26.5.10
Un pibe intuitivo
24.5.10
Gris topo
Para mi las cosas son blancas o son negras. O es. O no es.
Necesito en cierta forma saber que son blancas o negras, necesito la seguridad de que no me equivoco, de que todo resulta lo que parece. No me gusta estar sentada en el limbo, me saca de quicio y me vuelve completamente loca no poder saber de que se trata.
Y si, otra vez B. Hacia mucho que no escribo sobre lo que verdaderamente me pasa. Hace mucho que simplemente me guardo las cosas en la cabeza y llega un punto en que me desbordan, en que ya es necesario que salgan de una manera u otra.
Los grises. Si, yo creo en los grises, no soy tan extremista. Pero los grises son transiciones. Para pasar del negro al blanco, hay que pasar por el gris. Para pasar del blanco al negro, hay que pasar por el gris.
Pero el gris no es algo estable. El gris es un cambio, el gris es un proceso. Para atrás o para adelante, pero el gris nunca se queda quieto. No debería quedarse quieto.
Y yo creí que era solo eso, que estábamos atravesando el gris. Pensé que era cuestión de tiempo, era cuestión de ir dándonos cuenta como iban cambiando poco a poco las cosas. Porque la verdad era que amigos ya no éramos. Y no podíamos tampoco decir que éramos novios porque nos faltaba un poco mucho para tomar esa decisión. Claro... en marzo era esto... en abril... Pero ya casi en junio... No podemos ser gris después de medio año.
Yo no puedo aceptar que este gris sea la normalidad. Porque este gris se transforma en costumbre, este gris no esta avanzando, no esta retrocediendo. Este gris quiere quedarse en gris y todo indica que así lo va a ser.
Cuando algo que debería cambiar, no empieza a ir para adelante, entonces de seguro empieza a ir para atrás. Y a mi esto me esta comiendo al cabeza de tal manera que tarde o temprano... regresa al punto de partida (con suerte).
Yo ya no puedo seguir aceptando que no somos nada. Yo ya no puedo seguir sintiendo que no soy la amiga, no soy la novia, no estamos saliendo, no tenemos nombre. Yo ya no puedo sentirme cómoda en este gris. Yo ya no quiero ser gris.
Porque la cuestión es… ¿Por qué seguimos siendo un gris? ¿Cuál es la razón para que sigamos teniendo miedo de jugarnos por el blanco o por el negro?
Y yo no quiero ser de esas que van y aprietan al pibe y prácticamente lo agarran de los pelos y lo obligan a aceptar algo que no quieren. Entonces voy a buscar lo que necesito yo, el punto intermedio del gris.
Si lo más parecido a una definición es una amistad, quizás con unos cuantos derechos, entonces en mi cabeza eso vamos a ser. Entonces va a ser así la manera de relacionarnos, la misma que tengo con mis demás amigos.
Y no voy a esperar nada. No voy a hacerle reclamos en mi cabeza, no voy a desesperarme porque no me llama, porque no me dice de salir. No lo voy a extrañar fuera de la escuela. Y nada va a significar mas de lo que es.
Quizás soy yo la que necesita un tiempo alejada de él. Quizás soy yo la que necesita poner un límite. Si todo empiezó cuando en mi cabeza vi un gris que cambiaba mientras que en la realidad todo seguía del mismo color. Entonces la responsable soy yo. La culpa la tengo yo.
Ya paso bastante tiempo y él no quiere elegir un color. Pero yo si. En mi cabeza el gris inmovil resulta un desastre.Termina en llanto, en desesperacion, en angustia. Y o no quiero eso. Esta vez voy a volver, voy a retroceder. Ojala pudiera ir para adelante, pero ir para adelante es algo que se hace de a dos. Y yo sola, solo puedo contentarme con ir para atrás.
