30.1.12
Feliz centenario
28.11.11
Poder se puede..
7.9.11
Mi prima Vera
4.6.11
Volviendo a casa
Y ahora que termine el libro quizás que vuelvo a dar una vuelta más. Porque eso fue, ¿no es cierto? Una vuelta más de la vida.
Fue un proyecto ambicioso en el que me embarqué durante veinte meses. Empezó como una manera de descargarme, demasiado personal como para poner en el blog, y eso hizo que me alejara bastante. Pero ya lo terminé y ahora siento que es momento de volver.
O quizás escribir otro libro.
Hace poquito cumplí un año de novia con mi príncipe azul, con el que espero no equivocarme, es el amor de mi vida. Nuestra relación empezó mucho antes, tardamos en ponernos de novios por alguna razón que no termino de entender. Es decir, durante 6 meses actuamos como novios. Y de repente un día pusimos el título. ¿Si algo cambió? Poco y nada. Ponerle nombre era solo eso, una etiqueta.
El hecho es que a lo largo de ese tiempo escribí mucho. Todo lo que me pasaba, todo lo que hacíamos, todo lo que me decía. Y así fui escribiendo y escribiendo, pensando en regalárselo algún día, sabiendo que cuando llegara el próximo 25 de mayo (si, nos pusimos de novios un 25 de mayo) lo tendría en sus manos.
Y el día llegó y es más, ya pasó. Y cuando B. lo vio no entendía nada.
- Lo escribí yo.
- Me estás jodiendo.
- Te lo juro por mi vida.
Y yo no podía creerlo. Y yo no podía creer que ese día había llegado. Pero aquí estoy, volviendo a otro de los amores en mi vida. Porque ahora me siento un poco más vacía, como si me faltara algo. Terminé un proceso, una etapa muy importante. Y por más que haya sido casi una biografía de amor, fue el primer libro que escribí.
Y quién sabe, quizás empiece con otro. Esta vez me gustaría hablar de los sueños, de las esperanzas. Quizás sea la hora de volcar todas las fantasías que viven en mi cabeza, e intentar demostrarme que voy por el camino correcto.
Esta semana me anoto en Letras. Periodismo no era para mí, y en el fondo siempre lo supe. Esto es lo que quiero hacer. Pero supongo que me faltan fuerzas, me falta confianza para arriesgarme a vivir de algo que me supera, algo de lo que no estoy segura si es capaz de producirle algún sentimiento a alguien más que a mí.
Lo estoy intentando. No pensar. Jugármela. Tirarme de cabeza. A todo o nada.
Deséenme suerte. Estoy por empezar a vivir mi vida.
15.10.10
Probando 1 2 3
Me dijeron que escriba un blog. Que la mejor practica, el mejor curriculum es tener un blog.
Sonreí, porque mi interlocutor no tenia ni idea que ya tengo dos de ellos con unos años de antigüedad.
Últimamente estoy muy preocupada. Siento que hay una cuenta regresiva que no puedo parar, se acerca diciembre y se me termina la secundaria. Es momento de decidir y no tengo poder de decisión. Nada me convence. Nada me cierra. Siento que me falta algo.
Yo se que quiero escribir, se que para mi no es un trabajo, se que lo disfruto. Se que es lo que quiero hacer el resto de mi vida. Pero saber eso es lo mismo que nada.
Siento que me voy a equivocar. Que voy a seguir la carrera equivocada, la universidad equivocada. Que no voy a conseguir trabajo.
Tengo miedo. Esto lo decido yo, depende de mí. Estoy remando sola y no puedo parar. Se que todo tarde o temprano se termina resolviendo. Sueño con aquel momento donde ya este todo bien.
Y rezo, espero, ruego. Que todo salga bien.
24.5.10
Gris topo
Para mi las cosas son blancas o son negras. O es. O no es.
Necesito en cierta forma saber que son blancas o negras, necesito la seguridad de que no me equivoco, de que todo resulta lo que parece. No me gusta estar sentada en el limbo, me saca de quicio y me vuelve completamente loca no poder saber de que se trata.
Y si, otra vez B. Hacia mucho que no escribo sobre lo que verdaderamente me pasa. Hace mucho que simplemente me guardo las cosas en la cabeza y llega un punto en que me desbordan, en que ya es necesario que salgan de una manera u otra.
Los grises. Si, yo creo en los grises, no soy tan extremista. Pero los grises son transiciones. Para pasar del negro al blanco, hay que pasar por el gris. Para pasar del blanco al negro, hay que pasar por el gris.
