30.1.12
Feliz centenario
9.12.11
Harta de mí
28.11.11
Poder se puede..
7.8.11
Inception
¿Cómo puedo saber lo que necesito? Por más que intente no logro encontrar la línea entre lo que puedo soportar y lo que termina siendo un peso. Entre lo que me hace realmente bien y lo que es tan solo un ingrediente innecesario. Entre las listas de pros y contras, cual se lleva el mayor porcentaje.
Me pongo a pensar y me cuestiono cuál es la realidad. Por un lado, ser feliz, ignorando aquellas cosas que me hacen mal, aquellas cosas que me faltan. Ignorando los llantos, los perdones, la falta de comprensión de la parte más profunda de mi ser, que sin embargo, en este punto, es fácil de ver. Una realidad en donde no importa quién va primero, o quién tiró la primera piedra. Importan esos pocos minutos donde estamos juntos y el resto del mundo desaparece. Donde podría quedarme años y décadas y milenios recostada a su lado, acariciando su cara, su pelo, sus manos. Esa realidad donde no puedo la sonrisa es dueña de mi cara, donde agradezco por tenerlo conmigo.
Pero después están esos momentos, aquellos pequeñitos donde las lágrimas intentan salir y la felicidad no los deja, y aquellos que son días como hoy. Una realidad donde siento la angustia comenzar a crecer dentro de mí, la palpito, la vengo venir. Trato de no pensar, pero no puedo. ¿De dónde viene? A veces pienso en el fracaso, me miro al espejo y me odio, me siento vacía, buscando la fuga en mi cuerpo, en mi cabeza, intentando saber por dónde se está yendo todo al carajo.
En este momento, estoy en otra realidad. Acepto que me hace feliz, no me olvido de las sensaciones, no me olvido de su cara, de su sonrisa, de las cosas dulces que me dice. No me olvido de la sensación de desaparecer. Pero en este momento son solo recuerdos, porque mi realidad es esta sensación de que me estoy equivocando, de que estoy dejando pasar las cosas que no quiero ver.
¿Es suficiente? Me refiero, ¿es suficiente estar enamorada de él en esos momentos, no es acaso conformismo? De repente me agobia que todo aquello que ignoro bombee fuerte en mi cabeza y se deslice por mis dedos como el cuerpo ardiendo de fiebre, intentando eliminar el virus. No me alcanza con esta felicidad. Al principio era una novedad, sentirme amada, estar enamorada, todo era y es maravilloso. Pero después las grietas se vuelven visibles. Yo estoy encima, yo intento vernos, yo lo vuelvo mi prioridad.
Y no se trata de que no me ame, que no me quiera ver o no me extrañe, yo soy consciente que me necesita tanto como yo. Pero B. vive la vida más ligera, día a día. Siente algo y lo realiza en el momento. B. necesita estar solo, necesita tiempo para él. B. tiene su propio mundo, uno solamente suyo. Y yo… A mí me encanta planear, me encanta imaginar, me encanta volar, vivir en mi imaginación y luego volverlo realidad. Me encanta la seguridad de una cuenta regresiva, esperar el día en que arreglamos para vernos. Y que sean varios. Él es parte de mi vida, soy incapaz de hacer algo sin pensar en él. Él es mi mundo, y eso es el amor para mí.
Con el tiempo se me hace evidente lo diferentes que somos en el amor. No hablo de amarnos, ni de cuando estamos juntos, eso debo remarcármelo y ponerlo a un lado porque sé que es la parte perfecta.
¿Cuál es el sueño y cuál es la realidad? ¿Puedo ser feliz con él, adaptándome al hecho de que debemos complementarnos en vez de ser iguales? ¿O puedo ser capaz de dejarlo, esperando que llegue la oportunidad de encontrar a otra persona y probarme que hay alguien que sea exactamente lo que yo necesito? Pero, ¿acaso estoy segura que eso es lo que necesito?
