9.12.11
Harta de mí
28.11.11
Poder se puede..
8.8.11
Día 1
Hoy empieza una semana complicada.
Le hablé a la tarde, lo reconozco. Lo necesito. No puedo estar sin hablarle, sin saber que está haciendo, cómo se siente.
Pero si sigo siendo yo la que insiste no me voy a saberlo nunca. Si él puede darse cuenta. Si nota que ya no estoy a sus pies, si se da cuenta que me extraña, que no me ve y es él quien toma la iniciativa.
Mientras tanto tengo que seguir mi vida. Hacer planes. Hacer cosas para mí. No es solo cuestión de B. Yo también tengo que enfocarme en lo que me toca a mí. Preocuparme por mí. Quererme. Cuidarme. YO.
9.7.11
1 2 3 hay que ordenar
B. no suele proponer, sino aceptar. B. suele estar cansado cuando sale conmigo, suele pedirme que nos quedemos en su casa.
B. me sorprende con sus mimos, porque no suele hacerlos a menos que se lo pida o que me sienta mal.
B. no me hace regalos, no valora los que yo le hago.
Una de las cosas que más me lastiman, es que el libro que le regalé hace casi ya dos meses, el libro donde le entregué mi alma, donde hablé de como me sentí en cada momento de mi relación, ese que escribí durante más de un año y del que estoy completamente orgullosa, ese libro, sigue en su mesa de luz por la página 30.
Yo no le doy espacio. Soy yo la que siempre lo llama, la que le manda mensajes primero, la que el lunes ya quiere saber lo que vamos a hacer el fin de semana. No es que el responda mal, ni me insinúe que soy pesada, para nada, me contesta con el mismo amor que lo hago yo.
9.12.10
The end
Finalmente todo se termina. El año, el 2010, el secundario. Y en estos días que no son ni una cosa ni la otra, me sobreviene una angustia desde lo mas profundo de mi pecho, una sensación de querer llorar que aparece en un instante repentinamente.
O quizás no tanto. Quizás esta allí desde hace tiempo y solo ahora, cuando el final es difícil de negar, explota, sale a la superficie toda la realidad.
Siento que mi balance es negativo. Siento que de repente me quedó sin nada. Sin mi secundaria, sin mis amigos, sin mi contención. Siento que no logre nada, que todo lo poco que parezco tener, se va deshaciendo.
Siento que no importo. Que termina este año y todo lo que pensaba que había logrado carece de importancia a la hora de enfrentarme a la verdadera vida. No hay nadie orgulloso de mi, ni siquiera yo misma.
Parece una estupidez, parece que vuelvo a lo mismo de siempre, maquinarme en mi cabeza. Pero no puedo evitarlo, no puedo evitar sentir que me quedo sin nada. Que parecía que lo tenia todo, que estaba feliz, y de repente no tengo nada.
Siento que todo son figuras de arena y que el viento sopla cada vez más fuerte. Las veo deshacerse poco a poco pero el aire se vuelve espeso.
Siento que pierdo el control, me siento en caída libre.
Y estoy cansada de sentir. ¿Como se hace para apagar la mente, los sentimientos, dejando únicamente los sentidos?
16.8.10
Good wishes
28.6.10
I love you too, I love you boo
- - Y no le dijiste te amo todavía?
- - No..
- - En serio???
- - Si, en serio.. para mi es diferente que para el resto lo que significa amar.
A veces me siento presionada a responder, a explicarme, a justificarme. Todos parecen esperar que que seamos la pareja perfecta, que nos amemos, hagamos el amor y nos prometamos tener 20 hijitos.
Y yo soy diferente. Soy especial en ese sentido. No, especial no, esa no es la palabra. Soy frágil. Y estoy guardada en trescientas mil cajitas de cristal, porque se que se rompen con mucha facilidad y las astillas me duelen hasta sangrar.
Y para mi amar es entregarme. Es dar mi corazón por completo, dejar todo de mi. Es sentir que la unión va a ser para siempre, que pase lo que pase ese amor nunca se va a acabar. Y por eso entregarse hasta al final, en cuerpo, alma y corazón.
