21.5.09

Help me find my way

Porque si es verdad que las cosas cambian, entonces dónde queda la estabilidad. Porque si nada es para siempre, no tiene sentido haber inventado siquiera la palabra. Porque si todo es un circulo vicioso, en realidad nada esta realmente cambiando, pero a su vez establece un proceso, que de por si inmiscuye un cambio.

No me siento la misma, y he sufrido una transformación de un poco tiempo al otro. Pero a pesar de que deseaba tanto lograrlo, ahora me siento extraña en mi misma,con mi nueva forma de ser. No entiendo como ha pasado, porque cuando dejé de intentarlo finalmente se cumplió.

Y ahora empiezo a sospechar que me extraño un poco, esa inocencia en cierto punto, que ahora me produce nostalgia.

Fue tan paulatino, que al hacérmelo notar, me cae como un balde de agua sobre mi cabeza. Porque es claro como el agua, y no lo supe ver. Esta acá, y acá, y allá. El cambio. La metamorfosis.

Me siento flotar en un universo paralelo, estoy confundida, estoy mareada, ¿dónde estoy? ¿quién soy?

Y la pregunta que mas me carcome, ¿para bien o para mal?

No puedo determinar si es solo un proceso, o si es un final. O si es un comienzo. Estoy en la carrera, pero, ¿en qué punto?

Tal vez necesite un psicólogo, un libro, una persona, una señal, algo o alguien que me de una explicación, que me ponga los pies sobre la tierra. 

Que me haga un masaje y logre relajarme. 

Que me estire, que me libere, que me suelte.

Que me estremezca, que me sacuda.

Que me abofetee, que me abrace fuerte hasta ahogarme.

Que me de aire, que me lo quite.

Tengo los pelos de punta, mitad alerta, mitad muerta de miedo.

Porque siempre supe a donde estaba yendo, y cuales eran mis objetivos.

Y ahora ni siquiera se si estoy jugando al ajedrez o a un simple juego de azar.

Tampoco puedo caerle a alguien con semejante análisis de la vida.

Supongo que estoy pensando demasiado.

Necesito dejar fluir la vida, como siempre el mismo problema, como siempre la misma pregunta:

¿cómo?

14.5.09

La edad de la inocencia

Que desilusión nos produce descubrir que el Raton Perez no era quien se llevaba el diente de debajo de nuestra almohada, o que los regalos bajo el arbol no eran producto de un simpatico gordito barbudo.

Cenicienta, aquella princesa con su hada madrina, no es tan mágica como creiamos. Es una pobre huérfana de quien su madrastra se aprovecha, y termina convirtiéndola en una sirvienta.

Pero a medida que crecemos, es necesario e inevitable ir descubriendo las pequeñas mentiras que nos cuentan.

Porque después de todo, nos están preparando para la vida, porque lejos de ellos el terreno ya no sera tan llano, y el horizonte no sera tan claro, y las nubes nos impediran ver donde se encuentra el sol.Porque nada es lo que parece, y la mayoria termina decepcionandonos.

Llegara un momento que por mas que nuestros padres lo intenten y lo intenten, ya no será posible conservar nuestra inocencia.

Se siente como si la niebla se disipara, pero sin embargo, nunca nos parecio rara esa visibilidad borrosa. Ahora que vemos claro, vamos entendiendo todo.

Una vez que se disipa, desaparece, no existe. La inocencia es una de esas cosas que una vez perdidas, son imposibles de recuperar.

Cuando somos chicos rogamos ser grandes, envidiamos a esos colosos que parecen llevar sus vidas en un bolsillo, moldeándola como plastilina sin pedirle permiso a nadie.

Y somos tan inocentes, vemos tan borroso, que nos es imposible escuchar y entender lo que nos dicen. Porque claro, ¿quién nos va a contar los problemas que acontecen a los adultos, si al mismo tiempo intentan que disfrutemos de ser chicos lo mas posible que podamos?

Supongo que es comparable a cuando nuestros padres nos dicen: cuando tengas un hijo lo vas a entender. Y es imposible entender realmente lo que nos estan diciendo, porque pensamos que sabemos lo que queremos, lo que necesitamos, hasta incluso estamos convencidos de que podriamos cumplir con su trabajo mejor que ellos, que cuando tengamos un hijo no cometeremos esos grandisimos horrores que nuestros padres cometen con nosotros. Todavía no crecí ni tuve hijos, aunque, sincerandome, se que ser padre no es tan facil.