Pero el gris no es algo estable. El gris es un cambio, el gris es un proceso. Para atrás o para adelante, pero el gris nunca se queda quieto. No debería quedarse quieto.
Y yo creí que era solo eso, que estábamos atravesando el gris. Pensé que era cuestión de tiempo, era cuestión de ir dándonos cuenta como iban cambiando poco a poco las cosas. Porque la verdad era que amigos ya no éramos. Y no podíamos tampoco decir que éramos novios porque nos faltaba un poco mucho para tomar esa decisión. Claro... en marzo era esto... en abril... Pero ya casi en junio... No podemos ser gris después de medio año.
Yo no puedo aceptar que este gris sea la normalidad. Porque este gris se transforma en costumbre, este gris no esta avanzando, no esta retrocediendo. Este gris quiere quedarse en gris y todo indica que así lo va a ser.
Cuando algo que debería cambiar, no empieza a ir para adelante, entonces de seguro empieza a ir para atrás. Y a mi esto me esta comiendo al cabeza de tal manera que tarde o temprano... regresa al punto de partida (con suerte).
Yo ya no puedo seguir aceptando que no somos nada. Yo ya no puedo seguir sintiendo que no soy la amiga, no soy la novia, no estamos saliendo, no tenemos nombre. Yo ya no puedo sentirme cómoda en este gris. Yo ya no quiero ser gris.
Porque la cuestión es… ¿Por qué seguimos siendo un gris? ¿Cuál es la razón para que sigamos teniendo miedo de jugarnos por el blanco o por el negro?
Y yo no quiero ser de esas que van y aprietan al pibe y prácticamente lo agarran de los pelos y lo obligan a aceptar algo que no quieren. Entonces voy a buscar lo que necesito yo, el punto intermedio del gris.
Si lo más parecido a una definición es una amistad, quizás con unos cuantos derechos, entonces en mi cabeza eso vamos a ser. Entonces va a ser así la manera de relacionarnos, la misma que tengo con mis demás amigos.
Y no voy a esperar nada. No voy a hacerle reclamos en mi cabeza, no voy a desesperarme porque no me llama, porque no me dice de salir. No lo voy a extrañar fuera de la escuela. Y nada va a significar mas de lo que es.
Quizás soy yo la que necesita un tiempo alejada de él. Quizás soy yo la que necesita poner un límite. Si todo empiezó cuando en mi cabeza vi un gris que cambiaba mientras que en la realidad todo seguía del mismo color. Entonces la responsable soy yo. La culpa la tengo yo.
Ya paso bastante tiempo y él no quiere elegir un color. Pero yo si. En mi cabeza el gris inmovil resulta un desastre.Termina en llanto, en desesperacion, en angustia. Y o no quiero eso. Esta vez voy a volver, voy a retroceder. Ojala pudiera ir para adelante, pero ir para adelante es algo que se hace de a dos. Y yo sola, solo puedo contentarme con ir para atrás.
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.
2.4.10
Hppy brthday, dear blog
23.2.10
I gotta feeling
Que soy mas que propensa, casi adicta a tirarme abajo y retorcerme en mi pesimismo propio es de publico conocimiento.
Pero tengo un mal presentimiento y no se si es eso o lo mismo de siempre disfrazado de vision gitana.
Tengo un miedo que me oprime el pecho, que consume mis pensamientos y que no me deja en paz. La constante sensacion de que hay algo que cambió, de que ya no me quiere. De que el sueño siempre fue un sueño y estoy por volver a mi realidad de siempre.
Yo se que no tengo motivos, se que hasta hace una semana me estaba mandando un mail de Valentines.
Pero estas ganas de llorar no se me van con nada, ni evocando momentos, mails, conversaciones, besos. Nada me calma, nada me tranquiliza.
El miedo me paraliza, no puedo pensar en otra cosa. No puedo disfrutar no me puedo relajar porque un te quiero y un beso se vuelven necesidades inminentes.
Ya no se trata de que quiera, si no de que necesite. Y me asusta el hecho de no poder ser capaz de disfrutar de estar en Gesel(si, en este preciso momento estoy en un ciber, loca de remate).
Por un lado me parece logico, una vez que consigo eso que tanto quiero.. me saparo inmediatamente con futuro incierto!
Cualquiera en mi lugar tendria un ataque de nervios, como yo, y estaria rezando por que las cosas sigan por su buen curso y el sueño no sea tan breve.
Pero yo estoy rozando el limite de la locura. No soy capaz de vivir sin estar paranoica, sin llorar cada noche por el miedo que siento a que todo se termine.