Y yo no puedo entregarme de esa forma. Yo lo quiero con todo mi corazón, con toda mi alma. Y cada parte de mi ser lo extraña, lo necesita. Lo veo y me derrito, me desarmo, me deshago en sonrisas y miradas brillantes.
Puede ser, como dijo mi gran amiga D., que es mi cabeza quien le gana a mi corazón, porque en el fondo yo se que quizás eso es amar y no es en cambio lo que me quiero hacer creer a mi misma. Pero la verdad es que no quiero amarlo. No quiero dar todo de mi, de esa manera.
Ya abrí bastantes cajitas, ya deje que se acercara lo máximo que alguien haya podido acercarse. Y es muchísimo y cada vez me siento mas frágil, mas desnuda. Así como me costo admitirme a mi misma que estaba enamorada, hacer que tanto mi cabeza como mi corazón estén de acuerdo en que lo amo es mas imposible todavía.
No voy a deshacerme de todas mis cajitas. No puedo despojarme de todo, por muchísimo e infinitamente que lo quiera. Porque tengo tanto o mas miedo, porque me conozco y se que no quiero sufrir, no con la intensidad que lo hago yo.
Hoy por hoy, yo no estoy segura de él. Se que no tengo motivos, se que me dice y demuestra todos los días cuanto me quiere, que es dulce y paciente conmigo, que me entiende mas que nadie. Pero yo sigo esperando que el milagro se acabe y si el mañana viene y me dice que estaba confundido, que lo perdone pero no me quiere, yo no me sorprendería.
Y sufriría, muchísimo. Inmensamente. No quiero ni imaginar como seria si yo lo amara, con todo lo que eso implica.
Y probablemente necesite que él me lo diga primero. Probablemente necesite cumplir un año, necesite mil quinientas pruebas.
Pero también, muy probablemente, necesite de un esfuerzo mas grande, de una transformación mas grande, en la que las cajitas simplemente se desvanezcan y la fortaleza se encuentre en mi misma.
9.5.10
Últimamente
Últimamente estoy viviendo mucho en mi cabeza.Me encierro en ella y no dejo que las cosas fluyan sobre mi hoja de papel. Y se, soy sonciente que eso siempre me hace bien. Pero me da fiaca empezar a escribir. Y trato de convencerme, hacerme acordar cuanto me gusta, cuanto bien me hace. Pero últimamente resulta muy difícil. Y no, no quiere decir que vaya a dejar de escribir, para nada, eso es imposible. Simplemente que ya no tengo tanto entusiasmo. Ya no encuentro la escritura como un cable a tierra, no tengo tiempo, no tengo ganas de empezar, aunque bien sepa que una vez que lo hago ya no puedo parar.
Tengo varias cosas en al cabeza. Este entusiasmo por intentar cambiar las cosas, empezar a valorarlas. El miedo al tiempo, a ver como todo pasa tan rápido y como seguramente se pasara de la misma forma.
Pero al mismo tiempo, soy feliz. Y es solo que todavía no me logro desligar de esa maldita costumbre de sentir que estoy predestinada a sufrir. Porque yo creo que es eso, que me acostumbre a sufrir. Me acostumbre a llorar, me acostumbre a pasarla mal, me acostumbre a tener motivos para pedir al cielo un milagro. Y ahora que todo resulta salirme bien por una vez..siempre es difícil librarse de las viejas costumbres.
El melanco me esta pegando duro.
Miro para atrás y me maravillo. Me veo hace un año, dos años, tres años atrás. Y no puedo creer donde estoy ahora. No puedo creer como cambiaron las cosas como finalmente el boomerang regresó hacia mi. Y sin embargo.. no creo merecérmelo.
Siempre encuentro algún motivo para ponerme mal. Siempre.
Y estoy cansada, simplemente etsoy cansada. Quiero ganar. Quiero vivir plenamente y disfrutar de mi vida tan maravillosa. Quiero aprender a estar sola sin que esto me afecte. sin llorar y tirarme la piso destrozada.
