7.9.11
Mi prima Vera
8.8.11
Día 1
Hoy empieza una semana complicada.
Le hablé a la tarde, lo reconozco. Lo necesito. No puedo estar sin hablarle, sin saber que está haciendo, cómo se siente.
Pero si sigo siendo yo la que insiste no me voy a saberlo nunca. Si él puede darse cuenta. Si nota que ya no estoy a sus pies, si se da cuenta que me extraña, que no me ve y es él quien toma la iniciativa.
Mientras tanto tengo que seguir mi vida. Hacer planes. Hacer cosas para mí. No es solo cuestión de B. Yo también tengo que enfocarme en lo que me toca a mí. Preocuparme por mí. Quererme. Cuidarme. YO.
7.8.11
Inception
¿Cómo puedo saber lo que necesito? Por más que intente no logro encontrar la línea entre lo que puedo soportar y lo que termina siendo un peso. Entre lo que me hace realmente bien y lo que es tan solo un ingrediente innecesario. Entre las listas de pros y contras, cual se lleva el mayor porcentaje.
Me pongo a pensar y me cuestiono cuál es la realidad. Por un lado, ser feliz, ignorando aquellas cosas que me hacen mal, aquellas cosas que me faltan. Ignorando los llantos, los perdones, la falta de comprensión de la parte más profunda de mi ser, que sin embargo, en este punto, es fácil de ver. Una realidad en donde no importa quién va primero, o quién tiró la primera piedra. Importan esos pocos minutos donde estamos juntos y el resto del mundo desaparece. Donde podría quedarme años y décadas y milenios recostada a su lado, acariciando su cara, su pelo, sus manos. Esa realidad donde no puedo la sonrisa es dueña de mi cara, donde agradezco por tenerlo conmigo.
Pero después están esos momentos, aquellos pequeñitos donde las lágrimas intentan salir y la felicidad no los deja, y aquellos que son días como hoy. Una realidad donde siento la angustia comenzar a crecer dentro de mí, la palpito, la vengo venir. Trato de no pensar, pero no puedo. ¿De dónde viene? A veces pienso en el fracaso, me miro al espejo y me odio, me siento vacía, buscando la fuga en mi cuerpo, en mi cabeza, intentando saber por dónde se está yendo todo al carajo.
En este momento, estoy en otra realidad. Acepto que me hace feliz, no me olvido de las sensaciones, no me olvido de su cara, de su sonrisa, de las cosas dulces que me dice. No me olvido de la sensación de desaparecer. Pero en este momento son solo recuerdos, porque mi realidad es esta sensación de que me estoy equivocando, de que estoy dejando pasar las cosas que no quiero ver.
¿Es suficiente? Me refiero, ¿es suficiente estar enamorada de él en esos momentos, no es acaso conformismo? De repente me agobia que todo aquello que ignoro bombee fuerte en mi cabeza y se deslice por mis dedos como el cuerpo ardiendo de fiebre, intentando eliminar el virus. No me alcanza con esta felicidad. Al principio era una novedad, sentirme amada, estar enamorada, todo era y es maravilloso. Pero después las grietas se vuelven visibles. Yo estoy encima, yo intento vernos, yo lo vuelvo mi prioridad.
Y no se trata de que no me ame, que no me quiera ver o no me extrañe, yo soy consciente que me necesita tanto como yo. Pero B. vive la vida más ligera, día a día. Siente algo y lo realiza en el momento. B. necesita estar solo, necesita tiempo para él. B. tiene su propio mundo, uno solamente suyo. Y yo… A mí me encanta planear, me encanta imaginar, me encanta volar, vivir en mi imaginación y luego volverlo realidad. Me encanta la seguridad de una cuenta regresiva, esperar el día en que arreglamos para vernos. Y que sean varios. Él es parte de mi vida, soy incapaz de hacer algo sin pensar en él. Él es mi mundo, y eso es el amor para mí.
Con el tiempo se me hace evidente lo diferentes que somos en el amor. No hablo de amarnos, ni de cuando estamos juntos, eso debo remarcármelo y ponerlo a un lado porque sé que es la parte perfecta.
¿Cuál es el sueño y cuál es la realidad? ¿Puedo ser feliz con él, adaptándome al hecho de que debemos complementarnos en vez de ser iguales? ¿O puedo ser capaz de dejarlo, esperando que llegue la oportunidad de encontrar a otra persona y probarme que hay alguien que sea exactamente lo que yo necesito? Pero, ¿acaso estoy segura que eso es lo que necesito?
Me cuesta distinguir cual de mis dos realidades es el sueño y cuál es la que estoy viviendo. Si mi feliz idilio en el que ignoro las cosas con el tiempo me demostrará que esa es la forma de ser feliz, aceptándonos, reconociendo nuestras diferencias y gozando de ellas.
O si acaso en días como hoy, donde puedo ver las dos realidades, se debe a que estoy pasando mucho tiempo viviendo en un sueño, sin despertar a la realidad. Aquella en la que siempre viví, donde los príncipes no me encuentran tan fácilmente, y la felicidad no es amiga de mi corazón.
9.12.10
The end
Finalmente todo se termina. El año, el 2010, el secundario. Y en estos días que no son ni una cosa ni la otra, me sobreviene una angustia desde lo mas profundo de mi pecho, una sensación de querer llorar que aparece en un instante repentinamente.
O quizás no tanto. Quizás esta allí desde hace tiempo y solo ahora, cuando el final es difícil de negar, explota, sale a la superficie toda la realidad.