9.5.10
Últimamente
Últimamente estoy viviendo mucho en mi cabeza.Me encierro en ella y no dejo que las cosas fluyan sobre mi hoja de papel. Y se, soy sonciente que eso siempre me hace bien. Pero me da fiaca empezar a escribir. Y trato de convencerme, hacerme acordar cuanto me gusta, cuanto bien me hace. Pero últimamente resulta muy difícil. Y no, no quiere decir que vaya a dejar de escribir, para nada, eso es imposible. Simplemente que ya no tengo tanto entusiasmo. Ya no encuentro la escritura como un cable a tierra, no tengo tiempo, no tengo ganas de empezar, aunque bien sepa que una vez que lo hago ya no puedo parar.
Tengo varias cosas en al cabeza. Este entusiasmo por intentar cambiar las cosas, empezar a valorarlas. El miedo al tiempo, a ver como todo pasa tan rápido y como seguramente se pasara de la misma forma.
Pero al mismo tiempo, soy feliz. Y es solo que todavía no me logro desligar de esa maldita costumbre de sentir que estoy predestinada a sufrir. Porque yo creo que es eso, que me acostumbre a sufrir. Me acostumbre a llorar, me acostumbre a pasarla mal, me acostumbre a tener motivos para pedir al cielo un milagro. Y ahora que todo resulta salirme bien por una vez..siempre es difícil librarse de las viejas costumbres.
El melanco me esta pegando duro.
Miro para atrás y me maravillo. Me veo hace un año, dos años, tres años atrás. Y no puedo creer donde estoy ahora. No puedo creer como cambiaron las cosas como finalmente el boomerang regresó hacia mi. Y sin embargo.. no creo merecérmelo.
Siempre encuentro algún motivo para ponerme mal. Siempre.
Y estoy cansada, simplemente etsoy cansada. Quiero ganar. Quiero vivir plenamente y disfrutar de mi vida tan maravillosa. Quiero aprender a estar sola sin que esto me afecte. sin llorar y tirarme la piso destrozada.
Pero se que por suerte, esta vez mi wish list solo tiene que ver conmigo. Esta vez la concrecion mis deseos depende pura y exclusivamente de mi. Porque solo yo voy a poder determinar si esto se va a convertir en algo bueno o si simplemente seguirá de la misma forma en que esta ahora.
Y lo prometo, aunque se que no soy fuerte, prometo que quiero lograrlo. Prometo que entiendo cuanta suerte tengo, prometo que entiendo que la única que me esta impidiendo ser feliz y tener todo lo que tengo, soy yo.
Y como no puedo ser otra persona,supongo que tendre que arreglar cada pedacito, cada tuerca, cada agujerito. Y va a costar, voy a tener que invertir tiempo, mano de obra y tomar riesgos. Pero estoy segura que el resultado y los beneficios van a resultar mucho mas de lo que llego a imaginar.
27.4.10
New born
12.4.10
Lo que se conoce por OVARIOS, es lo que te falta a vos
Lo que me saca tremendamente es la gente que no tiene huevos para decir las cosas de frente. Empiezan, te tiran una piedrita y después sacan la mano y se van corriendo, porque no se animan a defender lo que piensan.
Pero si sos mi amiga!, ¿entendés eso? ¿Entendés lo que quiere decir la palabra AMIGA? De un día para otro se te canta las pelotas decirme que soy una falsa de mierda que no te gustan mis actitudes y me empezás a tratar como a una bosta, como a una cualquiera. De repente, así sin más, me venís con todo eso. Y no tenés ganas de hablar. Me decís que no tenés ganas de hablar, de explicarme.
¿Pero se puede saber como carajo hice para equivocarme tanto?
Estaba todo perfecto, yo no me peleaba con nadie, estaba contenta de mi grupo, de ser tan unida a cada una de ellas.. ¿Y ahora me venís con esto que no se ni de donde salió?
Se supone que lo esencial y básico de una amistad es la comunicación. Y es verdad que no todas están acostumbradas a un grupo de amigas pero si algo nos planteamos en un principio era que cada una tenia que cambiar algo de su forma de ser, algunas actitudes para poder entender que las cosas, entre la gente que se quiere, se respeta y se valora, se hablan. Se va de frente y se plantean los problemas, se buscan soluciones de a dos, de a tres, de a cuatro, hasta que se perdona y se entiende a la otra persona. Hasta que nos damos cuenta que la amistad es mas importante que los errores, y que la fuerza de ese lazo es lo que va a hacer cambiar al otro de opinión, lo que lo va a hacer darse cuenta que esta lastimando a aquel que quiere.