Pero se que por suerte, esta vez mi wish list solo tiene que ver conmigo. Esta vez la concrecion mis deseos depende pura y exclusivamente de mi. Porque solo yo voy a poder determinar si esto se va a convertir en algo bueno o si simplemente seguirá de la misma forma en que esta ahora.
Y lo prometo, aunque se que no soy fuerte, prometo que quiero lograrlo. Prometo que entiendo cuanta suerte tengo, prometo que entiendo que la única que me esta impidiendo ser feliz y tener todo lo que tengo, soy yo.
Y como no puedo ser otra persona,supongo que tendre que arreglar cada pedacito, cada tuerca, cada agujerito. Y va a costar, voy a tener que invertir tiempo, mano de obra y tomar riesgos. Pero estoy segura que el resultado y los beneficios van a resultar mucho mas de lo que llego a imaginar.
27.4.10
New born
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.
24.10.09
Take it easy
La calma.
Esta vez no es la calma que antecede al huracán.
Nunca me sentí así. Estoy ansiosa, desesperada, inquieta, impaciente. Estoy irritable, con los pelos de punta. Estoy hiperquinetica, me muevo con rapidez y con torpeza.
Siento que las palabras salen de mi boca a borbotones, que ya no pienso, que estoy en piloto automático.
Nunca había descubierto hasta este momento cual es el límite de mi ansiedad. Nunca imaginé que podía llegar a este estado.
Y lo peor de todo... lo peor es que la mayoría del tiempo me la paso quejándome por lo rápido que pasan los días, los meses, por como se vuela alto como barrilete sin cola.
Y ahora me encuentro deseando que pase todo lo contrario, que el tiempo vuele, corra, navegue, pero que se vaya lo mas inmediatamente posible hasta llegar al momento deseado.
Entonces, dije: ALTO.
¡Basta! ¿Qué estas haciendo? ¿Te podés tranquilizar un poco?
Es una locura, simplemente es una locura sentirse así. Porque la verdad es que por primera vez tengo la certeza de que las cosas se están encaminando, de que estoy yendo por la buena senda.
Y si me desestabilizo, si tiemblo tanto, me voy a caer, y ahí si voy a arruinar todo.
Por lo tanto, no tengo motivos para ponerme así. Lo que tengo que hacer es calmarme, relajarme.
Las cosas van a salir bien, confiar en los demás y confiar en mi misma, por más que eso suponga un desafío. Dejar de lado mis miedos gigantescos, mis nervios, mis dudas de toda la vida. Cerrar esa mirada negativa que tengo de mi misma, quitarme de encima esos pronósticos malvados sobre como mi mundo se cae a pedazos.Esa idea de que todo el mundo me esta mintiendo y que no hay otra verdad que lo que mis ojos ven, mi corazón siente, mi cabeza sabe.
Aunque sea, olvidarme por un instante que se trata de mí, que se trata de esa chica a la que miro al espejo todos los días de mi vida. Si lo necesito, imaginar que soy otra, que yo no soy yo, y así todos esos miedos infundados desaparecen. Así empiezo a hacer lo que tanto predico.
Sonreír. Respirar profundo.
Mirar hacia delante y por sobre todo, no dudar, esta vez no dudar por el bien de todos, que las cosas van a salir bien.
Todo a su tiempo, pero finalmente llega.
Si tanto les aconsejo y las consuelo a mis amigas con que esperen tranquilamente y seguras de que las cosas van a llegar si las desean y luchan por ellas, entonces esta vez tomar el consejo para mi misma. Que por una vez en la vida, voy a lograr ser feliz sin pararme a preguntar porque, sin pararme a preguntar cuando se acabará todo.
Y como me dijo mi excelente amigo A.: “¡Viví la vida! ¡Disfruta del momento! Porque Jane, si vos no crees en vos misma, si vos no aprendés a quererte a vos misma, entonces ahí si vas a espantar a los demás. Va a terminar boicoteándote a vos misma, y por no darte cuenta lo feliz que son los demás a tu alrededor, vas a lograr contagiar esa mirada triste y lastimosa. Y no te lo mereces Jane, creeme que no te lo mereces.”