Pero mas que nada.. tengo miedo de no saber como soy capaz de reaccionar si las cosas salen mal. Tengo miedo de caer tan pero tan profundo que ya nadie sea capaz de salvarme. Quizas esta vez mi autoestima desaparezca por completo, y mis complejos y todo eso que gracias a el yo me sentia con mas fuerza y valor de dejar atras, me llenen e invadan haciendose dueños y señores de mi ser. De mi personalidad. De mi alma.
Quizas la proxima vez sentir apenas la mitad de la adoracion que siento por el me pueda salvar.
Y mucho menos yo misma.
27.11.09
Good bye-ar
Una vez mas el año va llegando a su fin, y una vez mas me agarran esos rayes entre psicodélicos y filosóficos sobre el tiempo.
Quizás es un poquito adelantado para hacer un balance del año, todavía 34 días para despedir al 2009 para siempre (suena raro decir para siempre, no? saber que nunca mas volver a ser el año 2009).
Sin embargo, este año me paso algo diferente a todos los años. Creo que no son pocas ni difíciles de encontrar las entradas donde me quejo sobre lo rápido que se me pasa el tiempo, y lo obsesiva que me vuelvo por aferrarme a los días lo más que puedo, sin querer despegarme siquiera de uno de ellos.
Pero llega noviembre y me toma por sorpresa. Porque este año, no sentí que pasara ni mas rápido ni mas lento, sino en su tempo justo. Los días se sucedían con tranquilidad, y aunque es verdad que muchas veces los fines de semana llegaban bastante rápido, no me preocupaba por el día ni el mes en el que me encontraba.
Y ahora termine las clases y estoy a punto de empezar el ultimo mes del año y yo no entiendo nada. ¿Ya llegó diciembre?
Supongo que lo que mas me afecta es saber que se esta acercando el final de una etapa. Porque solo me queda un año de secundaria, y después se siente como un salto hacia el vacio para el que no me siento preparada. ¡No quiero soltar la soga aun! ¡No quiero despegar mis alas por completo!
También mis miedos me desesperan. Me angustia no saber si voy a ser capaz de conservar lo que tengo y de conseguir lo que necesito. Si voy a seguir viendo a mis amigos, si voy a conseguir un buen trabajo y en lo que quiero.
Pero si tendría que decir cual fue el año mas intenso de mi vida, creo que elegiría el 2009 sin dudarlo. Mirando en retrospectiva, no puedo creer todo lo que viví este año. Todas las primeras veces, todo lo que construí, las experiencias que ahora guardo cariñosamente en mi memoria.
Pensar que hace casi 11 meses estaba en otro país, en otro continente. Mi primer viaje en avión y una experiencia inolvidable y literalmente, más que religiosa.
Más o menos 9 meses cumplía 16 años rodeada de nuevos amigos y amigas, y es el día de hoy que veo como crecieron estas amistades en estos meses. La distancia es enorme, y ser capaz de decir que tengo amigos (en masculino), en todo el sentido de la palabra, en los que puedo confiar es algo que me sorprende y me alegra de finalmente haber encontrado.Mis amigas, "las 7", como nos contamos para cada evento.
Si ya estuviéramos en diciembre serian 7 meses desde que comenzara a soltarme, a relacionarme con chicos, a confiar un poquititititito más en mi misma. Y desde ahí, avancé muchísimo mas (aunque todavía tenga que cambiar muchos aspectos).
Hace digamos 5 meses comenzaba una relación mas o menos en serio, se podría decir que salía con un chico a solas por primera vez , a una salida como la gente (jaja). Pero me animé, contra todos los pronósticos hice algo de lo que nunca creí seria capaz. Que el chico en cuestión se haya convertido en parte de mi pasado oscuro.. Ese es otro tema.
Se cumplirán 3 meses desde que se me presentó este otro chico, aquel que me sirvió para darme cuenta que era lo que quería.. Y que no. Gracias a él entendí que tengo que valorarme a mi misma, que tengo que ser yo la que elige, y no dejarme elegir. Mantengo un cariño especial hacia él, aunque me encantaría que fuéramos amigos.
Hace 2 meses mi cabeza era un terremoto. Sufrí como una condenada cuando comencé a sentir cosas que no debería sentir, cuando finalmente apliqué todos esos conocimientos que había adquirido, pero en el momento menos indicado. Si, finalmente entendía que tipo de chico era el que quería a mi lado.. hubiese estado bueno que no fuera uno de mis mejores amigos. Y el descubrimiento me hizo pelota, y cada vez peor. Cada vez que quería dejar de sentir algo más que un amor de amigos, no podía evitar darme cuenta que no encontraba a que aferrarme, no encontraba defectos, no encontraba fallas. Y no había forma razonable de hacerme entender que el chico perfecto era el chico en el que nunca me tendría que haber fijado de esa manera.