Pero entonces.. a vos te chupa todo un huevo. Yo te chupo un huevo. La amistad te chupa un huevo. Porque te cagas en mi, en mis sentimientos y nuestra amistad, porque no sabes guardar secretos, porque no sabes poner la cara y decirme de sinceramente lo que pensás. Porque no tenés argumentos. Porque así como te jactas de ser frontal y súper sincera, la verdad es que me decepcionas. Porque nunca imagine que resultaras ser tan cagona.
Porque eso que vos decís..no chiquita, eso no se llama tener ovarios.
Tener ovarios no significa decir lo primero que se te cruza por la mente. Hacer un comentario ofensivo, clavar el chuchillo hasta el fondo y removerlo, para después esconderse atrás de una sonrisa maliciosa y salir con una explicación de “yo soy así, soy frontal”.
Tener ovarios no significa hacerse la grande, tirar un par de palos a la primera ocasión y hablar por atrás.
Tener los ovarios bien puestos es tener la cara para así como ofenderte y enojarte de improviso con una amiga que siempre esta ahí para vos, también tenerla para saber enfrentarla y decirle clara y tranquilamente que es aquello que te parece esta haciendo mal, que es aquello que tanto te molesta.
Enfrentarla alguna vez, en vez de evitar cada vez que se propone una charla, y hablar las cosas mirándose a los ojos.
Y eso querida amiga, es lo que vos no haces.
Así que de tener ovarios.. mejor cerrá la boca y habla de un tema que conozcas.
5.4.10
Scary movie
Miedo. Eso es lo que nos domina. Y no soy solo yo (aunque particularmente). Actuamos por miedo, reaccionamos por miedo. Y queramos o no, todo lo que hacemos gira en torno a superar esos miedos o dejar que nos ganen.
Esta en las cosas simples y en las cosas básicas.
Aprender a caminar, superando el miedo a los golpes. A andar en bicicleta, aprender a tocar la guitarra o a jugar al hockey, superando el miedo a fallar.
Y quizás hay momentos, en que es fácil dejarnos llevar por el miedo. Las cosas no parecen imprescindibles y decidimos quedarnos donde estamos, en nuestro lugar seguro. Y obviamente que siempre nos quedamos con la duda, que hubiera pasado si lo hubiésemos intentado. Pero cuando lo analizamos un poco mas, volvemos a sentir que todo puede salir mal y nos aseguramos que no nos puede alcanzar, que nada nos puede pasar si solo nos mantenemos quietos.
Pero superar esos miedos es indispensable para seguir adelante. La vida esta llena de obstáculos y de caminos que no podemos ver y es inevitable que le tengamos miedo a lo desconocido pero también es necesario vencer esos miedos.
Cuando el pánico nos envuelve y nos atrapa, todo se vuelve negro y se convierte en tristeza, en desesperación. Queremos hacerlo; deseamos cruzar, deseamos ser valientes de una vez. Cerrar los ojos y actuar sin pensar, sin dejar que nos domine el terror.
Pero es solo un deseo, y es solo una ilusión. No nos sentimos capaces y dejamos de intentarlo. Nos convencemos a nosotros mismos que nuestros temores son mas fuertes y que nunca podremos superarlos.
Así que nos rendimos. Abandonamos. Dimitimos.
Y hay veces que podemos, hay cosas que sabemos que podrían cambiarnos la vida y lo único que nos separa de ellas es la cobardía que sentimos. Nos quedamos donde estamos, suspirando por aquello que no puede ser, lamentándonos por no tener el valor. Y eso es todo. Nos arrepentimos, lloramos por ser así. Pero en realidad solo estamos poniendo excusas para no levantarnos y ponernos de pie, para tratar y tratar hasta lograr lo que deseamos.