Siento que mi balance es negativo. Siento que de repente me quedó sin nada. Sin mi secundaria, sin mis amigos, sin mi contención. Siento que no logre nada, que todo lo poco que parezco tener, se va deshaciendo.
Siento que no importo. Que termina este año y todo lo que pensaba que había logrado carece de importancia a la hora de enfrentarme a la verdadera vida. No hay nadie orgulloso de mi, ni siquiera yo misma.
Parece una estupidez, parece que vuelvo a lo mismo de siempre, maquinarme en mi cabeza. Pero no puedo evitarlo, no puedo evitar sentir que me quedo sin nada. Que parecía que lo tenia todo, que estaba feliz, y de repente no tengo nada.
Siento que todo son figuras de arena y que el viento sopla cada vez más fuerte. Las veo deshacerse poco a poco pero el aire se vuelve espeso.
Siento que pierdo el control, me siento en caída libre.
Y estoy cansada de sentir. ¿Como se hace para apagar la mente, los sentimientos, dejando únicamente los sentidos?
22.10.10
In my place
Necesitaba al menos diez minutos con el. Tenerlo para mi, poder abrazarlo, besarlo recorrer su cara con la punta de mis dedos. Necesitaba ese momento que siempre me hace bien, esos minutos donde todo desaparece, donde estoy en el mejor lugar del mundo.
Y ni eso. Apenas apague la luz ya estaba dormido. No reaccionaba. Ni un beso de buenas noches, ni una caricia ni un te quiero. Y yo me quede tratando de tomarlo de la mano, de esperar una mínima respuesta. Pero ya estaba inconsciente.
Esta vez lo necesitaba yo. Necesitaba hablar con él, necesitaba contarle lo que me pasaba, necesitaba decirle que me siento sola, que tengo miedo, que me hacia falta diez minutos de contención, donde alguien me abrazara y me dijera que esta todo bien, que todavía al menos él está para mi.
No puedo ir y despertarlo. Su cuerpo necesita descansar, su mente no da más. Lo único que lo mantiene en pie es el enorme entusiasmo que lo llena de energía. Este laburo es algo impensable para él y encima con su tío de España. Y la semana que viene sus 18. B. no puede estar en un mejor momento.
¿Cómo puedo ser capaz de sacarle eso? ¿Cómo puedo apenas arriesgarme a arruinárselo? El otro día me llamo justo cuando yo estaba llorando. Le tuve que cortar y decirle que no quería hablar. Él notó que me pasaba algo. Le dije que le quería contar algo importante. Se olvidó. Ya no le da la cabeza para tanto, esta tan feliz y excitado que no puede notar el efecto secundario.
Yo se que él no es así, yo se que se preocupa por mi y se que si se entera lo mal que estoy lo voy a poner mal. No quiero hacerle eso, no puedo. D. dice que para eso esta, para contar con él, para escucharme. Dice que no puedo estar pensando en los demás, que tengo que pensar en mi y B. va a estar feliz de ayudarme. Pero no es tan así.
Son las 12.10 de la noche y B. esta durmiendo en mi cama. Y yo acá, en este lugar, escribiendo. Sin saber si estoy haciendo bien o mal. Sin saber si debería despertarlo o no.
Y si la situación fuera a la inversa, si él estuviera llorando mientras yo duermo en su cama querría que me despertase, querría ayudarlo. Pero yo sigo siendo yo. Y no puedo despertarlo, simplemente no puedo. No esta bien, esta cansado, casi muerto. Tuvo un día interminable, de esos que no podes creer que en algún momento van a terminar. Casi toda su semana fue asi.
Y es cuando me pregunto si estos son los momentos donde tengo que ser egoísta y cagarme en el otro. Es donde me pregunto si lo voy a terminar despertando. Si voy a llorar mas fuerte, a hablar en voz alta y lograrlo como por acciente.
Y estoy a punto de poner en la balanza mi necesidad de él y mi egoísmo frente a lo que en el fondo se que es lo correcto. Frente a hacer lo mejor para él.
Y de repente ya no se que es en el fondo lo que pienso que es lo correcto. Ya no se a quein creerle.
Voy a apagar la computadora y volver a mi cama. Quizás lo despierte. Quizás no pueda, quizás no tenga fuerzas. Quizás necesite de esa conexión que siempre tenemos y se despierte solo, sintiéndome, escuchándome desde los sueños.
Quizás simplemente me quede dormida yo también y cuando la mañana entre por mi ventana…
No lo sé.
15.10.10
Probando 1 2 3
Me dijeron que escriba un blog. Que la mejor practica, el mejor curriculum es tener un blog.
Sonreí, porque mi interlocutor no tenia ni idea que ya tengo dos de ellos con unos años de antigüedad.
Últimamente estoy muy preocupada. Siento que hay una cuenta regresiva que no puedo parar, se acerca diciembre y se me termina la secundaria. Es momento de decidir y no tengo poder de decisión. Nada me convence. Nada me cierra. Siento que me falta algo.
Yo se que quiero escribir, se que para mi no es un trabajo, se que lo disfruto. Se que es lo que quiero hacer el resto de mi vida. Pero saber eso es lo mismo que nada.
Siento que me voy a equivocar. Que voy a seguir la carrera equivocada, la universidad equivocada. Que no voy a conseguir trabajo.
Tengo miedo. Esto lo decido yo, depende de mí. Estoy remando sola y no puedo parar. Se que todo tarde o temprano se termina resolviendo. Sueño con aquel momento donde ya este todo bien.
Y rezo, espero, ruego. Que todo salga bien.