Y en ese momento, lo abracé, cerré los ojos, y le prometí que por primera vez, había entendido lo que me había dicho. Le prometí, que me iba a costar, y él lo sabía, pero que tenía mi palabra que iba a hacer hasta lo imposible por cambiar, que esta vez, iba a lograr que las cosas sean diferentes. Que esta vez no me iba a tropezar, que iba a correr la piedra del camino para que no vuelva nunca pero nunca mas.
17.10.09
Addicted
Es adicción.
Eso es lo que es, ahora lo entiendo.
Es saber que esta mal, saber que tenes que parar.. y no podés, simplemente no podés.
Tu cuerpo te pide más, tu cabeza te pide más. Es automático.
Y no, no hablo de droga material, no me estoy dando con nada, aunque a veces parezca.
Sino a ciertas costumbres, ciertas formas de pensar o de actuar.
Hay veces que sabemos que lo estamos haciendo todo mal, sabemos que hay algo fuera de lugar.
Nuestra cabeza se divide en dos bandos tirando fuertemente de la soga. El ángel y el demonio en cada uno de nuestros hombros. Y el angel tiene razón, la lógica esta de su lado, la moral esta de su lado. Ese es el lado correcto y lo sabemos.
Pero el otro bando tiene más fuerza. El deseo está del lado del demonio, el placer, el extasis. Por un momento, por mas incorrecto que sea lo que estamos haciendo, lo que estamos pensando, nos hace sentir demasiado bien.
Incluso en nuestros momentos donde la lógica domina, sabemos que aunque cedamos a la tentación, y la disfrutemos, después se va a sentir terriblemente mal.
Cuanto más tiempo estemos de ese lado, mas fuerte será el dolor después. Y se nos revuelven las tripas, y el corazón parece explotar.
Y sin embargo.. no podemos parar! No podemos! La acción, el pensamiento, es automático, ya ni siquiera nos esforzamos, se convierte en algo tan natural como respirar. Solo que respirar no nos lastima..
Es que muy en el fondo, no estamos esperando sanar. No estamos esperando conseguir la voluntad de parar.
Lo que esperamos es que la adiccion se convierta en un remedio, y que en vez de mantenernos esclavos, nos cure las heridas.
En el fondo, esperamos que los bandos cambien de lado, y deseamos que lo que hacemos y pensamos se convierta en lo correcto.
The thing about addiction is, it never ends well. Because eventually, whatever it is that was getting us high, stops feeling good, and starts to hurt. Still, they say you don't kick the habit until you hit rock bottom. But how do you know when you are there? Because no matter how badly a thing is hurting us, sometimes, letting it go hurts even worse
- Meredith Grey -
12.10.09
Secret
Tenía pensado aguantar. Tenia pensado mantenerlo todo dentro mío, guardado en el rincón mas recóndito de mi ser.
Cuando me di cuenta lo que estaba sucediendo, no podía creerlo. No podía ser verdad. No me podia estar pasando.
Yo se que estas cosas no se eligen, yo se que estas cosas suceden, pero no puedo, simplemente no puedo estar haciendo esto. Esta mal. Estoy mal.
Me estoy equivocando, y lo peor es que esta vez puedo lastimar a muchas personas. Esta vez puedo meter la pata feo.
Estas semanas estuve muy confusa. Lloraba todos los días, gritaba, pataleaba y me descargaba contra la almohada. Es que ya no doy más. Ya no aguanto, ya no puedo sostener esta mentira, ya no puedo seguir fingiendo que no me pasa cuando la verdad es que cada vez es peor.
Y si no quería contarlo, es porque el sacarlo para afuera lo convierte en realidad. Si al menos lo se solamente yo, es mío y de nadie mas, y si hago fuerza, si lo intento con mas ganas, quizás desaparece. Y como por arte de magia, se va tal cual como llego.