Afortunados aquellos que lo logran por las buenas. Benditos quienes saben reconocer sus debilidades y hacerles frente, luchar con uñas y dientes por mas que por dentro la sangre tiemble en sus venas.
Porque hay una diferencia entre enfrentar nuestros temores y estar obligados a hacerlo. Existen momentos en que las situaciones nos ponen al límite y tenemos que hacerlo, ya no queda opción. Nos duele y nos cuesta pero aunque pataleemos, lloremos y gritemos, tenemos que hacerlo. Tomar el impulso sea como sea, porque o lo hacemos nosotros, o nos empujan los demás.
Y la verdad, es que me gustaría ser de aquellos que se sienten orgullosos de animarse a mas, de vivir la vida.
Porque yo creo que nunca voy a poder vencer mis miedos, yo creo que siempre voy a terminar haciendo las cosas cuando ya no pueda elegir, sino que simplemente el momento haya llegado.
Ironicamente, vuelvo a ser redundante rindiéndome antes de tiempo.
2.4.10
Hppy brthday, dear blog
16.3.10
No day but today
23.2.10
I gotta feeling
Que soy mas que propensa, casi adicta a tirarme abajo y retorcerme en mi pesimismo propio es de publico conocimiento.
Pero tengo un mal presentimiento y no se si es eso o lo mismo de siempre disfrazado de vision gitana.
Tengo un miedo que me oprime el pecho, que consume mis pensamientos y que no me deja en paz. La constante sensacion de que hay algo que cambió, de que ya no me quiere. De que el sueño siempre fue un sueño y estoy por volver a mi realidad de siempre.
Yo se que no tengo motivos, se que hasta hace una semana me estaba mandando un mail de Valentines.
Pero estas ganas de llorar no se me van con nada, ni evocando momentos, mails, conversaciones, besos. Nada me calma, nada me tranquiliza.
El miedo me paraliza, no puedo pensar en otra cosa. No puedo disfrutar no me puedo relajar porque un te quiero y un beso se vuelven necesidades inminentes.
Ya no se trata de que quiera, si no de que necesite. Y me asusta el hecho de no poder ser capaz de disfrutar de estar en Gesel(si, en este preciso momento estoy en un ciber, loca de remate).
Por un lado me parece logico, una vez que consigo eso que tanto quiero.. me saparo inmediatamente con futuro incierto!
Cualquiera en mi lugar tendria un ataque de nervios, como yo, y estaria rezando por que las cosas sigan por su buen curso y el sueño no sea tan breve.
Pero yo estoy rozando el limite de la locura. No soy capaz de vivir sin estar paranoica, sin llorar cada noche por el miedo que siento a que todo se termine.
Pero mas que nada.. tengo miedo de no saber como soy capaz de reaccionar si las cosas salen mal. Tengo miedo de caer tan pero tan profundo que ya nadie sea capaz de salvarme. Quizas esta vez mi autoestima desaparezca por completo, y mis complejos y todo eso que gracias a el yo me sentia con mas fuerza y valor de dejar atras, me llenen e invadan haciendose dueños y señores de mi ser. De mi personalidad. De mi alma.
Quizas la proxima vez sentir apenas la mitad de la adoracion que siento por el me pueda salvar.
Y mucho menos yo misma.
31.1.10
Come home
Como ya es costumbre en este ultimo tiempo, otra entrada sobre B.
Acabo de volver de Gesell, llegué ayer. La pase increíblemente bien, disfrute a más no poder y tenía cero ganas de volver. B. me mandó un par de mails y hasta mensajes de vez en cuando.
A ver, poniéndolos al tanto de la situación, recapitulando.
Hace dos meses que salgo con B. Ponerle una etiqueta seria puro palabrerío, pero yo estoy enamorada de él y él así me dijo lo está de mi. Me lo dijo una y otra y otra vez.
El 9 de enero B. se fue a Uruguay. Lo vi apenas unas horas el 22 porque yo me iba de viaje al día siguiente.
