16.8.10
Good wishes
27.7.10
Click
Se que no me vana creer, pero es verdad. Hice mi clic y espero que esta vez sea para siempre.
Siempre tuve la sensación de que yo quería más a las personas que ellos a mí. Siempre pensé que los valoraba, los apreciaba, los necesitaba muchísimo mas. Y es por eso que nunca me enojo por mucho tiempo, no me gusta levantar la voz (aunque lo haga inevitablemente, trato de tranquilizarme). Con ese miedo constante a perderlos, a que me lastimen.
Y reconozco que me porto mal muchas veces con esas pocas personas que se me quieren. Que contesto peor, sin pensar las cosas. Que las lastimo mucho más. Quizás porque tengo esa seguridad que aunque no contenga mi mal humor, no contenga mis ironías, no me contenga en lo absoluto, me van a querer tanto o igual que yo, pase lo que pase.
Hace poco dije algo sin pensar. Estaba loca, estaba traumada, no importa el motivo, aunque haya sido uno muy bueno. Le dije algo francamente horrible a B. Y B. es de esos a los que yo considero quiero mas de lo que me quieren.
Sabia que no había estado bien pero nunca pensé que había sido para tanto. Nunca pensé que lo iba a ver asi. Llorando.. si, B., llorando, imposible. Vi su cara y escuche su llanto. No me alcanzaron las palabras, los brazos ni mis lagrimas para contenerlo. Lo vi sinceramente dolido, no se si destruido.
Lo vi asi y lo primero que pensé fue.. Por D’s… esto se lo hice yo. Yo lo lastime de esta forma. Por creer que lo quiero más, por creer que lo necesito mas, termine alejándolo y dañándolo mas de lo que yo podía haber pensado.
En ese momento caí en la cuenta de lo que estaba haciendo, de lo que podía llegar a hacer. Entendí que está todo en mi cabeza, que siempre son solo simples detalles. Me prometí que nunca mas le iba a hacer algo así a alguien a quien quiero tanto tanto. Me prometí dejar de ver las manchas cuando todo esta limpio, dejar de inventar nubes amenazantes cuando el cielo es celeste y el brillo del sol enceguecedor.
Me prometí, respecto a él, quizás la parte mas difícil, animarme a entender que lo que me dice es verdad, que me quiere como a nadie mas. Y por sobre todo, a dejar de tener miedo si es que yo lo quiero mas. Quizás empezar a aceptar lo que me pasa, quizás dejar de negarlo todo el tiempo. Quizás, quizás la realidad es que si significa lo que siento que lo amo. Y quizás que eso no importa, mientras el me quiera y necesite de la forma en que lo hace.
28.6.10
I love you too, I love you boo
- - Y no le dijiste te amo todavía?
- - No..
- - En serio???
- - Si, en serio.. para mi es diferente que para el resto lo que significa amar.
A veces me siento presionada a responder, a explicarme, a justificarme. Todos parecen esperar que que seamos la pareja perfecta, que nos amemos, hagamos el amor y nos prometamos tener 20 hijitos.
Y yo soy diferente. Soy especial en ese sentido. No, especial no, esa no es la palabra. Soy frágil. Y estoy guardada en trescientas mil cajitas de cristal, porque se que se rompen con mucha facilidad y las astillas me duelen hasta sangrar.
Y para mi amar es entregarme. Es dar mi corazón por completo, dejar todo de mi. Es sentir que la unión va a ser para siempre, que pase lo que pase ese amor nunca se va a acabar. Y por eso entregarse hasta al final, en cuerpo, alma y corazón.
Y yo no puedo entregarme de esa forma. Yo lo quiero con todo mi corazón, con toda mi alma. Y cada parte de mi ser lo extraña, lo necesita. Lo veo y me derrito, me desarmo, me deshago en sonrisas y miradas brillantes.
Puede ser, como dijo mi gran amiga D., que es mi cabeza quien le gana a mi corazón, porque en el fondo yo se que quizás eso es amar y no es en cambio lo que me quiero hacer creer a mi misma. Pero la verdad es que no quiero amarlo. No quiero dar todo de mi, de esa manera.
Ya abrí bastantes cajitas, ya deje que se acercara lo máximo que alguien haya podido acercarse. Y es muchísimo y cada vez me siento mas frágil, mas desnuda. Así como me costo admitirme a mi misma que estaba enamorada, hacer que tanto mi cabeza como mi corazón estén de acuerdo en que lo amo es mas imposible todavía.
No voy a deshacerme de todas mis cajitas. No puedo despojarme de todo, por muchísimo e infinitamente que lo quiera. Porque tengo tanto o mas miedo, porque me conozco y se que no quiero sufrir, no con la intensidad que lo hago yo.
Hoy por hoy, yo no estoy segura de él. Se que no tengo motivos, se que me dice y demuestra todos los días cuanto me quiere, que es dulce y paciente conmigo, que me entiende mas que nadie. Pero yo sigo esperando que el milagro se acabe y si el mañana viene y me dice que estaba confundido, que lo perdone pero no me quiere, yo no me sorprendería.