Es difícil, cuando uno tiene tanta confianza con los amigos, mantener un secreto, y mucho mas un secreto de este tamaño. Y muero de ganas por contarlo, muero de ganas por pedirles que me abracen y me consuelen, que me digan que todo va a salir bien, que hay algo llamado karma que es mucho mas fuerte que todo lo demás, y que esta vez me debe una y me la va a devolver.
Juro que estaba firmemente decidida a aguantármelo, contra viento y marea me prometí no contárselo a nadie por nada del mundo, esperando que se me pasara, o esperando al menos que pasara un tiempo considerable en el que me asegurara que podía separar esos sentimientos a la hora de actuar, hasta llegar al punto donde pueda ser capaz de guardarlos en un cajón, mezclados entre las memorias que deseo olvidar.
Pero ayer... ayer fue demasiado para mi. Ayer no me lo esperaba, ayer no entendí nada. Ayer las cosas se me fueron de las manos, la lluvia cayo intensamente sobre mi vaso, que no solamente rebalsó, sino que inundó la habitación. Por momentos tenia que cerrar los ojos para olvidarme donde estaba, cerrar los ojos para no pensar, para no llorar. No podía estar pasando, y si estaba, era todo un malentendido. ¿Acaso no soy yo la reina del drama y de la exageración? ¿Acaso no soy yo la que siempre espera mas de lo que es, la que sueña con un kilómetro delante de donde esta parada?
Entonces esa situación, si no era ficticia, era otra cosa. Era lo más normal del mundo.
Pero para mi cabeza fue demasiado.
Me levante lentamente. La imagen podría haber sido muy lastimosa si alguien la veía. Me senté en las escaleras y a los pocos segundos ya estaba acostada en los escalones llorando.
No quiero, no quiero no quiero.
No es real, no es real, no es real.
Y me sentí tan transparente! Por momentos parecía que todos sabían lo que me estaba pasando, y no hacían más que sentir lastima.
Me sentí demasiado sola, me sentí demasiado triste. Necesitaba un abrazo fuerte, un abrazo de jugo, como dice M.
No aguante más y hable con V. Se sintió demasiado bien descargarse, saber que no estaba tan sola. Pero también me sirvió para darme cuenta que no puedo hablar con nadie mas, que no soportaría tantas miradas, que no soportaría que me hablasen todo el tiempo del tema, que me preguntasen, que me juzgasen.
Y se que Ani, vas a estar leyendo esto y me vas a recontra putear porque no te conté nada. Pero te juro amor, que esta vez no puedo. No puedo.Y no sabes como me siento sabiendo que esta vez no puedo hablar con vos. Te miro y no puedo creer que te este haciendo esto, pero a la vez se que es por tu bien, y que si hay algo de lo que etsoy segura es que al menos por un largo tiempo, no puedo hablar con vos. No puedo ser tan egoísta de ponerte en esta situación.
Y yo se que en algún momento lo voy a largar todo, que voya explotar y voy a ormper con todo, ojalá sea porque las cosas salgan como yo deseo, ojalá. Pero no quiero tener esperanzas porque se que son nulas.
Y no se que hacer, y eso me preocupa mucha. No se que hacer, que decir, que pensar ni que sentir.
Supongo que ese es el castigo por intentar crear castillos donde nadie quiere una monarquia.
- But I want you so bad Everyone has a secret Oh ¿can they keep it? Oh no, they cant - Maroon 5
18.8.09
What's the matter with you?
¿Qué esta pasando conmigo?
Ya casi pasó un mes desde la última vez que escribí.
Y no es que no me estén pasando cosas y no es que no necesite descargarme con todo lo que siento.
Cuando abri unavueltamas, quería quejarme de lo que no me gustaba, quería mostrarle al mundo lo que pensaba, y soñar con que alguien me escuche y me comprenda.
Hoy ya paso casi un año y medio desde aquel día. Ya pasaron mas de 4000 visitantes anónimos, que por alguna razón u otra llegaron hasta acá.