16.8.10
Good wishes
27.7.10
Click
Se que no me vana creer, pero es verdad. Hice mi clic y espero que esta vez sea para siempre.
Siempre tuve la sensación de que yo quería más a las personas que ellos a mí. Siempre pensé que los valoraba, los apreciaba, los necesitaba muchísimo mas. Y es por eso que nunca me enojo por mucho tiempo, no me gusta levantar la voz (aunque lo haga inevitablemente, trato de tranquilizarme). Con ese miedo constante a perderlos, a que me lastimen.
Y reconozco que me porto mal muchas veces con esas pocas personas que se me quieren. Que contesto peor, sin pensar las cosas. Que las lastimo mucho más. Quizás porque tengo esa seguridad que aunque no contenga mi mal humor, no contenga mis ironías, no me contenga en lo absoluto, me van a querer tanto o igual que yo, pase lo que pase.
Hace poco dije algo sin pensar. Estaba loca, estaba traumada, no importa el motivo, aunque haya sido uno muy bueno. Le dije algo francamente horrible a B. Y B. es de esos a los que yo considero quiero mas de lo que me quieren.
Sabia que no había estado bien pero nunca pensé que había sido para tanto. Nunca pensé que lo iba a ver asi. Llorando.. si, B., llorando, imposible. Vi su cara y escuche su llanto. No me alcanzaron las palabras, los brazos ni mis lagrimas para contenerlo. Lo vi sinceramente dolido, no se si destruido.
Lo vi asi y lo primero que pensé fue.. Por D’s… esto se lo hice yo. Yo lo lastime de esta forma. Por creer que lo quiero más, por creer que lo necesito mas, termine alejándolo y dañándolo mas de lo que yo podía haber pensado.
En ese momento caí en la cuenta de lo que estaba haciendo, de lo que podía llegar a hacer. Entendí que está todo en mi cabeza, que siempre son solo simples detalles. Me prometí que nunca mas le iba a hacer algo así a alguien a quien quiero tanto tanto. Me prometí dejar de ver las manchas cuando todo esta limpio, dejar de inventar nubes amenazantes cuando el cielo es celeste y el brillo del sol enceguecedor.
Me prometí, respecto a él, quizás la parte mas difícil, animarme a entender que lo que me dice es verdad, que me quiere como a nadie mas. Y por sobre todo, a dejar de tener miedo si es que yo lo quiero mas. Quizás empezar a aceptar lo que me pasa, quizás dejar de negarlo todo el tiempo. Quizás, quizás la realidad es que si significa lo que siento que lo amo. Y quizás que eso no importa, mientras el me quiera y necesite de la forma en que lo hace.
28.6.10
I love you too, I love you boo
- - Y no le dijiste te amo todavía?
- - No..
- - En serio???
- - Si, en serio.. para mi es diferente que para el resto lo que significa amar.
A veces me siento presionada a responder, a explicarme, a justificarme. Todos parecen esperar que que seamos la pareja perfecta, que nos amemos, hagamos el amor y nos prometamos tener 20 hijitos.
Y yo soy diferente. Soy especial en ese sentido. No, especial no, esa no es la palabra. Soy frágil. Y estoy guardada en trescientas mil cajitas de cristal, porque se que se rompen con mucha facilidad y las astillas me duelen hasta sangrar.
Y para mi amar es entregarme. Es dar mi corazón por completo, dejar todo de mi. Es sentir que la unión va a ser para siempre, que pase lo que pase ese amor nunca se va a acabar. Y por eso entregarse hasta al final, en cuerpo, alma y corazón.
Y yo no puedo entregarme de esa forma. Yo lo quiero con todo mi corazón, con toda mi alma. Y cada parte de mi ser lo extraña, lo necesita. Lo veo y me derrito, me desarmo, me deshago en sonrisas y miradas brillantes.
Puede ser, como dijo mi gran amiga D., que es mi cabeza quien le gana a mi corazón, porque en el fondo yo se que quizás eso es amar y no es en cambio lo que me quiero hacer creer a mi misma. Pero la verdad es que no quiero amarlo. No quiero dar todo de mi, de esa manera.
Ya abrí bastantes cajitas, ya deje que se acercara lo máximo que alguien haya podido acercarse. Y es muchísimo y cada vez me siento mas frágil, mas desnuda. Así como me costo admitirme a mi misma que estaba enamorada, hacer que tanto mi cabeza como mi corazón estén de acuerdo en que lo amo es mas imposible todavía.
No voy a deshacerme de todas mis cajitas. No puedo despojarme de todo, por muchísimo e infinitamente que lo quiera. Porque tengo tanto o mas miedo, porque me conozco y se que no quiero sufrir, no con la intensidad que lo hago yo.
Hoy por hoy, yo no estoy segura de él. Se que no tengo motivos, se que me dice y demuestra todos los días cuanto me quiere, que es dulce y paciente conmigo, que me entiende mas que nadie. Pero yo sigo esperando que el milagro se acabe y si el mañana viene y me dice que estaba confundido, que lo perdone pero no me quiere, yo no me sorprendería.
Y sufriría, muchísimo. Inmensamente. No quiero ni imaginar como seria si yo lo amara, con todo lo que eso implica.
Y probablemente necesite que él me lo diga primero. Probablemente necesite cumplir un año, necesite mil quinientas pruebas.
Pero también, muy probablemente, necesite de un esfuerzo mas grande, de una transformación mas grande, en la que las cajitas simplemente se desvanezcan y la fortaleza se encuentre en mi misma.