Hasta acá todo perfecto, las distancias no cambiaron la relación ni nada por el estilo, es mas, se podría decir que nos hizo mas apegados todavía, y que nos hizo necesitarnos mas y darnos cuenta que nos queremos de verdad.
El problema es... yo no soy una piba de autoestima alta. Se podría decir que es más bien autoestima nula. Entonces, el hecho de creer que una persona me quiera o pueda estar enamorada de mí, ya es bastante difícil. Pero a él.. cuando me mira a los ojos.. cuando me da un beso.. le creo. Yo le creo absolutamente todo lo que me dice cuando estoy con él.
Pero B. esta de viaje nuevamente... un mes y una semana. Y esta vez no se fue con los viejos a Uruguay. Se fue a Estados Unidos a estudiar Ingles a una universidad.
¿Alguna vez vieron alguna serie inglesa? Bueno, palabras de él, que es igualito a eso. Mi chico va a estar rodeado durante un mes de mujeres mayores de 19 años, en un país completamente extraño, solo y saliendo de joda todos los fines de semana. Sexo, droga y rock & roll, se queda corto. Y estoy hablando en serio.
Antes que él se vaya, hablamos millones de veces sobre el tema. Yo le dije que no me importaba lo que hiciera allá, que tenia que aprovechar todas las oportunidades que se le presentaran, pero que tenía miedo de que volviera y ya no me quisiera mas. Él me explico de mil maneras diferentes las mil razones por las que eso es imposible que suceda. Y yo le creí, porque eran totalmente lógicas.
Cuando me fui a Gesell nos hicimos cartas para nuestros respectivos micro/avión. En la última hoja me dijo que estaba total y perdidamente enamorado de mí, que era lo mejor que le había pasado en la vida. Que me quería con toda su alma y que soy lo más importante que tiene.
Y yo le creí.. le creí..
Pero B. está lejos. Y yo no puedo evitar sentir miedo, mucho miedo. Porque por mas que le crea, por mucho que lo conozca, uno nunca sabe lo que puede pasar. ¡Cómo me puede prometer tantas cosas cuando no tiene ni idea lo que puede pasar en el siguiente mes!
Y por mas creíble que sea, por mas que yo tenga montones de razones para confiar en él, en lo que me dice, no debería haberlo hecho. ¿Por qué me enamoré así? ¿Por qué me deje llevar si siempre supe que él se iba a ir de viaje tanto tiempo, si siempre supe que cabía la posibilidad de que volviera y todo terminara?
Tengo muchísimo miedo, y aunque me prometí y hasta por un momento llegué a creer que no iba a ser así, ahora no veo la hora de que todo esto se termine y B. vuelva y me diga que todavía me quiere, que sigo siendo lo más importante que tiene.
¡Está tan lejos...! ¡Y yo lo extraño tanto...!
¿Pero acaso no es lógico que tenga tanto miedo? Es demasiado tiempo, y justo cuando recién empezaba a ser feliz de verdad. Yo no sé que podría ser de mi, no me lo puedo imaginar. Porque no me contuve, me dejé llevar totalmente sin restricciones, y estoy perdidamente enamorada de él, y eso no tiene vuelta atrás. Y todas las noches pienso en él antes de dormirme, y me acuerdo de todos esos recuerdos que tengo grabados, y me duermo feliz.
¿Cómo no tener miedo a perder algo tan hermoso, aquello que siempre soñé? Cumplir mis sueños y mis ilusiones y sentir que pueden desvanecerse en el corto plazo de un mes.
¡Él no sabe lo que puede pasar...!
Y por más que me diga que me quiere una y mil veces, por más que necesite releer esa carta cada vez que me desespero por la posibilidad de perderlo, yo sigo sintiendo miedo.
Y mis vacaciones me encantan y las disfruto a más no poder, en serio. Pero eso no evita que no deje de querer que termine febrero, él vuelva y estar en sus brazos y tener nuevamente esa seguridad que me da, de que todo va a estar bien. De que voy a seguir siendo feliz. Con él.