Pero también creo que el blog se convirtió en una especie de psicoanálisis para mí. Un psicólogo mudo, que me escucha sin chistar, que me deja arreglar las cosas, rescribirlas, pero dejarlas ser como yo quiero. Sin ningún tipo de impedimento, sin censuras.
Yo solía estar muy relajada, eran quizás dos personas de mi circulo que sabían de este blog, por una parte Tess, con quien me sentía cómoda porque sabia que ella también utilizaba muchas veces su blog para descargarse, pero mas que nada en forma de canción (tiene un poquito mucho mas de personalidad que yo).Por un culpa de un desliz, la señorita rulito arrepentido (alias N.) también sabia de este sitio Web.
Pero intentaba no pensar en que mis amigas leían estas entradas y se enteraban exactamente de todo lo que se me cruzaba por la cabeza.
Y yo se que fue mi error, y no quiero que cuando lo lean se pongan mal.
Pero esto se me fue de las manos, porque ahora pienso que todas lo están leyendo, y hay cosas que no puedo explicarles.
Y por eso me estoy censurando a mi misma.
Y por eso estoy tardando tanto en volver a escribir.
No quiero que me malinterpreten, yo cuento todo lo que me pasa, me encanta hablar de todo. Y también me gusta que lean lo que escribo, que me critiquen, que me alaben, que les guste o le detesten. Y son mis amigas y comparto absolutamente todo con ellas.
Pero estoy entrando en una etapa de mi vida un poco complicada, al menos para mi cabeza. Y no se si quiero que ustedes lo sepan. No se si luego van a poder cegarse frente a mi mascara.
Es sabido por todos, tanto lectores como amigas, de mis problemas de autoestima. Unas entradas atrás, y cualquiera pueden ver como deseaba enamorarme, como deseaba encontrar a mi príncipe azul que me salve de mi misma. Esperando que mis problemas se desvanecieran, que mi cerebro se normalizara con el beso del amor de mi vida (o al menos un amor de verano).
Y ahora que parece como si de repente mis plegarias hubiesen sido escuchadas, como si el destino hubiese finalmente leído mis cartas, mi cabeza en vez de estabilizarse, comenzó a girar.
Me encuentro en una vuelta de montaña rusa interminable, tambaleando de derecha a izquierda, sin decidir donde aparcar.
Porque lo que les cuento es apenas una mínima parte de mi cabeza. No es porque no quiero, sino porque cada segundo es diferente, y continuamente estoy cambiando de opinión.
No entiendo que es lo que me pasa.
No se si es que tengo miedo a enamorarme, si es que en el fondo se que él no es el indicado, si es que no estoy preparada como yo pensaba.
No se que me pasa y eso me asusta, y quizás no se deba a que no quiera que ustedes lo sepan, quizas sea una excusa inconciente, ya que el hecho de escribirlo es aceptarlo. El hecho de contarlo y sacarlo para afuera, es admitir que no tengo ni la mas pálida idea de lo que realmente estoy sintiendo.
Por momentos me encanta y me la paso pensando en él, y por momentos pienso que él no es, no es lo que necesito ni lo que quiero. Hay veces que me encanta, que sueño, que imagino miles de situaciones románticas a largo plazo, y un tiempo después ya estoy pensando en tirar todo a la mierda, en salir de joda todos los fines de semana sin tener que preocuparme por ningún tipo de compromiso.
Pero mi miedo más grande, es arrepentirme.
Tomar la decisión incorrecta y arrepentirme.
Volver a echar marcha atrás, por miedo, de nuevo, y arrepentirme, de nuevo.
Elegirlo, y al mismo tiempo saber que me estoy equivocando, y lastimarlo, y lastimarme.
No entregarme por completo, por tarada, por insegura, por el que dirán, y terminar encerrándome en mi coraza con un candado sin llave.
Me aterra profundamente no entender que me está pasando, me apena no tener ni siquiera yo la respuesta a si me estoy enamorando de él o del amor mismo.
