de una manera coherente, con al menos una mínima idea de cómo enfrentarse a ella?
8
Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. hay personalidades en todas partes: en el vestiíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo -me pregunto- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ningun clase de exepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discuciones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuestra un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas todas juntas a la mierda.
- Oliverio Girondo, Espantapajaros -
21.5.09
Help me find my way
Porque si es verdad que las cosas cambian, entonces dónde queda la estabilidad. Porque si nada es para siempre, no tiene sentido haber inventado siquiera la palabra. Porque si todo es un circulo vicioso, en realidad nada esta realmente cambiando, pero a su vez establece un proceso, que de por si inmiscuye un cambio.
No me siento la misma, y he sufrido una transformación de un poco tiempo al otro. Pero a pesar de que deseaba tanto lograrlo, ahora me siento extraña en mi misma,con mi nueva forma de ser. No entiendo como ha pasado, porque cuando dejé de intentarlo finalmente se cumplió.
Y ahora empiezo a sospechar que me extraño un poco, esa inocencia en cierto punto, que ahora me produce nostalgia.
Fue tan paulatino, que al hacérmelo notar, me cae como un balde de agua sobre mi cabeza. Porque es claro como el agua, y no lo supe ver. Esta acá, y acá, y allá. El cambio. La metamorfosis.
Me siento flotar en un universo paralelo, estoy confundida, estoy mareada, ¿dónde estoy? ¿quién soy?
Y la pregunta que mas me carcome, ¿para bien o para mal?
No puedo determinar si es solo un proceso, o si es un final. O si es un comienzo. Estoy en la carrera, pero, ¿en qué punto?
Tal vez necesite un psicólogo, un libro, una persona, una señal, algo o alguien que me de una explicación, que me ponga los pies sobre la tierra.
Que me haga un masaje y logre relajarme.
Que me estire, que me libere, que me suelte.
Que me estremezca, que me sacuda.
Que me abofetee, que me abrace fuerte hasta ahogarme.
Que me de aire, que me lo quite.
Tengo los pelos de punta, mitad alerta, mitad muerta de miedo.
Porque siempre supe a donde estaba yendo, y cuales eran mis objetivos.
Y ahora ni siquiera se si estoy jugando al ajedrez o a un simple juego de azar.
Tampoco puedo caerle a alguien con semejante análisis de la vida.
Supongo que estoy pensando demasiado.
Necesito dejar fluir la vida, como siempre el mismo problema, como siempre la misma pregunta:
¿cómo?