9.5.10
Últimamente
Últimamente estoy viviendo mucho en mi cabeza.Me encierro en ella y no dejo que las cosas fluyan sobre mi hoja de papel. Y se, soy sonciente que eso siempre me hace bien. Pero me da fiaca empezar a escribir. Y trato de convencerme, hacerme acordar cuanto me gusta, cuanto bien me hace. Pero últimamente resulta muy difícil. Y no, no quiere decir que vaya a dejar de escribir, para nada, eso es imposible. Simplemente que ya no tengo tanto entusiasmo. Ya no encuentro la escritura como un cable a tierra, no tengo tiempo, no tengo ganas de empezar, aunque bien sepa que una vez que lo hago ya no puedo parar.
Tengo varias cosas en al cabeza. Este entusiasmo por intentar cambiar las cosas, empezar a valorarlas. El miedo al tiempo, a ver como todo pasa tan rápido y como seguramente se pasara de la misma forma.
Pero al mismo tiempo, soy feliz. Y es solo que todavía no me logro desligar de esa maldita costumbre de sentir que estoy predestinada a sufrir. Porque yo creo que es eso, que me acostumbre a sufrir. Me acostumbre a llorar, me acostumbre a pasarla mal, me acostumbre a tener motivos para pedir al cielo un milagro. Y ahora que todo resulta salirme bien por una vez..siempre es difícil librarse de las viejas costumbres.
El melanco me esta pegando duro.
Miro para atrás y me maravillo. Me veo hace un año, dos años, tres años atrás. Y no puedo creer donde estoy ahora. No puedo creer como cambiaron las cosas como finalmente el boomerang regresó hacia mi. Y sin embargo.. no creo merecérmelo.
Siempre encuentro algún motivo para ponerme mal. Siempre.
Y estoy cansada, simplemente etsoy cansada. Quiero ganar. Quiero vivir plenamente y disfrutar de mi vida tan maravillosa. Quiero aprender a estar sola sin que esto me afecte. sin llorar y tirarme la piso destrozada.
Pero se que por suerte, esta vez mi wish list solo tiene que ver conmigo. Esta vez la concrecion mis deseos depende pura y exclusivamente de mi. Porque solo yo voy a poder determinar si esto se va a convertir en algo bueno o si simplemente seguirá de la misma forma en que esta ahora.
Y lo prometo, aunque se que no soy fuerte, prometo que quiero lograrlo. Prometo que entiendo cuanta suerte tengo, prometo que entiendo que la única que me esta impidiendo ser feliz y tener todo lo que tengo, soy yo.
Y como no puedo ser otra persona,supongo que tendre que arreglar cada pedacito, cada tuerca, cada agujerito. Y va a costar, voy a tener que invertir tiempo, mano de obra y tomar riesgos. Pero estoy segura que el resultado y los beneficios van a resultar mucho mas de lo que llego a imaginar.
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.
2.4.10
Hppy brthday, dear blog
16.3.10
No day but today
12.1.10
Tell me 'bout it
Y estaba más que feliz. Estoy más que feliz. Pero luego de unos días empecé a pensar sino había sido demasiado. Si no fue que nos dejamos llevar por el momento, por las ganas de decirnos todo lo que sentíamos. Y si no fue demasiado rápido.
¡Hace un mes que estamos saliendo! ¿No es demasiado rápido para ya decir que estamos enamorados, para ya decir que no hay nada más importante que el otro (entre muchas otras cosas)?
No es que no sintiera todo eso, no es que se trate de que haya dicho cosas que no pienso realmente. Al contrario, siento todo eso y mucho más. Pero también siento que fue un clic y un cambio de etapa, y quizás eso fue demasiado rápido.
También es verdad lo que él me dijo. "Jane, principalmente que este mes estuvimos todo el tiempo juntos, todo el tiempo hablando y eso hace que parezca mas de un mes. Segundo, que hace un mes que estamos juntos, pero esto viene desde hace mucho, esto lo tenemos en nuestras cabezas mucho antes que sucediera. Y más de un año que somos amigos, por lo que eso hace que nos conozcamos bastante más de lo común, y que no sea tan rápido como parece."
Viendolo de ese modo, cobra sentido. No me enamoré de una persona hace un mes, simplemente saqué todo lo que se venía creando en mi interior hace ya bastante tiempo. Simplemente me di cuenta que ese amigo que tanto quiero encaja perfectamente en mi idea del príncipe azul.
Entonces, no es que me enamoré en un mes, sino que encontré la persona que venía buscando hace tanto tiempo. Y puede ser que nos hayamos dicho tantas cosas porque íbamos a estar mucho tiempo sin vernos, pero la verdad es que es lo que sentimos, y si a nosotros no nos importa el tiempo, ¿entonces quién define qué es demasiado rápido?¿quién me prohíbe sacar todo lo que tengo dentro y sentirme tan bien después?
Porque también es verdad que uno no sabe que puede pasar mañana. Nadie tiene la bola de cristal y preferiría no tenerla tampoco. Y yo ahora siento eso, y ahora tengo ganas de decirle que lo quiero mucho mucho mucho, y que estoy enamoradísima.
Y si eso es lo que siento en este mismo instante, entonces eso es lo que tengo que hacer.
Porque siempre es mejor arrepentirse de algo que uno hizo, que de algo que uno mismo se contuvo de hacer.
Y la verdad, es que yo siempre pense que una vez que encontrar a la persona de la cual iba a estar profundamente enamorada, iba a soltar todo lo que tengo en mi interior y dejarlo todo fluir. Siempre sostuvé que no me importaba sufrir como una condenada cuando las cosas no fueran bien, porque iba a etsra orgullosa de haberme enamorado.