Me cuesta distinguir cual de mis dos realidades es el sueño y cuál es la que estoy viviendo. Si mi feliz idilio en el que ignoro las cosas con el tiempo me demostrará que esa es la forma de ser feliz, aceptándonos, reconociendo nuestras diferencias y gozando de ellas.
O si acaso en días como hoy, donde puedo ver las dos realidades, se debe a que estoy pasando mucho tiempo viviendo en un sueño, sin despertar a la realidad. Aquella en la que siempre viví, donde los príncipes no me encuentran tan fácilmente, y la felicidad no es amiga de mi corazón.
9.12.10
The end
Finalmente todo se termina. El año, el 2010, el secundario. Y en estos días que no son ni una cosa ni la otra, me sobreviene una angustia desde lo mas profundo de mi pecho, una sensación de querer llorar que aparece en un instante repentinamente.
O quizás no tanto. Quizás esta allí desde hace tiempo y solo ahora, cuando el final es difícil de negar, explota, sale a la superficie toda la realidad.
Siento que mi balance es negativo. Siento que de repente me quedó sin nada. Sin mi secundaria, sin mis amigos, sin mi contención. Siento que no logre nada, que todo lo poco que parezco tener, se va deshaciendo.
Siento que no importo. Que termina este año y todo lo que pensaba que había logrado carece de importancia a la hora de enfrentarme a la verdadera vida. No hay nadie orgulloso de mi, ni siquiera yo misma.
Parece una estupidez, parece que vuelvo a lo mismo de siempre, maquinarme en mi cabeza. Pero no puedo evitarlo, no puedo evitar sentir que me quedo sin nada. Que parecía que lo tenia todo, que estaba feliz, y de repente no tengo nada.
Siento que todo son figuras de arena y que el viento sopla cada vez más fuerte. Las veo deshacerse poco a poco pero el aire se vuelve espeso.
Siento que pierdo el control, me siento en caída libre.
Y estoy cansada de sentir. ¿Como se hace para apagar la mente, los sentimientos, dejando únicamente los sentidos?
28.6.10
I love you too, I love you boo
- - Y no le dijiste te amo todavía?
- - No..
- - En serio???
- - Si, en serio.. para mi es diferente que para el resto lo que significa amar.
A veces me siento presionada a responder, a explicarme, a justificarme. Todos parecen esperar que que seamos la pareja perfecta, que nos amemos, hagamos el amor y nos prometamos tener 20 hijitos.
Y yo soy diferente. Soy especial en ese sentido. No, especial no, esa no es la palabra. Soy frágil. Y estoy guardada en trescientas mil cajitas de cristal, porque se que se rompen con mucha facilidad y las astillas me duelen hasta sangrar.
Y para mi amar es entregarme. Es dar mi corazón por completo, dejar todo de mi. Es sentir que la unión va a ser para siempre, que pase lo que pase ese amor nunca se va a acabar. Y por eso entregarse hasta al final, en cuerpo, alma y corazón.
Y yo no puedo entregarme de esa forma. Yo lo quiero con todo mi corazón, con toda mi alma. Y cada parte de mi ser lo extraña, lo necesita. Lo veo y me derrito, me desarmo, me deshago en sonrisas y miradas brillantes.
Puede ser, como dijo mi gran amiga D., que es mi cabeza quien le gana a mi corazón, porque en el fondo yo se que quizás eso es amar y no es en cambio lo que me quiero hacer creer a mi misma. Pero la verdad es que no quiero amarlo. No quiero dar todo de mi, de esa manera.
Ya abrí bastantes cajitas, ya deje que se acercara lo máximo que alguien haya podido acercarse. Y es muchísimo y cada vez me siento mas frágil, mas desnuda. Así como me costo admitirme a mi misma que estaba enamorada, hacer que tanto mi cabeza como mi corazón estén de acuerdo en que lo amo es mas imposible todavía.
No voy a deshacerme de todas mis cajitas. No puedo despojarme de todo, por muchísimo e infinitamente que lo quiera. Porque tengo tanto o mas miedo, porque me conozco y se que no quiero sufrir, no con la intensidad que lo hago yo.
