
Pero, todavía sigo al borde. Estoy al borde del amor.
Estoy a un paso, un salto, un centímetro. Pero no logro cruzar esa barrera. Me siento a punto de caer en él, de sumergirme. Pero ese instante previo, se hace eterno.¿ Alguien paro el tiempo con el reloj de Bernardo? Así parece.
Quiero enamorarme, ¿cuantas veces lo tengo que pedir, sentir, desear, para que se haga realidad?
Aunque sea un amor chiquito, cortito, pero un amor real. No esos amores en los que solo uso la cabeza, y apenas el corazón. Quiero uno de esos amores que hacen vibrar, de esos que parecen dos partes de un mismo entero. Quiero un amor que haga temblar la tierra bajo mis pies. Quiero un amor de telenovela, o película romántica.
No me importa tener que pagar con lagrimas, no me importa si termino sufriendo y con el corazón roto. No me importa, por que se que puedo juntar los pedacitos y volverlos a armar.
Pero me voy a sentir orgullosa, como soldado de sus heridas de guerra. Yo voy a estar orgullosa de las heridas del amor.
Lo único que quiero, es dejar de estar al borde.

No es que me este quejando, para nada. Este 2009 lo arranque con todo, y estoy super feliz, del cierre y el balance que hice con mi 2008, y tambien con mi comienzo.
Todo parece indicar que este va a ser un año intenso, lleno de emociones y felicidad.
Pero, como eterna romantica incurable que soy, la experiencia de enamorarme la tengo muy pendiente. No estoy tan desesperada por vivirla como hace unos meses, porqe tengo otras fuentes de distraccion,como un viaje a Israel en 15(!!) dias.
Sin embargo, el deseo sigue ahi.
Y la metafora, parece cada vez mas literal.
The edge of love.
Al borde del amor.