Y lo sigo pensando, estoy mas que feliz de quererlo tanto, mas que feliz de haberme enamorado de esta forma justamente de él.
¿Acaso que yo le diga todo lo que siento no lo hará feliz a él tambien, de la misma manera que me derrito cada vez que me dice te quiero?
27.11.09
Good bye-ar
Una vez mas el año va llegando a su fin, y una vez mas me agarran esos rayes entre psicodélicos y filosóficos sobre el tiempo.
Quizás es un poquito adelantado para hacer un balance del año, todavía 34 días para despedir al 2009 para siempre (suena raro decir para siempre, no? saber que nunca mas volver a ser el año 2009).
Sin embargo, este año me paso algo diferente a todos los años. Creo que no son pocas ni difíciles de encontrar las entradas donde me quejo sobre lo rápido que se me pasa el tiempo, y lo obsesiva que me vuelvo por aferrarme a los días lo más que puedo, sin querer despegarme siquiera de uno de ellos.
Pero llega noviembre y me toma por sorpresa. Porque este año, no sentí que pasara ni mas rápido ni mas lento, sino en su tempo justo. Los días se sucedían con tranquilidad, y aunque es verdad que muchas veces los fines de semana llegaban bastante rápido, no me preocupaba por el día ni el mes en el que me encontraba.
Y ahora termine las clases y estoy a punto de empezar el ultimo mes del año y yo no entiendo nada. ¿Ya llegó diciembre?
Supongo que lo que mas me afecta es saber que se esta acercando el final de una etapa. Porque solo me queda un año de secundaria, y después se siente como un salto hacia el vacio para el que no me siento preparada. ¡No quiero soltar la soga aun! ¡No quiero despegar mis alas por completo!
También mis miedos me desesperan. Me angustia no saber si voy a ser capaz de conservar lo que tengo y de conseguir lo que necesito. Si voy a seguir viendo a mis amigos, si voy a conseguir un buen trabajo y en lo que quiero.
Pero si tendría que decir cual fue el año mas intenso de mi vida, creo que elegiría el 2009 sin dudarlo. Mirando en retrospectiva, no puedo creer todo lo que viví este año. Todas las primeras veces, todo lo que construí, las experiencias que ahora guardo cariñosamente en mi memoria.
Pensar que hace casi 11 meses estaba en otro país, en otro continente. Mi primer viaje en avión y una experiencia inolvidable y literalmente, más que religiosa.
Más o menos 9 meses cumplía 16 años rodeada de nuevos amigos y amigas, y es el día de hoy que veo como crecieron estas amistades en estos meses. La distancia es enorme, y ser capaz de decir que tengo amigos (en masculino), en todo el sentido de la palabra, en los que puedo confiar es algo que me sorprende y me alegra de finalmente haber encontrado.Mis amigas, "las 7", como nos contamos para cada evento.
Si ya estuviéramos en diciembre serian 7 meses desde que comenzara a soltarme, a relacionarme con chicos, a confiar un poquititititito más en mi misma. Y desde ahí, avancé muchísimo mas (aunque todavía tenga que cambiar muchos aspectos).
Hace digamos 5 meses comenzaba una relación mas o menos en serio, se podría decir que salía con un chico a solas por primera vez , a una salida como la gente (jaja). Pero me animé, contra todos los pronósticos hice algo de lo que nunca creí seria capaz. Que el chico en cuestión se haya convertido en parte de mi pasado oscuro.. Ese es otro tema.
Se cumplirán 3 meses desde que se me presentó este otro chico, aquel que me sirvió para darme cuenta que era lo que quería.. Y que no. Gracias a él entendí que tengo que valorarme a mi misma, que tengo que ser yo la que elige, y no dejarme elegir. Mantengo un cariño especial hacia él, aunque me encantaría que fuéramos amigos.
Hace 2 meses mi cabeza era un terremoto. Sufrí como una condenada cuando comencé a sentir cosas que no debería sentir, cuando finalmente apliqué todos esos conocimientos que había adquirido, pero en el momento menos indicado. Si, finalmente entendía que tipo de chico era el que quería a mi lado.. hubiese estado bueno que no fuera uno de mis mejores amigos. Y el descubrimiento me hizo pelota, y cada vez peor. Cada vez que quería dejar de sentir algo más que un amor de amigos, no podía evitar darme cuenta que no encontraba a que aferrarme, no encontraba defectos, no encontraba fallas. Y no había forma razonable de hacerme entender que el chico perfecto era el chico en el que nunca me tendría que haber fijado de esa manera.
Y este noviembre ultimo..Bueno, digamos que este noviembre estuvo muchísimo mas tranquilo, mas lleno de paz. Encontré un poco más de equilibrio, encontré finalmente mi centro y comprendí la forma de relajarme y disfrutar de lo que tengo. Eso que busqué durante tanto tiempo, parece ahora comenzar a tomar forma, y solo es cuestión de que se transforme en un habito de lo mas saludable posible.
Diciembre me separa del 2010. Y tengo altas expectativas para este año de inauguración de década.
Pero antes.. diciembre. Me gustaría poder darle un lindo cierre como se merece a este año. Me gustaría que este mes este lleno de salidas, meriendes, cenas, rodearme de mis amigos y mi familia.
Me gustaría tener a mí alrededor todas las pruebas vivientes, la confirmación de que no es una ilusión, sino que puede que en este mismo momento sea dueña de las llaves de mi cajita de sueños.