Y este noviembre ultimo..Bueno, digamos que este noviembre estuvo muchísimo mas tranquilo, mas lleno de paz. Encontré un poco más de equilibrio, encontré finalmente mi centro y comprendí la forma de relajarme y disfrutar de lo que tengo. Eso que busqué durante tanto tiempo, parece ahora comenzar a tomar forma, y solo es cuestión de que se transforme en un habito de lo mas saludable posible.
Diciembre me separa del 2010. Y tengo altas expectativas para este año de inauguración de década.
Pero antes.. diciembre. Me gustaría poder darle un lindo cierre como se merece a este año. Me gustaría que este mes este lleno de salidas, meriendes, cenas, rodearme de mis amigos y mi familia.
Me gustaría tener a mí alrededor todas las pruebas vivientes, la confirmación de que no es una ilusión, sino que puede que en este mismo momento sea dueña de las llaves de mi cajita de sueños.
24.10.09
Take it easy
La calma.
Esta vez no es la calma que antecede al huracán.
Nunca me sentí así. Estoy ansiosa, desesperada, inquieta, impaciente. Estoy irritable, con los pelos de punta. Estoy hiperquinetica, me muevo con rapidez y con torpeza.
Siento que las palabras salen de mi boca a borbotones, que ya no pienso, que estoy en piloto automático.
Nunca había descubierto hasta este momento cual es el límite de mi ansiedad. Nunca imaginé que podía llegar a este estado.
Y lo peor de todo... lo peor es que la mayoría del tiempo me la paso quejándome por lo rápido que pasan los días, los meses, por como se vuela alto como barrilete sin cola.
Y ahora me encuentro deseando que pase todo lo contrario, que el tiempo vuele, corra, navegue, pero que se vaya lo mas inmediatamente posible hasta llegar al momento deseado.
Entonces, dije: ALTO.
¡Basta! ¿Qué estas haciendo? ¿Te podés tranquilizar un poco?
Es una locura, simplemente es una locura sentirse así. Porque la verdad es que por primera vez tengo la certeza de que las cosas se están encaminando, de que estoy yendo por la buena senda.
Y si me desestabilizo, si tiemblo tanto, me voy a caer, y ahí si voy a arruinar todo.
Por lo tanto, no tengo motivos para ponerme así. Lo que tengo que hacer es calmarme, relajarme.
Las cosas van a salir bien, confiar en los demás y confiar en mi misma, por más que eso suponga un desafío. Dejar de lado mis miedos gigantescos, mis nervios, mis dudas de toda la vida. Cerrar esa mirada negativa que tengo de mi misma, quitarme de encima esos pronósticos malvados sobre como mi mundo se cae a pedazos.Esa idea de que todo el mundo me esta mintiendo y que no hay otra verdad que lo que mis ojos ven, mi corazón siente, mi cabeza sabe.
Aunque sea, olvidarme por un instante que se trata de mí, que se trata de esa chica a la que miro al espejo todos los días de mi vida. Si lo necesito, imaginar que soy otra, que yo no soy yo, y así todos esos miedos infundados desaparecen. Así empiezo a hacer lo que tanto predico.
Sonreír. Respirar profundo.
Mirar hacia delante y por sobre todo, no dudar, esta vez no dudar por el bien de todos, que las cosas van a salir bien.
Todo a su tiempo, pero finalmente llega.
Si tanto les aconsejo y las consuelo a mis amigas con que esperen tranquilamente y seguras de que las cosas van a llegar si las desean y luchan por ellas, entonces esta vez tomar el consejo para mi misma. Que por una vez en la vida, voy a lograr ser feliz sin pararme a preguntar porque, sin pararme a preguntar cuando se acabará todo.
Y como me dijo mi excelente amigo A.: “¡Viví la vida! ¡Disfruta del momento! Porque Jane, si vos no crees en vos misma, si vos no aprendés a quererte a vos misma, entonces ahí si vas a espantar a los demás. Va a terminar boicoteándote a vos misma, y por no darte cuenta lo feliz que son los demás a tu alrededor, vas a lograr contagiar esa mirada triste y lastimosa. Y no te lo mereces Jane, creeme que no te lo mereces.”
Y en ese momento, lo abracé, cerré los ojos, y le prometí que por primera vez, había entendido lo que me había dicho. Le prometí, que me iba a costar, y él lo sabía, pero que tenía mi palabra que iba a hacer hasta lo imposible por cambiar, que esta vez, iba a lograr que las cosas sean diferentes. Que esta vez no me iba a tropezar, que iba a correr la piedra del camino para que no vuelva nunca pero nunca mas.