Y sufriría, muchísimo. Inmensamente. No quiero ni imaginar como seria si yo lo amara, con todo lo que eso implica.
Y probablemente necesite que él me lo diga primero. Probablemente necesite cumplir un año, necesite mil quinientas pruebas.
Pero también, muy probablemente, necesite de un esfuerzo mas grande, de una transformación mas grande, en la que las cajitas simplemente se desvanezcan y la fortaleza se encuentre en mi misma.
26.5.10
Un pibe intuitivo
24.5.10
Gris topo
Para mi las cosas son blancas o son negras. O es. O no es.
Necesito en cierta forma saber que son blancas o negras, necesito la seguridad de que no me equivoco, de que todo resulta lo que parece. No me gusta estar sentada en el limbo, me saca de quicio y me vuelve completamente loca no poder saber de que se trata.
Y si, otra vez B. Hacia mucho que no escribo sobre lo que verdaderamente me pasa. Hace mucho que simplemente me guardo las cosas en la cabeza y llega un punto en que me desbordan, en que ya es necesario que salgan de una manera u otra.
Los grises. Si, yo creo en los grises, no soy tan extremista. Pero los grises son transiciones. Para pasar del negro al blanco, hay que pasar por el gris. Para pasar del blanco al negro, hay que pasar por el gris.
Pero el gris no es algo estable. El gris es un cambio, el gris es un proceso. Para atrás o para adelante, pero el gris nunca se queda quieto. No debería quedarse quieto.
Y yo creí que era solo eso, que estábamos atravesando el gris. Pensé que era cuestión de tiempo, era cuestión de ir dándonos cuenta como iban cambiando poco a poco las cosas. Porque la verdad era que amigos ya no éramos. Y no podíamos tampoco decir que éramos novios porque nos faltaba un poco mucho para tomar esa decisión. Claro... en marzo era esto... en abril... Pero ya casi en junio... No podemos ser gris después de medio año.
Yo no puedo aceptar que este gris sea la normalidad. Porque este gris se transforma en costumbre, este gris no esta avanzando, no esta retrocediendo. Este gris quiere quedarse en gris y todo indica que así lo va a ser.
Cuando algo que debería cambiar, no empieza a ir para adelante, entonces de seguro empieza a ir para atrás. Y a mi esto me esta comiendo al cabeza de tal manera que tarde o temprano... regresa al punto de partida (con suerte).
Yo ya no puedo seguir aceptando que no somos nada. Yo ya no puedo seguir sintiendo que no soy la amiga, no soy la novia, no estamos saliendo, no tenemos nombre. Yo ya no puedo sentirme cómoda en este gris. Yo ya no quiero ser gris.
Porque la cuestión es… ¿Por qué seguimos siendo un gris? ¿Cuál es la razón para que sigamos teniendo miedo de jugarnos por el blanco o por el negro?
Y yo no quiero ser de esas que van y aprietan al pibe y prácticamente lo agarran de los pelos y lo obligan a aceptar algo que no quieren. Entonces voy a buscar lo que necesito yo, el punto intermedio del gris.
Si lo más parecido a una definición es una amistad, quizás con unos cuantos derechos, entonces en mi cabeza eso vamos a ser. Entonces va a ser así la manera de relacionarnos, la misma que tengo con mis demás amigos.
Y no voy a esperar nada. No voy a hacerle reclamos en mi cabeza, no voy a desesperarme porque no me llama, porque no me dice de salir. No lo voy a extrañar fuera de la escuela. Y nada va a significar mas de lo que es.
Quizás soy yo la que necesita un tiempo alejada de él. Quizás soy yo la que necesita poner un límite. Si todo empiezó cuando en mi cabeza vi un gris que cambiaba mientras que en la realidad todo seguía del mismo color. Entonces la responsable soy yo. La culpa la tengo yo.
Ya paso bastante tiempo y él no quiere elegir un color. Pero yo si. En mi cabeza el gris inmovil resulta un desastre.Termina en llanto, en desesperacion, en angustia. Y o no quiero eso. Esta vez voy a volver, voy a retroceder. Ojala pudiera ir para adelante, pero ir para adelante es algo que se hace de a dos. Y yo sola, solo puedo contentarme con ir para atrás.
9.5.10
Últimamente
Últimamente estoy viviendo mucho en mi cabeza.Me encierro en ella y no dejo que las cosas fluyan sobre mi hoja de papel. Y se, soy sonciente que eso siempre me hace bien. Pero me da fiaca empezar a escribir. Y trato de convencerme, hacerme acordar cuanto me gusta, cuanto bien me hace. Pero últimamente resulta muy difícil. Y no, no quiere decir que vaya a dejar de escribir, para nada, eso es imposible. Simplemente que ya no tengo tanto entusiasmo. Ya no encuentro la escritura como un cable a tierra, no tengo tiempo, no tengo ganas de empezar, aunque bien sepa que una vez que lo hago ya no puedo parar.
Tengo varias cosas en al cabeza. Este entusiasmo por intentar cambiar las cosas, empezar a valorarlas. El miedo al tiempo, a ver como todo pasa tan rápido y como seguramente se pasara de la misma forma.