24.10.09
Take it easy
La calma.
Esta vez no es la calma que antecede al huracán.
Nunca me sentí así. Estoy ansiosa, desesperada, inquieta, impaciente. Estoy irritable, con los pelos de punta. Estoy hiperquinetica, me muevo con rapidez y con torpeza.
Siento que las palabras salen de mi boca a borbotones, que ya no pienso, que estoy en piloto automático.
Nunca había descubierto hasta este momento cual es el límite de mi ansiedad. Nunca imaginé que podía llegar a este estado.
Y lo peor de todo... lo peor es que la mayoría del tiempo me la paso quejándome por lo rápido que pasan los días, los meses, por como se vuela alto como barrilete sin cola.
Y ahora me encuentro deseando que pase todo lo contrario, que el tiempo vuele, corra, navegue, pero que se vaya lo mas inmediatamente posible hasta llegar al momento deseado.
Entonces, dije: ALTO.
¡Basta! ¿Qué estas haciendo? ¿Te podés tranquilizar un poco?
Es una locura, simplemente es una locura sentirse así. Porque la verdad es que por primera vez tengo la certeza de que las cosas se están encaminando, de que estoy yendo por la buena senda.
Y si me desestabilizo, si tiemblo tanto, me voy a caer, y ahí si voy a arruinar todo.
Por lo tanto, no tengo motivos para ponerme así. Lo que tengo que hacer es calmarme, relajarme.
Las cosas van a salir bien, confiar en los demás y confiar en mi misma, por más que eso suponga un desafío. Dejar de lado mis miedos gigantescos, mis nervios, mis dudas de toda la vida. Cerrar esa mirada negativa que tengo de mi misma, quitarme de encima esos pronósticos malvados sobre como mi mundo se cae a pedazos.Esa idea de que todo el mundo me esta mintiendo y que no hay otra verdad que lo que mis ojos ven, mi corazón siente, mi cabeza sabe.
Aunque sea, olvidarme por un instante que se trata de mí, que se trata de esa chica a la que miro al espejo todos los días de mi vida. Si lo necesito, imaginar que soy otra, que yo no soy yo, y así todos esos miedos infundados desaparecen. Así empiezo a hacer lo que tanto predico.
Sonreír. Respirar profundo.
Mirar hacia delante y por sobre todo, no dudar, esta vez no dudar por el bien de todos, que las cosas van a salir bien.
Todo a su tiempo, pero finalmente llega.
Si tanto les aconsejo y las consuelo a mis amigas con que esperen tranquilamente y seguras de que las cosas van a llegar si las desean y luchan por ellas, entonces esta vez tomar el consejo para mi misma. Que por una vez en la vida, voy a lograr ser feliz sin pararme a preguntar porque, sin pararme a preguntar cuando se acabará todo.
Y como me dijo mi excelente amigo A.: “¡Viví la vida! ¡Disfruta del momento! Porque Jane, si vos no crees en vos misma, si vos no aprendés a quererte a vos misma, entonces ahí si vas a espantar a los demás. Va a terminar boicoteándote a vos misma, y por no darte cuenta lo feliz que son los demás a tu alrededor, vas a lograr contagiar esa mirada triste y lastimosa. Y no te lo mereces Jane, creeme que no te lo mereces.”
Y en ese momento, lo abracé, cerré los ojos, y le prometí que por primera vez, había entendido lo que me había dicho. Le prometí, que me iba a costar, y él lo sabía, pero que tenía mi palabra que iba a hacer hasta lo imposible por cambiar, que esta vez, iba a lograr que las cosas sean diferentes. Que esta vez no me iba a tropezar, que iba a correr la piedra del camino para que no vuelva nunca pero nunca mas.
12.10.09
Secret
Tenía pensado aguantar. Tenia pensado mantenerlo todo dentro mío, guardado en el rincón mas recóndito de mi ser.
Cuando me di cuenta lo que estaba sucediendo, no podía creerlo. No podía ser verdad. No me podia estar pasando.
Yo se que estas cosas no se eligen, yo se que estas cosas suceden, pero no puedo, simplemente no puedo estar haciendo esto. Esta mal. Estoy mal.
Me estoy equivocando, y lo peor es que esta vez puedo lastimar a muchas personas. Esta vez puedo meter la pata feo.
Estas semanas estuve muy confusa. Lloraba todos los días, gritaba, pataleaba y me descargaba contra la almohada. Es que ya no doy más. Ya no aguanto, ya no puedo sostener esta mentira, ya no puedo seguir fingiendo que no me pasa cuando la verdad es que cada vez es peor.
Y si no quería contarlo, es porque el sacarlo para afuera lo convierte en realidad. Si al menos lo se solamente yo, es mío y de nadie mas, y si hago fuerza, si lo intento con mas ganas, quizás desaparece. Y como por arte de magia, se va tal cual como llego.
Es difícil, cuando uno tiene tanta confianza con los amigos, mantener un secreto, y mucho mas un secreto de este tamaño. Y muero de ganas por contarlo, muero de ganas por pedirles que me abracen y me consuelen, que me digan que todo va a salir bien, que hay algo llamado karma que es mucho mas fuerte que todo lo demás, y que esta vez me debe una y me la va a devolver.
Juro que estaba firmemente decidida a aguantármelo, contra viento y marea me prometí no contárselo a nadie por nada del mundo, esperando que se me pasara, o esperando al menos que pasara un tiempo considerable en el que me asegurara que podía separar esos sentimientos a la hora de actuar, hasta llegar al punto donde pueda ser capaz de guardarlos en un cajón, mezclados entre las memorias que deseo olvidar.