5.10.09
Sad song
Así como cuando repetimos una palabra muchas veces, termina perdiendo el sentido, también lo hace el llorar por un dolor sentimental. Resulta tonto después de pensarlo muchas veces, llorar por algo que pensamos,por algo que sucede solamente en nuestra cabeza.
El problema esta, en que además de sensibilidad en el cuerpo, también la tenemos en el corazón y en la cabeza. Ese yo interno, esa conciencia que nos marca lo que hacer, esa condición humana de vivir en sociedad, conviviendo con otros seres totalmente diferentes a nosotros, eso es lo que nos hace sentir.
A veces deseamos con todas nuestras fuerzas no tener corazón, arrancárnoslo. Quisiéramos crear nuestras propias vidas para evitar todos los problemas. Ojala pudiéramos manejar las mentes ajenas, ¡cuántas veces intentamos cambiar a los demás, convencerlos..!
El problema de sentir, es que no podemos evitarlo. Es imposible "intentar" no sentir, y cuanto mas nos esforzamos, mas fuerte se hace la sensación. El problema de tener una sociedad tan desarrollada, es que no es lo unico que se desarrolla. No creo que en esa epoca donde los hombres no sabian hablar y se comunicaban a traves de señas y sonidos, existieran sentimientos como culpa, codicia, infidelidad. No creo que en ese momento haya habido tantas condiciones para lograr ser feliz como ahora.
¿Es conformismo? ¿Acaso tengo que aceptar esta modalidad de vida conformista que estoy llevando?
Y me voy por las ramas es verdad. Supongo que es una tipica caracteristica humana el echarle la culpa a otros, a otra cosa. Poner excusas, en vez de aceptar las cosas tal como son, en vez de aceptar que hay cosas que dependen de nosotros, y otras que no dependen absolutamente de nadie.
Son esas cosas, aquellas sobre las que no tenemos control alguno, las que producen mas dolor. Esos sentimientos que vuelven una y otra vez, que se esconden en algun lugar de nuestro cerebro, de nuestro corazon y nunca podemos atraparlos. ¡Es que ni siquiera sabemos si estan en nuestra mente o en nuestro corazon!
El problema, es cuando ese dolor se extiende tanto tanto, y ni siquiera nos damos cuenta, hasta que llega un momento en que el dolor es lo unico que existe.
Llega un momento, donde inconcientemente, nos entregamos al dolor, y ya no sabemos como parar.
Llega un momento, donde finalmente entendemos que nuestra voluntad no alcanza para que el dolor no se convierta en una adicción.
The very worst part, is that when the minute you think you have passed it, it starts all over again
- Meredith Grey -
27.8.09
Tarde, pero seguro
Porque finalmente acepte la verdad, y explote, as usual.
Siempre me pasa lo mismo, en el fondo yo se, en el fondo juro que conozco exactamente la respuesta a mis problemas. Pero los temitas de la inseguridad, de la duda, sobrevuelan en mi cabeza como aves rapaces.
Lo que no logro explicarme a mi misma, es como sigo insistiendo con lo mismo, como soy capaz de mentirme a mi misma y lograrlo.
Empiezo a pensar que la inseguridad tal vez se deba a que me miento, que cuando las cosas o la opción más correcta no son lo que yo espero, o lo que yo deseo, intento cambiar mis sentimientos por pensamientos incrustados a la fuerza. Y a la larga, el pensamiento sale disparado hacia la luna, porque ya no soporta mas estar en un lugar donde no le corresponde.
Obviamente también soy insegura con boludeces, no es siempre por esto. Pero en estos casos hasta termino enojada conmigo, por ser tan pelotuda, por no confiar en mi misma, en que ya va a llegar. Soy demasiado impaciente, y a la primera revelación ya agarro viaje como si todos mis deseos se concentraran en una sola persona. Pero solamente por el hecho de ser persona, porque en el fondo yo se que no es la indicada para mi.
Yo siempre supe que el no era lo que yo necesitaba, siempre supe que un pibe asi no iba a poder ayudarme. Tnato neecesito de mis amigas para tomar decisoiones y poder animarme a mas(sin que me guste la Pepsi), que con un chico deberia usarse la misma ecuacion. Si yo soy insegura e indecisa, el deberia ser cutro mveces mas fuerte y mas confiado que yo. Pero no, voy y me engancho con el mas timido e incapaz de tomar una puta decision que pude encontrar. Si hasta logro que yo le tirara unos centros mas obvios que el color del cielo.