Y supongo que dirán que la respuesta es le tiempo, es dejar todo fluir ( me siguen repitiendo la misma frase, dejalo fluir dejalo fluir, que carajo es dejarlo fluir???), pero yo no aguanto esto.
Quiero una definición, una revelación. Quiero que las cosas estén claras como el agua, que las cartas estén sobre la mesa, y ahí si, entender y tomar una decisión.
No me interesa si es la decisión indicada o no, lo único que quiero, es estar completamente segura de que eso es lo que quiero, que eso es lo que siento, que estoy eligiendo lo que necesito.
28.7.09
Make it real
Quizás, quizás, ni yo sepa lo que quiero.
Quizás sea tal el desorden mental que poseo, que cuando algo agradable me sucede, me agarra por sorpresa y no se reconocerlo. Tengo que pensar y pensar, y hacer aquello que estoy tratando de evitar. Porque ya entendi que me estoy pasando del limite. Esta bueno pensar en lo que uno hace, esta bueno reconocer sus errroes. Pero a veces pareciera que tengo una obsesion, que no puedo evitar mirar hacia atrás, ya sea dos minutos, un dia, un año. Y quiero parar! Quiero decir basta de planear, basta de quedarme atascada en el pasado, rebobinando y poniendole pausa a cada momento, hasta lograr avergonzarme de cada error.
Pero ahora las cosas me estan saliendo bien. Y lo se, porque veo las consecuencias. Y me cuesta aceptar esto, me cuesta darme cuenta que no va a pasar nada malo, que finalmente el destino decide cumplir mis deseos y acomodarse a mis necesidades.
Puedo ser bipolar, puedo creer que es la calma que antecede al huracán. Pero la verdad, no es esa.
La verdad, es que es hora de abrir los ojos. Abrirlos grandes y preparame para lo que esta por venir. Soltarme, dejar todo fluir. Dejar que el viento me lleve consigo, y si hace falta sonreir todo el tiempo, tendre que hacerlo. Si hace falta mirarme al espejo para darme cuenta que la sonrisa que llevo no se borra con el agua, entonces, deberé hacerlo.
Otra vez, la metamorfosis. Eso si puedo vislumbrarlo. Eso si estoy mas dispuesta a aceptar. Las cosas estan cambiando, y tengo que empezar a entender que no es cuestion de rezar que continúen su curso, sino simplemente, dejar de pensar en eso.
Tal vez ayude imaginarme qe estoy en una ola, que el mar me arrastra con la marea, que estoy sin destino , naufragando. Sin un barco, sin un capitán. Sin anclas que me aten a ninguna tierra, librando todo al azar y al pronóstico del tiempo
Pero el movimiento de las olas puede ser muy relajante si tan solo cierro los ojos y disfruto del camino.
13.7.09
Im not okay
¿Cómo estás? ¿Cómo andás? ¿Qué hacés? ¿Qué contás?
Todo bien, nada nuevo.
No, la verdad que no. La verdad que te estoy contestando lo que esperas que te conteste cuando me haces esa pregunta. Pero no esta todo bien, y si me pasan cosas.
Se que muchas veces nos decimos que necesitamos un amigo, un hombro, alguien que nos escuche y nos aconseje. Pero hay cosas que solo nos pasan a nosotros, hay secretos guardados en le fondo de nuestro corazón que nunca podrían salir a la luz. ¿Qué pasa cuando el nudo esta tan pero tan enterrado que ni siquiera uno sabe como se formo?
Hay cuestiones tan pero tan intimas, que son imposibles de contar hasta a la persona mas cercana. Porque por mas amor que nos tengamos, por mas confianza, por mas años de conocernos.. Es imposible que deseemos sentirnos tan frágiles. Desnudar nuestras almas hasta el último recoveco seria como trasladarnos por un momento a la otra persona.
No puedo hacerte eso. No puedo contarte como me siento en este momento. No puedo amiga, por que no hay nada que me puedas decir, no hay nada que pueda cambiar lo que siento y pienso en este momento. Porque la lucha es interna, porque el desgarro es profundo, y se siente fatal. ¿Cómo podría ser capaz de descargarme en vos, de hacerte sentir una milésima parte de lo que me pasa si te tengo al menos un poquito de aprecio?