Pero ayer... ayer fue demasiado para mi. Ayer no me lo esperaba, ayer no entendí nada. Ayer las cosas se me fueron de las manos, la lluvia cayo intensamente sobre mi vaso, que no solamente rebalsó, sino que inundó la habitación. Por momentos tenia que cerrar los ojos para olvidarme donde estaba, cerrar los ojos para no pensar, para no llorar. No podía estar pasando, y si estaba, era todo un malentendido. ¿Acaso no soy yo la reina del drama y de la exageración? ¿Acaso no soy yo la que siempre espera mas de lo que es, la que sueña con un kilómetro delante de donde esta parada?
Entonces esa situación, si no era ficticia, era otra cosa. Era lo más normal del mundo.
Pero para mi cabeza fue demasiado.
Me levante lentamente. La imagen podría haber sido muy lastimosa si alguien la veía. Me senté en las escaleras y a los pocos segundos ya estaba acostada en los escalones llorando.
No quiero, no quiero no quiero.
No es real, no es real, no es real.
Y me sentí tan transparente! Por momentos parecía que todos sabían lo que me estaba pasando, y no hacían más que sentir lastima.
Me sentí demasiado sola, me sentí demasiado triste. Necesitaba un abrazo fuerte, un abrazo de jugo, como dice M.
No aguante más y hable con V. Se sintió demasiado bien descargarse, saber que no estaba tan sola. Pero también me sirvió para darme cuenta que no puedo hablar con nadie mas, que no soportaría tantas miradas, que no soportaría que me hablasen todo el tiempo del tema, que me preguntasen, que me juzgasen.
Y se que Ani, vas a estar leyendo esto y me vas a recontra putear porque no te conté nada. Pero te juro amor, que esta vez no puedo. No puedo.Y no sabes como me siento sabiendo que esta vez no puedo hablar con vos. Te miro y no puedo creer que te este haciendo esto, pero a la vez se que es por tu bien, y que si hay algo de lo que etsoy segura es que al menos por un largo tiempo, no puedo hablar con vos. No puedo ser tan egoísta de ponerte en esta situación.
Y yo se que en algún momento lo voy a largar todo, que voya explotar y voy a ormper con todo, ojalá sea porque las cosas salgan como yo deseo, ojalá. Pero no quiero tener esperanzas porque se que son nulas.
Y no se que hacer, y eso me preocupa mucha. No se que hacer, que decir, que pensar ni que sentir.
Supongo que ese es el castigo por intentar crear castillos donde nadie quiere una monarquia.
- But I want you so bad Everyone has a secret Oh ¿can they keep it? Oh no, they cant - Maroon 5
18.8.09
What's the matter with you?
¿Qué esta pasando conmigo?
Ya casi pasó un mes desde la última vez que escribí.
Y no es que no me estén pasando cosas y no es que no necesite descargarme con todo lo que siento.
Cuando abri unavueltamas, quería quejarme de lo que no me gustaba, quería mostrarle al mundo lo que pensaba, y soñar con que alguien me escuche y me comprenda.
Hoy ya paso casi un año y medio desde aquel día. Ya pasaron mas de 4000 visitantes anónimos, que por alguna razón u otra llegaron hasta acá.
Pero también creo que el blog se convirtió en una especie de psicoanálisis para mí. Un psicólogo mudo, que me escucha sin chistar, que me deja arreglar las cosas, rescribirlas, pero dejarlas ser como yo quiero. Sin ningún tipo de impedimento, sin censuras.
Yo solía estar muy relajada, eran quizás dos personas de mi circulo que sabían de este blog, por una parte Tess, con quien me sentía cómoda porque sabia que ella también utilizaba muchas veces su blog para descargarse, pero mas que nada en forma de canción (tiene un poquito mucho mas de personalidad que yo).Por un culpa de un desliz, la señorita rulito arrepentido (alias N.) también sabia de este sitio Web.
Pero intentaba no pensar en que mis amigas leían estas entradas y se enteraban exactamente de todo lo que se me cruzaba por la cabeza.
Y yo se que fue mi error, y no quiero que cuando lo lean se pongan mal.
Pero esto se me fue de las manos, porque ahora pienso que todas lo están leyendo, y hay cosas que no puedo explicarles.
Y por eso me estoy censurando a mi misma.
Y por eso estoy tardando tanto en volver a escribir.
No quiero que me malinterpreten, yo cuento todo lo que me pasa, me encanta hablar de todo. Y también me gusta que lean lo que escribo, que me critiquen, que me alaben, que les guste o le detesten. Y son mis amigas y comparto absolutamente todo con ellas.
Pero estoy entrando en una etapa de mi vida un poco complicada, al menos para mi cabeza. Y no se si quiero que ustedes lo sepan. No se si luego van a poder cegarse frente a mi mascara.
Es sabido por todos, tanto lectores como amigas, de mis problemas de autoestima. Unas entradas atrás, y cualquiera pueden ver como deseaba enamorarme, como deseaba encontrar a mi príncipe azul que me salve de mi misma. Esperando que mis problemas se desvanecieran, que mi cerebro se normalizara con el beso del amor de mi vida (o al menos un amor de verano).
Y ahora que parece como si de repente mis plegarias hubiesen sido escuchadas, como si el destino hubiese finalmente leído mis cartas, mi cabeza en vez de estabilizarse, comenzó a girar.
Me encuentro en una vuelta de montaña rusa interminable, tambaleando de derecha a izquierda, sin decidir donde aparcar.