Esta bien, la autoestima me la subió, lo acepto, hasta el momento la relación me dio mas cosas buenas que malas.Pero estoy en le momento justo para decidir si quiero seguir, o parar.Y se que lo mas correcto, es parar, antes que alguien salga lastimado.
Eso si, haganme un link a esta entrada, cuando la relacion se corte y quiera voler a empezar, y empiece a arrepentirme de haber terminado esta historia antes de empezar, por soñar con principes azules donde hay nenes de salita azul.
18.8.09
What's the matter with you?
¿Qué esta pasando conmigo?
Ya casi pasó un mes desde la última vez que escribí.
Y no es que no me estén pasando cosas y no es que no necesite descargarme con todo lo que siento.
Cuando abri unavueltamas, quería quejarme de lo que no me gustaba, quería mostrarle al mundo lo que pensaba, y soñar con que alguien me escuche y me comprenda.
Hoy ya paso casi un año y medio desde aquel día. Ya pasaron mas de 4000 visitantes anónimos, que por alguna razón u otra llegaron hasta acá.
Pero también creo que el blog se convirtió en una especie de psicoanálisis para mí. Un psicólogo mudo, que me escucha sin chistar, que me deja arreglar las cosas, rescribirlas, pero dejarlas ser como yo quiero. Sin ningún tipo de impedimento, sin censuras.
Yo solía estar muy relajada, eran quizás dos personas de mi circulo que sabían de este blog, por una parte Tess, con quien me sentía cómoda porque sabia que ella también utilizaba muchas veces su blog para descargarse, pero mas que nada en forma de canción (tiene un poquito mucho mas de personalidad que yo).Por un culpa de un desliz, la señorita rulito arrepentido (alias N.) también sabia de este sitio Web.
Pero intentaba no pensar en que mis amigas leían estas entradas y se enteraban exactamente de todo lo que se me cruzaba por la cabeza.
Y yo se que fue mi error, y no quiero que cuando lo lean se pongan mal.
Pero esto se me fue de las manos, porque ahora pienso que todas lo están leyendo, y hay cosas que no puedo explicarles.
Y por eso me estoy censurando a mi misma.
Y por eso estoy tardando tanto en volver a escribir.
No quiero que me malinterpreten, yo cuento todo lo que me pasa, me encanta hablar de todo. Y también me gusta que lean lo que escribo, que me critiquen, que me alaben, que les guste o le detesten. Y son mis amigas y comparto absolutamente todo con ellas.
Pero estoy entrando en una etapa de mi vida un poco complicada, al menos para mi cabeza. Y no se si quiero que ustedes lo sepan. No se si luego van a poder cegarse frente a mi mascara.
Es sabido por todos, tanto lectores como amigas, de mis problemas de autoestima. Unas entradas atrás, y cualquiera pueden ver como deseaba enamorarme, como deseaba encontrar a mi príncipe azul que me salve de mi misma. Esperando que mis problemas se desvanecieran, que mi cerebro se normalizara con el beso del amor de mi vida (o al menos un amor de verano).
Y ahora que parece como si de repente mis plegarias hubiesen sido escuchadas, como si el destino hubiese finalmente leído mis cartas, mi cabeza en vez de estabilizarse, comenzó a girar.
Me encuentro en una vuelta de montaña rusa interminable, tambaleando de derecha a izquierda, sin decidir donde aparcar.
Porque lo que les cuento es apenas una mínima parte de mi cabeza. No es porque no quiero, sino porque cada segundo es diferente, y continuamente estoy cambiando de opinión.
No entiendo que es lo que me pasa.
No se si es que tengo miedo a enamorarme, si es que en el fondo se que él no es el indicado, si es que no estoy preparada como yo pensaba.
No se que me pasa y eso me asusta, y quizás no se deba a que no quiera que ustedes lo sepan, quizas sea una excusa inconciente, ya que el hecho de escribirlo es aceptarlo. El hecho de contarlo y sacarlo para afuera, es admitir que no tengo ni la mas pálida idea de lo que realmente estoy sintiendo.
Por momentos me encanta y me la paso pensando en él, y por momentos pienso que él no es, no es lo que necesito ni lo que quiero. Hay veces que me encanta, que sueño, que imagino miles de situaciones románticas a largo plazo, y un tiempo después ya estoy pensando en tirar todo a la mierda, en salir de joda todos los fines de semana sin tener que preocuparme por ningún tipo de compromiso.
Pero mi miedo más grande, es arrepentirme.
Tomar la decisión incorrecta y arrepentirme.
Volver a echar marcha atrás, por miedo, de nuevo, y arrepentirme, de nuevo.