No puedo decirte nada, y yo se que muchas veces se hace obvio cuando finjo. Se que a veces no puedo contenerme, y se me escapa una lagrima. Se que no soy lo suficientemente rápida para secarla con la manga de mi buzo.
Me siento tan tentada de contarte lo que me pasa, muchas veces estoy a punto de escribirlo, de llorarlo, de gritarlo, de descargarlo en un torrente imparable de palabras. Llorar hace bien, ¿pero que gano con hacerlo en frente tuyo? ¿Qué gano con lastimarte, con hacerte sentir mal por mis lagrimas sin ninguna explicación visible cuando mi almohada podría servirme de consuelo?
No puedo ser tan mala persona con hacerte llevar ese peso a vos también. No te lo mereces y yo te quiero, no te voy a hacer eso. Se que cuando me rogas que te cuente lo que me pasa, se que lo decís de corazón que querés ayudarme. Pero si no podes, no tiene sentido que hable.
Amiga, lo único que puedo pedirte en este momento es que me abraces. Que acaricies y me aferres entre tus brazos, como si me fuera a caer. Porque por dentro ya me estoy deshaciendo, y solo vos podes juntar los pedacitos.
Quizás es lo único que puedas hacer para ayudarme. Abrazarme.
Fuerte, ¡eh! Bien fuerte, que dicen que hace bien. No creo que se equivoquen.
17.6.09
Multiple choice
A veces me pregunto si seré yo, o es algo que les pasa a todos.
Porque absolutamente todas las personas tienen otro yo escondido en lo mas recóndito de su ser, esos pensamientos que solo uno conoce, y que son imposibles de contar a nadie. Esas locuras que aparecen repentinamente, pasan volando y unos segundos después uno no puede creer lo que acaba de suceder. Cuando todo es silencio, ocurre el terremoto de ideas, todo se vuelve un caos y aquello que escondíamos para que el mundo no vea, se dispersa por nuestra cabeza como un tóxico gas desconocido.
Pero en mi caso, lo que últimamente me pregunto es si mi problema va mas allá de unos cuantos pensamientos, o si es algo que le pasa a todos y nadie se atreve a confesar.
Aprovechando mi anonimato, puedo confesarles que estoy empezando a creer que tengo un problema de múltiple personalidad. Hay un abismo demasiado grande entre un momento y otro, mis pensamientos, mi estado anímico, se metamorfosean en un clic. Parecen dos personas diferentes. Tres. A veces cuatro, y a veces es una muchedumbre que no puedo controlar.
Me siento bipolar, o una trastornada. ¿Acaso soy yo la freak o es algo comun? El problema es que no tengo ningún parámetro con el que compararme, porque nadie va por la vida con sus trapitos al sol.
Muchas veces me siento como si no supiera que es lo que siento realmente, como si no me terminara de conocer a mi misma. Mis pensamientos muchas veces no coinciden con mis acciones, y no porque sea una hipócrita, sino porque cuando la acción cambia, el pensamiento tambien.
Hay veces que soy mi propia enemiga, en mi cabeza hay una lucha constante, una contraposición de deseos e ideas. Todas influidas por la falta de voluntad, la falta de independencia, la inseguridad.
Como si en mi convivieran distintas fases de un proceso de cambio. Pero el cambio no llega a producirse, ya que todo ocurre a la vez. Desde el principio hasta el final.
Solo yo (cúal de todos?), puedo lograr la concentración.
¿Será que uno necesita hacer ese clic, llegar a donde se logra esa paz interior, donde uno se descubre a si mismos para poder encarar la vida de una manera coherente, con al menos una mínima idea de cómo enfrentarse a ella?
8
Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. hay personalidades en todas partes: en el vestiíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo -me pregunto- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ningun clase de exepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discuciones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuestra un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas todas juntas a la mierda.
- Oliverio Girondo, Espantapajaros -