Porque lo que les cuento es apenas una mínima parte de mi cabeza. No es porque no quiero, sino porque cada segundo es diferente, y continuamente estoy cambiando de opinión.
No entiendo que es lo que me pasa.
No se si es que tengo miedo a enamorarme, si es que en el fondo se que él no es el indicado, si es que no estoy preparada como yo pensaba.
No se que me pasa y eso me asusta, y quizás no se deba a que no quiera que ustedes lo sepan, quizas sea una excusa inconciente, ya que el hecho de escribirlo es aceptarlo. El hecho de contarlo y sacarlo para afuera, es admitir que no tengo ni la mas pálida idea de lo que realmente estoy sintiendo.
Por momentos me encanta y me la paso pensando en él, y por momentos pienso que él no es, no es lo que necesito ni lo que quiero. Hay veces que me encanta, que sueño, que imagino miles de situaciones románticas a largo plazo, y un tiempo después ya estoy pensando en tirar todo a la mierda, en salir de joda todos los fines de semana sin tener que preocuparme por ningún tipo de compromiso.
Pero mi miedo más grande, es arrepentirme.
Tomar la decisión incorrecta y arrepentirme.
Volver a echar marcha atrás, por miedo, de nuevo, y arrepentirme, de nuevo.
Elegirlo, y al mismo tiempo saber que me estoy equivocando, y lastimarlo, y lastimarme.
No entregarme por completo, por tarada, por insegura, por el que dirán, y terminar encerrándome en mi coraza con un candado sin llave.
Me aterra profundamente no entender que me está pasando, me apena no tener ni siquiera yo la respuesta a si me estoy enamorando de él o del amor mismo.
Y supongo que dirán que la respuesta es le tiempo, es dejar todo fluir ( me siguen repitiendo la misma frase, dejalo fluir dejalo fluir, que carajo es dejarlo fluir???), pero yo no aguanto esto.
Quiero una definición, una revelación. Quiero que las cosas estén claras como el agua, que las cartas estén sobre la mesa, y ahí si, entender y tomar una decisión.
No me interesa si es la decisión indicada o no, lo único que quiero, es estar completamente segura de que eso es lo que quiero, que eso es lo que siento, que estoy eligiendo lo que necesito.
4.6.09
Death and all his Friends
¿Y si me muero?
¿Y si me muero y no cumplo con todo lo que vivo soñando, con mis planes para mañana, para la semana que viene, dentro de 10 años?
Supongo que ese es el miedo a la muerte.
No creo que se trate de saber que hay más allá, porque después de todo, tampoco sabemos que hay realmente mas acá.
La muerte implica un fin inevitable. Es indiscutible, no ofrece prórrogas ni cede a las súplicas. Si decide llevarte, lo hará sin pedirle permiso a nadie.
Cualquier cosa en el mundo tiene al menos una posibilidad del 0,01% de revertirse. Pero la muerte nos deja hipnotizados con ese maldito cero. Cero.
No hay retorno, ni hay aviso. No tenemos ni siquiera un ultimátum.
Si tiene que pasar, pasará.
Después de todo, ¿quién no desea un descanso después de un largo día? ¿Quién no llega exhausto a su casa luego de haber trabajado hasta el extremo cansancio, casi arrastrando los pies, con la cabeza inflamada de tanto esfuerzo?
Pero después de haber exprimido un dia. Después de haber atravesado días que valieron la pena, que cumplimos con alguien, que realmente hicimos algo que debíamos, o necesitábamos, o queríamos hacer.
Y nos aliviamos, suspiramos al sacarnos los zapatos, después de haber ansiado tanto acurrucarnos en la cama calentita y relajar cada músculo de nuestro cuerpo, aflojar las tensiones, liberar los pensamientos y escaparnos a algún no lugar. Cerrar lentamente nuestros párpados, y darle fin a ese fructífero día.
Es que mañana hay otra oportunidad. Para repetirlo. Para volver a sentir que hicimos algo. Porque sabemos que va a haber un mañana. Porque sabemos que después de 8 horas donde estamos inconscientes, volveremos a abrir los ojos, levantarnos de la cama, y completar todo lo que dejamos inconcluso, animarnos a hacer aquello para lo que no tuvimos coraje, realizar lo que habíamos postergado.
Pero si la muerte llegara sin tocar la puerta, si atravesara las paredes y se nos presentara vestida de luto, entonces el tiempo desaparecería. Nosotros desapareceríamos. Nuestras manos, nuestro ombligo, nuestros ojos. Yo, no existo. No soy.
¡Pero tenia un objetivo!
¡Pero tenia un sueño!
¡Pero había planeado mi vida!
Deje programada una alarma, un post it en la heladera para no olvidarme regar las plantas, y un mensaje sin responder en el contestador.
No hay peros. No hay Defensa al consumidor.
La Muerte trae consigo una orden irrefutable de llevarse nuestras vidas, y no hay juez alguno a quién pedirle que revoque la sentencia.
Porque si no entendimos, si nunca nos pusimos a pensarlo, fue pura y exclusivamente nuestra culpa.
Si no comprendimos que la vida no nos pertenece, no es un regalo. Es un préstamo, y los intereses se devuelven con creces. Si no supimos ver que nuestros seres estaban hipotecados, si no supimos atrevernos a exprimir hasta la ultima gota, fue nuestro error.
Y nada de quejarse con la Muerte. Porque solo esta haciendo su trabajo, y francamente lo hace excelente.
El asunto es, nosotros.. nos lo merecemos?