Elegirlo, y al mismo tiempo saber que me estoy equivocando, y lastimarlo, y lastimarme.
No entregarme por completo, por tarada, por insegura, por el que dirán, y terminar encerrándome en mi coraza con un candado sin llave.
Me aterra profundamente no entender que me está pasando, me apena no tener ni siquiera yo la respuesta a si me estoy enamorando de él o del amor mismo.
Y supongo que dirán que la respuesta es le tiempo, es dejar todo fluir ( me siguen repitiendo la misma frase, dejalo fluir dejalo fluir, que carajo es dejarlo fluir???), pero yo no aguanto esto.
Quiero una definición, una revelación. Quiero que las cosas estén claras como el agua, que las cartas estén sobre la mesa, y ahí si, entender y tomar una decisión.
No me interesa si es la decisión indicada o no, lo único que quiero, es estar completamente segura de que eso es lo que quiero, que eso es lo que siento, que estoy eligiendo lo que necesito.
17.6.09
Multiple choice
A veces me pregunto si seré yo, o es algo que les pasa a todos.
Porque absolutamente todas las personas tienen otro yo escondido en lo mas recóndito de su ser, esos pensamientos que solo uno conoce, y que son imposibles de contar a nadie. Esas locuras que aparecen repentinamente, pasan volando y unos segundos después uno no puede creer lo que acaba de suceder. Cuando todo es silencio, ocurre el terremoto de ideas, todo se vuelve un caos y aquello que escondíamos para que el mundo no vea, se dispersa por nuestra cabeza como un tóxico gas desconocido.
Pero en mi caso, lo que últimamente me pregunto es si mi problema va mas allá de unos cuantos pensamientos, o si es algo que le pasa a todos y nadie se atreve a confesar.
Aprovechando mi anonimato, puedo confesarles que estoy empezando a creer que tengo un problema de múltiple personalidad. Hay un abismo demasiado grande entre un momento y otro, mis pensamientos, mi estado anímico, se metamorfosean en un clic. Parecen dos personas diferentes. Tres. A veces cuatro, y a veces es una muchedumbre que no puedo controlar.
Me siento bipolar, o una trastornada. ¿Acaso soy yo la freak o es algo comun? El problema es que no tengo ningún parámetro con el que compararme, porque nadie va por la vida con sus trapitos al sol.
Muchas veces me siento como si no supiera que es lo que siento realmente, como si no me terminara de conocer a mi misma. Mis pensamientos muchas veces no coinciden con mis acciones, y no porque sea una hipócrita, sino porque cuando la acción cambia, el pensamiento tambien.
Hay veces que soy mi propia enemiga, en mi cabeza hay una lucha constante, una contraposición de deseos e ideas. Todas influidas por la falta de voluntad, la falta de independencia, la inseguridad.
Como si en mi convivieran distintas fases de un proceso de cambio. Pero el cambio no llega a producirse, ya que todo ocurre a la vez. Desde el principio hasta el final.
Solo yo (cúal de todos?), puedo lograr la concentración.
¿Será que uno necesita hacer ese clic, llegar a donde se logra esa paz interior, donde uno se descubre a si mismos para poder encarar la vida de una manera coherente, con al menos una mínima idea de cómo enfrentarse a ella?
8
Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.
En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. hay personalidades en todas partes: en el vestiíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo -me pregunto- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ningun clase de exepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discuciones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuestra un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas todas juntas a la mierda.
- Oliverio Girondo, Espantapajaros -
4.6.09
Death and all his Friends
¿Y si me muero?
¿Y si me muero y no cumplo con todo lo que vivo soñando, con mis planes para mañana, para la semana que viene, dentro de 10 años?
Supongo que ese es el miedo a la muerte.
No creo que se trate de saber que hay más allá, porque después de todo, tampoco sabemos que hay realmente mas acá.
La muerte implica un fin inevitable. Es indiscutible, no ofrece prórrogas ni cede a las súplicas. Si decide llevarte, lo hará sin pedirle permiso a nadie.
Cualquier cosa en el mundo tiene al menos una posibilidad del 0,01% de revertirse. Pero la muerte nos deja hipnotizados con ese maldito cero. Cero.
No hay retorno, ni hay aviso. No tenemos ni siquiera un ultimátum.
Si tiene que pasar, pasará.
Después de todo, ¿quién no desea un descanso después de un largo día? ¿Quién no llega exhausto a su casa luego de haber trabajado hasta el extremo cansancio, casi arrastrando los pies, con la cabeza inflamada de tanto esfuerzo?
Pero después de haber exprimido un dia. Después de haber atravesado días que valieron la pena, que cumplimos con alguien, que realmente hicimos algo que debíamos, o necesitábamos, o queríamos hacer.