Pero al mismo tiempo, soy feliz. Y es solo que todavía no me logro desligar de esa maldita costumbre de sentir que estoy predestinada a sufrir. Porque yo creo que es eso, que me acostumbre a sufrir. Me acostumbre a llorar, me acostumbre a pasarla mal, me acostumbre a tener motivos para pedir al cielo un milagro. Y ahora que todo resulta salirme bien por una vez..siempre es difícil librarse de las viejas costumbres.
El melanco me esta pegando duro.
Miro para atrás y me maravillo. Me veo hace un año, dos años, tres años atrás. Y no puedo creer donde estoy ahora. No puedo creer como cambiaron las cosas como finalmente el boomerang regresó hacia mi. Y sin embargo.. no creo merecérmelo.
Siempre encuentro algún motivo para ponerme mal. Siempre.
Y estoy cansada, simplemente etsoy cansada. Quiero ganar. Quiero vivir plenamente y disfrutar de mi vida tan maravillosa. Quiero aprender a estar sola sin que esto me afecte. sin llorar y tirarme la piso destrozada.
Pero se que por suerte, esta vez mi wish list solo tiene que ver conmigo. Esta vez la concrecion mis deseos depende pura y exclusivamente de mi. Porque solo yo voy a poder determinar si esto se va a convertir en algo bueno o si simplemente seguirá de la misma forma en que esta ahora.
Y lo prometo, aunque se que no soy fuerte, prometo que quiero lograrlo. Prometo que entiendo cuanta suerte tengo, prometo que entiendo que la única que me esta impidiendo ser feliz y tener todo lo que tengo, soy yo.
Y como no puedo ser otra persona,supongo que tendre que arreglar cada pedacito, cada tuerca, cada agujerito. Y va a costar, voy a tener que invertir tiempo, mano de obra y tomar riesgos. Pero estoy segura que el resultado y los beneficios van a resultar mucho mas de lo que llego a imaginar.
27.4.10
New born
12.4.10
Lo que se conoce por OVARIOS, es lo que te falta a vos
Lo que me saca tremendamente es la gente que no tiene huevos para decir las cosas de frente. Empiezan, te tiran una piedrita y después sacan la mano y se van corriendo, porque no se animan a defender lo que piensan.
Pero si sos mi amiga!, ¿entendés eso? ¿Entendés lo que quiere decir la palabra AMIGA? De un día para otro se te canta las pelotas decirme que soy una falsa de mierda que no te gustan mis actitudes y me empezás a tratar como a una bosta, como a una cualquiera. De repente, así sin más, me venís con todo eso. Y no tenés ganas de hablar. Me decís que no tenés ganas de hablar, de explicarme.
¿Pero se puede saber como carajo hice para equivocarme tanto?
Estaba todo perfecto, yo no me peleaba con nadie, estaba contenta de mi grupo, de ser tan unida a cada una de ellas.. ¿Y ahora me venís con esto que no se ni de donde salió?
Se supone que lo esencial y básico de una amistad es la comunicación. Y es verdad que no todas están acostumbradas a un grupo de amigas pero si algo nos planteamos en un principio era que cada una tenia que cambiar algo de su forma de ser, algunas actitudes para poder entender que las cosas, entre la gente que se quiere, se respeta y se valora, se hablan. Se va de frente y se plantean los problemas, se buscan soluciones de a dos, de a tres, de a cuatro, hasta que se perdona y se entiende a la otra persona. Hasta que nos damos cuenta que la amistad es mas importante que los errores, y que la fuerza de ese lazo es lo que va a hacer cambiar al otro de opinión, lo que lo va a hacer darse cuenta que esta lastimando a aquel que quiere.
Pero entonces.. a vos te chupa todo un huevo. Yo te chupo un huevo. La amistad te chupa un huevo. Porque te cagas en mi, en mis sentimientos y nuestra amistad, porque no sabes guardar secretos, porque no sabes poner la cara y decirme de sinceramente lo que pensás. Porque no tenés argumentos. Porque así como te jactas de ser frontal y súper sincera, la verdad es que me decepcionas. Porque nunca imagine que resultaras ser tan cagona.
Porque eso que vos decís..no chiquita, eso no se llama tener ovarios.
Tener ovarios no significa decir lo primero que se te cruza por la mente. Hacer un comentario ofensivo, clavar el chuchillo hasta el fondo y removerlo, para después esconderse atrás de una sonrisa maliciosa y salir con una explicación de “yo soy así, soy frontal”.
Tener ovarios no significa hacerse la grande, tirar un par de palos a la primera ocasión y hablar por atrás.
Tener los ovarios bien puestos es tener la cara para así como ofenderte y enojarte de improviso con una amiga que siempre esta ahí para vos, también tenerla para saber enfrentarla y decirle clara y tranquilamente que es aquello que te parece esta haciendo mal, que es aquello que tanto te molesta.
Enfrentarla alguna vez, en vez de evitar cada vez que se propone una charla, y hablar las cosas mirándose a los ojos.
Y eso querida amiga, es lo que vos no haces.
Así que de tener ovarios.. mejor cerrá la boca y habla de un tema que conozcas.
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.