Hoy por hoy, yo no estoy segura de él. Se que no tengo motivos, se que me dice y demuestra todos los días cuanto me quiere, que es dulce y paciente conmigo, que me entiende mas que nadie. Pero yo sigo esperando que el milagro se acabe y si el mañana viene y me dice que estaba confundido, que lo perdone pero no me quiere, yo no me sorprendería.
Y sufriría, muchísimo. Inmensamente. No quiero ni imaginar como seria si yo lo amara, con todo lo que eso implica.
Y probablemente necesite que él me lo diga primero. Probablemente necesite cumplir un año, necesite mil quinientas pruebas.
Pero también, muy probablemente, necesite de un esfuerzo mas grande, de una transformación mas grande, en la que las cajitas simplemente se desvanezcan y la fortaleza se encuentre en mi misma.
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.
23.2.10
I gotta feeling
Que soy mas que propensa, casi adicta a tirarme abajo y retorcerme en mi pesimismo propio es de publico conocimiento.
Pero tengo un mal presentimiento y no se si es eso o lo mismo de siempre disfrazado de vision gitana.
Tengo un miedo que me oprime el pecho, que consume mis pensamientos y que no me deja en paz. La constante sensacion de que hay algo que cambió, de que ya no me quiere. De que el sueño siempre fue un sueño y estoy por volver a mi realidad de siempre.
Yo se que no tengo motivos, se que hasta hace una semana me estaba mandando un mail de Valentines.
Pero estas ganas de llorar no se me van con nada, ni evocando momentos, mails, conversaciones, besos. Nada me calma, nada me tranquiliza.
El miedo me paraliza, no puedo pensar en otra cosa. No puedo disfrutar no me puedo relajar porque un te quiero y un beso se vuelven necesidades inminentes.
Ya no se trata de que quiera, si no de que necesite. Y me asusta el hecho de no poder ser capaz de disfrutar de estar en Gesel(si, en este preciso momento estoy en un ciber, loca de remate).
Por un lado me parece logico, una vez que consigo eso que tanto quiero.. me saparo inmediatamente con futuro incierto!
Cualquiera en mi lugar tendria un ataque de nervios, como yo, y estaria rezando por que las cosas sigan por su buen curso y el sueño no sea tan breve.
Pero yo estoy rozando el limite de la locura. No soy capaz de vivir sin estar paranoica, sin llorar cada noche por el miedo que siento a que todo se termine.
Pero mas que nada.. tengo miedo de no saber como soy capaz de reaccionar si las cosas salen mal. Tengo miedo de caer tan pero tan profundo que ya nadie sea capaz de salvarme. Quizas esta vez mi autoestima desaparezca por completo, y mis complejos y todo eso que gracias a el yo me sentia con mas fuerza y valor de dejar atras, me llenen e invadan haciendose dueños y señores de mi ser. De mi personalidad. De mi alma.
Quizas la proxima vez sentir apenas la mitad de la adoracion que siento por el me pueda salvar.
Y mucho menos yo misma.
1.11.09
Story teller 2
Lluvia
-Contame un cuento- le dijo él mientras le acariciaba el pelo.El amaba su pelo suave y sedoso, y cuando sus dedos lo rozaban sentia que no podia estar en un lugar mejor.
Ella se incorporó unos milimetros para poder mirarlo.
-¿Un cuento? Yo no se contar cuentos..- le dijo con cara de inocente.
-Siempre vas a saber contar cuentos para mi- le contestó con la expresion mas dulce que tenia, y la beso en la frente.
Ella volvió a acomodarse en su pecho. Se quedó en silencio, escuchando su corazon latir. Curiosamente, iban al mismo ritmo. Se pregunto si siempre sería de esa forma, si siempre irian por el mismo camino, al mismo tiempo, en el mismo lugar.Tomó una bocanada de aire, y comenzo a relatar la historia que esperaba para poder dormir.
- "Cuando por fin se sintió libre, cuando por fin llegó la hora de enfrentarse a lo que llevaba guardado y confinado bajo la máscara, el aire fresco de la nueva mañana rozó su cara, y sintió que la lluvia comenzaba a mojar su cara.