Y nos aliviamos, suspiramos al sacarnos los zapatos, después de haber ansiado tanto acurrucarnos en la cama calentita y relajar cada músculo de nuestro cuerpo, aflojar las tensiones, liberar los pensamientos y escaparnos a algún no lugar. Cerrar lentamente nuestros párpados, y darle fin a ese fructífero día.
Es que mañana hay otra oportunidad. Para repetirlo. Para volver a sentir que hicimos algo. Porque sabemos que va a haber un mañana. Porque sabemos que después de 8 horas donde estamos inconscientes, volveremos a abrir los ojos, levantarnos de la cama, y completar todo lo que dejamos inconcluso, animarnos a hacer aquello para lo que no tuvimos coraje, realizar lo que habíamos postergado.
Pero si la muerte llegara sin tocar la puerta, si atravesara las paredes y se nos presentara vestida de luto, entonces el tiempo desaparecería. Nosotros desapareceríamos. Nuestras manos, nuestro ombligo, nuestros ojos. Yo, no existo. No soy.
¡Pero tenia un objetivo!
¡Pero tenia un sueño!
¡Pero había planeado mi vida!
Deje programada una alarma, un post it en la heladera para no olvidarme regar las plantas, y un mensaje sin responder en el contestador.
No hay peros. No hay Defensa al consumidor.
La Muerte trae consigo una orden irrefutable de llevarse nuestras vidas, y no hay juez alguno a quién pedirle que revoque la sentencia.
Porque si no entendimos, si nunca nos pusimos a pensarlo, fue pura y exclusivamente nuestra culpa.
Si no comprendimos que la vida no nos pertenece, no es un regalo. Es un préstamo, y los intereses se devuelven con creces. Si no supimos ver que nuestros seres estaban hipotecados, si no supimos atrevernos a exprimir hasta la ultima gota, fue nuestro error.
Y nada de quejarse con la Muerte. Porque solo esta haciendo su trabajo, y francamente lo hace excelente.
El asunto es, nosotros.. nos lo merecemos?
4.5.09
Dont worry, be happy
¿Qué es lo que uno deberia hacer? ¿Cuál es la decision correcta, lo que se supone uno deberia hacer, o lo que realmente sentimos?
Es que a veces le damos demasiada importancia, demasiadas vueltas a un mismo asunto que en si no tiene sentido. ¿Y si dejaramos de preocuparnos tanto y dejaramos la vida simplemente pasar?
¿No seria mucho mas facil sin reclamos, sin tristezas, sin excusas, sin mentiras, simplemente haciendo lo que uno siente y aceptando a los demas tal cual son?
Entonces,¿ por qué no lo hacemos? Parece tan fácil, decirlo ocupa apenas unas palabras y llevarlo a la practica parece imposible de lograrlo en una sola vida. A veces me pregunto si alguien hizo que la raza humana fuera tan compleja, o si seremos una extraña mutación convertida en seres que de tan pensantes, se convirtieron en idiotas.
Porque muchas de nuestras miserias existen solo en nuestras cabezas, mucho de nuestros dilemas y problemas existen solo porque pensamos que un vinculo determinado asi lo exige, cuando de olvidar esas obligaciones seriamos mas felices sin tener que preocuparnos por lo que le haremos pensar a los demas.
Este casi edicto social de exigirnos actitudes y sentimientos mutuamente, que solo provoca problemas discusiones, sufrimiento, es totalmente un sinsentido. Seguramente si dejaramos de pensar tanto las cosas, si siguieramos nuestros instintos y hariamos lo que nos marca el corazon, y no nuestra cabeza, nos elevaríamos en la escala espiritual. Estoy segura que si olvidaramos un dia todas las exigencias que la sociedad y las obligaciones de las relaciones sociales, llegariamos a una paz interior que realmente nos haria felices, conseguiríamos esa sensación de pureza que tan bien podria hacernos.
Porque después de escribir, mientras que una cosa me lleva a la otra, mientras que la reflexion se profundiza, me hace pensar si realmente lo que nosotros llamamos libertad existe, si no sera que lo que nosotros llamamos ser “personas” y lo que esto implica, lo nos esta impidiendo ser realmente libres.
Nos creemos superiores a muchas razas animales, nos calificamos como la mas inteligente del planeta.
Y sin embargo, fuimos tan tontos que nos olvidamos que ellos pueden correr por la selva tanto como quieran, sin prejuicios, sin pensar en absolutamente nada mas que en el viento soplando contra sus caras y la libertad corriendo por sus venas.