Y la mascara cayó bruscamente, y la lluvia se mezcló con sus lágrimas, y en su boca no distinguía la sal del sabor amargo de la decepción.
Sus pasos se volvieron pesados, la lluvia se hacía mas espesa, pero no le importaba mojarse, no le importaba llegar. Ni siquiera recordaba hacia donde estaba yendo, lo único que sabía era que estaba huyendo, estaba alejandose.
El cuerpo le pesaba, pero ya no lo sentía suyo, la primavera florecía a su alrededor, pero ella no era capaz de ver nada, ni siquiera un punto fijo.
Todavía escuchaba los truenos de la noche anterior resonando en sus oídos, y los relámpagos fijos en su retina, la cegaban con las memorias de una noche que quisiera olvidar.
La gente la veía pasar, y mientras que a lo lejos parecían a punto de devorársela, cuando se acercaban su cara se transformaba. Llevaba la marca de la tristeza impregnada en cada uno de sus poros, sus ojos recién comenzaban a ponerse rojos.
En un momento solo supo que ya no daba mas. Nunca supo como llegó a su cama, y mas tarde agradeció a su inconsciente que no la dejara vagando perdida por la ciudad, agradeció a sus Ángeles por cuidarla y mirar sobre ella.
Temblaba y sollozaba, y la lluvia era cada vez mas intensa, podía escucharla golpear contra su ventana. Los restos de la noche anterior estaban esparcidos por su habitación, por el baño, por la cocina, cada objeto conllevaba algún recuerdo impregnado en su razón de ser. Miró su vestido, que todavía llevaba puesto, la camisa floreada que todavía yacía en el piso de su habitación, y las ilusiones volvieron a ella, recordándole que no todo había sido siempre así de negro, así de gris. No siempre había llovido, pero había sido su culpa no haber notado cuando empezaba a chispear.
Acarició su vestido, sintió su perfume que tanto le gustaba. Se había creído todos los cuentos, se había creído todos los versos. Pero finalmente había entendido que cenicienta siempre fue una sirvienta, los patitos feos nunca se convierten en maravillosos cisnes, y las princesas nacen con la corona puesta. Ella no era una princesa, y nunca debió haberlo siquiera considerado. Se sintió tonta por haberse creído linda aunque sea una noche, pero mas que nada se sintió tonta por haber creído que las cosas podían ser diferentes.
Siempre supo que estaba destinada a que las cosas no le salieran bien, por lo que dedicó su vida a esforzarse en ayudar a los demás, por esforzarse en ser una buena alumna, una buena hija, una buena amiga. Una buena persona era a todo lo que podía aspirar.
Y el error, siempre lo supo, fue aspirar a sentirse amada. Fue sentirse correspondida, fue aferrarse a un abrazo, a una noche compartida, a tomarse de las manos. El amor no era algo que le correspondiera tener, por alguna razón lo que mas quería en el mundo era aquello que nunca iba a poder poseer.
Se maldijo por ilusa, se maldijo una y mil veces por las pistas falsas, por los nueves convertidos en seis. Se maldijo por dejarse llevar por la marea, aun sabiendo que en el momento que se pusiera en tensión ya estaría ahogándose en lo mas profundo del mar.
El tiempo parecía ser el único en comprenderla, la lluvia pareció acompañar sus lagrimas. Le dolían los ojos, y el espejo le devolvió la mirada mas triste que jamás haya visto. Deseó con todo su ser retroceder el tiempo atrás, deseó con todo su ser marcarse a fuego esa lección. Deseó con todo su ser no tener que enfrentarse a sus miedos mas profundos, hasta por un momento deseo dejarse caer y caer y caer.
Cuando despertó de su pesadilla, el día seguía gris. Miró por la ventana, y aunque busco por todos lados, no encontró el sol en el horizonte. Pero sin embargo, ya no lloraba. Su boca conservaba ese gusto tan particular, y quedaban resabios de congoja, de bronca, de furia, de tristeza.
Sabia que no entendía nada, sabia que alguien le había fallado. Y supo que como siempre, lo único que podía hacer era actuar automáticamente. Lo único que podía hacer, era desactivar su corazón por unos días, dejar sanar las heridas que le quemaban en carne viva, la piel que le ardía, los ojos empañados.
Porque hiciera lo que hiciera, nunca iba a lograr entenderlo, nunca iba a lograr poder vivir con eso, enfrentarse al nuevo día sabiendo que todo había terminado, y ni siquiera, porque lo que nunca había sido nunca llega a un final. No podía enfrentarse con el mundo y contarles que lo único que había aprendido, es que las esperanzas, las ilusiones y el amor eterno, vivirían solamente en sus castillos en el aire. Porque ella no era una princesa y nunca tendría la llave que convertía sus castillos en realidad.
Respiró profundo, al tiempo que cerraba los ojos. Respiró nuevamente, y cuando abrió los ojos, sintió que poco a poco su piel se endurecia y adquiría un carácter rugoso como nunca habia tenido, sintió como sus pies se hundían en la tierra. Sus dedos se estiraban y su pelo se esparcía a su alrededor desafiando a la gravedad. Su corazón latió por última vez, y sus parpados se fijaron a sus pupilas.
La lluvia ya no caía, pero ella ya no sentía, ya no pensaba, ya no era, y sin embargo, comenzaba su existencia hacia la eternidad, mientras las flores rebosaban en sus ramas."-
Él ya estaba dormido cuando ella comprendió que su cuento no era mas que un imposible. Y para sus adentros, le cambió el final. Porque por mas que quisiera, los cuentos cuentos son, pero a la hora de regresar del ensueño, se hacía imposible arrancarse el corazón. Se le hacía imposible dejar de sentir. Agradeció a Dios por haberle entregado a ese ser maravilloso que se encontraba abrazándola. Agradeció por haber encontrado al amor de su vida.
Y se sintió aliviada por no parecerse a la chica del cuento. Se sintió aliviada cuando descubrió que ella era la mas afortunada del planeta, en ese momento en ese lugar. Besó a su amado en los labio, y éste la apreó mas junto a él. Sintió que finalmente estaba en el lugar donde siempre habia pertenecido, en el lugar que siempre habia soñado.
Alli, entre los brazos de su amado, la contadora de cuentos tuvo el sueño mas profundo y tranquilo que alguien pudiese tener. Una vez que uno descubre que tiene todo lo que siempre deseó, la felicidad no puede mas que explotar y rebosar a nuetsro alrededor.
27.8.09
Tarde, pero seguro
Porque finalmente acepte la verdad, y explote, as usual.
Siempre me pasa lo mismo, en el fondo yo se, en el fondo juro que conozco exactamente la respuesta a mis problemas. Pero los temitas de la inseguridad, de la duda, sobrevuelan en mi cabeza como aves rapaces.
Lo que no logro explicarme a mi misma, es como sigo insistiendo con lo mismo, como soy capaz de mentirme a mi misma y lograrlo.
Empiezo a pensar que la inseguridad tal vez se deba a que me miento, que cuando las cosas o la opción más correcta no son lo que yo espero, o lo que yo deseo, intento cambiar mis sentimientos por pensamientos incrustados a la fuerza. Y a la larga, el pensamiento sale disparado hacia la luna, porque ya no soporta mas estar en un lugar donde no le corresponde.
Obviamente también soy insegura con boludeces, no es siempre por esto. Pero en estos casos hasta termino enojada conmigo, por ser tan pelotuda, por no confiar en mi misma, en que ya va a llegar. Soy demasiado impaciente, y a la primera revelación ya agarro viaje como si todos mis deseos se concentraran en una sola persona. Pero solamente por el hecho de ser persona, porque en el fondo yo se que no es la indicada para mi.
Yo siempre supe que el no era lo que yo necesitaba, siempre supe que un pibe asi no iba a poder ayudarme. Tnato neecesito de mis amigas para tomar decisoiones y poder animarme a mas(sin que me guste la Pepsi), que con un chico deberia usarse la misma ecuacion. Si yo soy insegura e indecisa, el deberia ser cutro mveces mas fuerte y mas confiado que yo. Pero no, voy y me engancho con el mas timido e incapaz de tomar una puta decision que pude encontrar. Si hasta logro que yo le tirara unos centros mas obvios que el color del cielo.
Esta bien, la autoestima me la subió, lo acepto, hasta el momento la relación me dio mas cosas buenas que malas.Pero estoy en le momento justo para decidir si quiero seguir, o parar.Y se que lo mas correcto, es parar, antes que alguien salga lastimado.
Eso si, haganme un link a esta entrada, cuando la relacion se corte y quiera voler a empezar, y empiece a arrepentirme de haber terminado esta historia antes de empezar, por soñar con principes azules donde hay nenes de salita azul.
6.9.08
Love me or leave me
No hay dia en que no piense en mí como una persona aborrecible, como si fuera el peor ser del planeta. Y aunque me esfuerce por ser una buena persona, por ayudar a los demás porque eso me hace bien, no consigo creer que es suficiente. No puedo lograr quererme a mi misma. Y creo en el karma, en el boomerang de la vida, en la frase “todo lo que das, te vuelve”, y sin embargo por mas empeño que ponga, no puedo lograrlo. Se que para que me quieran, tengo que empezar queriéndome a mi misma. Pero no puedo. No puedo quererme ni por fuera ni por dentro. Y no puedo evitar estos pensamientos negativos, que atraen energía negativa. Me veo y me odio, lo único que mis ojos captan es defecto, defecto, defecto. Nunca una buena, porque si de casualidad hallo una, enseguida le encuentro lo malo.
Saber esto me hace sentir peor. No se como hacer para cambiar, porque no puedo, siento que es imposible. Tengo un gran problema, y no puedo buscar ayuda en los demás, porque la solución se halla en mi misma. Es tan simple como empezar a quererme, levantar mi autoestima. Pero decirlo es tan fácil como hacerlo es difícil.
A veces me ilusiono y pienso que si tal vez logre que alguien se enamore de mí, esa persona logrará cambiar mi visión sobre mi misma.
Pero hoy entendí que es al revés. ¿Como alguien va a quererme, si yo misma no lo hago? ¿Como alguien va a ver algo en mi, si yo no puedo valorarme?
Nadie va a querer estar conmigo, si yo ni siquiera quiero ser yo. No se si todo habrá empezado por mi apariencia física, por mi concepción de fealdad. Porque ya me ha ayudado la vida, demostrándome que la belleza no hace la felicidad, ni el amor. Entonces no puede ser que sea solo eso. ¿O puede? No lo se, tal vez una cosa sea consecuencia de otra, tal vez no valorarme físicamente, haga que no me valore mentalmente, y toda esa negatividad produzca un circulo sin fin. Y necesito cortar ese círculo por algún lado. Necesito decir basta.
Basta de criticarme hasta sangrar. Basta de exigirme cosas imposibles. Basta de odiarme hasta lo mas profundo de mi ser. Basta de creer que algún milagro va a cambiarme, aun sabiendo que la única capaz de poder hacerlo soy yo. Incluso en este momento que estoy escribiendo, una vocecita en mi interior, me dice que tal vez si haya alguien que pueda venir y salvarme... esa vocecita hija de puta debe ser la misma que me mantiene en esta situación. Esa vocecita que debo sacar de mí, porque tengo que ser más fuerte que mi misma, para poder empezar a cambiar. Y cambiar por dentro, va a hacer que pueda cambiar por fuera.
Si tuviera la confianza y el valor suficientes..!
Cambiar. Cambiar. Cambiar. Cambiar. Cambiar. Transformar. Valorar. Querer. Poder. Querer. Amar. Lograr. Alcanzar. Sonreír. Amar. Querer. Poder.
¿Where in the hell have you been? ¿Where are you going? I said I don't know, does the loneliness show. ¿And if so does it ever end?
-Maroon 5-