 

Pero para el caso, yo tambien creía en cuentos de hadas..,

 

 

 

 

acaso alguna vez deje de creer en ellos?

4.5.09

Dont worry, be happy

¿Qué es lo que uno deberia hacer? ¿Cuál es la decision correcta, lo que se supone uno deberia hacer, o lo que realmente sentimos?

Es que a veces le damos demasiada importancia, demasiadas vueltas a un mismo asunto que en si no tiene sentido. ¿Y si dejaramos de preocuparnos tanto y dejaramos la vida simplemente pasar?

¿No seria mucho mas facil sin reclamos, sin tristezas, sin excusas, sin mentiras, simplemente haciendo lo que uno siente y aceptando a los demas tal cual son?

Entonces,¿ por qué no lo hacemos? Parece tan fácil, decirlo ocupa apenas unas palabras y llevarlo a la practica parece imposible de lograrlo en una sola vida. A veces me pregunto si alguien hizo que la raza humana fuera tan compleja, o si seremos una extraña mutación convertida en seres que de tan pensantes, se convirtieron en idiotas.

Porque muchas de nuestras miserias existen solo en nuestras cabezas, mucho de nuestros dilemas y problemas existen solo porque pensamos que un vinculo determinado asi lo exige, cuando de olvidar esas obligaciones seriamos mas felices sin tener que preocuparnos por lo que le haremos pensar a los demas.

Este casi edicto social de exigirnos actitudes y sentimientos mutuamente, que solo provoca problemas discusiones, sufrimiento, es totalmente un sinsentido. Seguramente si dejaramos de pensar tanto las cosas, si siguieramos nuestros instintos y hariamos lo que nos marca el corazon, y no nuestra cabeza, nos elevaríamos en la escala espiritual. Estoy segura que si olvidaramos un dia todas las exigencias que la sociedad y las obligaciones de las relaciones sociales, llegariamos a una paz interior que realmente nos haria felices, conseguiríamos esa sensación de pureza que tan bien podria hacernos.

Porque después de escribir, mientras que una cosa me lleva a la otra, mientras que la reflexion se profundiza, me hace pensar si realmente lo que nosotros llamamos libertad existe, si no sera que  lo que nosotros llamamos ser “personas” y lo que esto implica, lo nos esta impidiendo ser realmente libres.

Nos creemos superiores a muchas razas animales, nos calificamos como la mas inteligente del planeta.

Y sin embargo, fuimos tan tontos que nos olvidamos que ellos pueden correr por la selva tanto como quieran, sin prejuicios, sin pensar en absolutamente nada mas que en el viento soplando contra sus caras y la libertad corriendo por sus venas.

25.4.09

Como eran las cosas

De repente tengo tanto para decir. Supongo que últimamente estoy demasiada preocupada por las cosas materiales, por vivir la vida loca. Siento que últimamente no soy yo. Que todo es plata, que todo son salidas, y comprarme cosas, y yo y yo y yo.
¿Dónde quedó esa chica que se sentía orgullosa de saberse una persona que intentaba preocuparse por los demás y poner su granito de arena para cambiar el mundo?
El pequeño diablo en mi hombro izquierdo me dice que no es así, que simplemente soy una adolescente y estoy pasando por una etapa. Que la disfrute, que es única en la vida, y que este es el momento indicado, el único momento donde vale todo, donde yo puedo ser la protagonista, vivir y hacer las cosas que quiero, a mi manera.
Pero aunque muera por darle la razón, y muchas veces sucumba, de repente me dan ganas de llorar. Porque yo sé que estoy haciendo las cosas mal. Yo se que estoy enfocando las cosas con un mal foco, porque mis planos generales son planos detalle, y los que deberían ser detalles se convierten en planos generales.
Porque le estoy dando importancia a cosas que no deberían, y dejando pasar desapercibidas cosas que realmente necesitan mi atención. Porque lo hago a sabiendas, porque apuro el paso para dejar atrás cosas que no quiero ver ni afrontar. Porque clavo la mirada en un punto, para no concentrarme en lo que hay alrededor.
¿Dónde estoy? ¿Soy acaso ésta, mi verdadero yo, el egoísta, el ambicioso, el egocéntrico? ¿Me estaré convirtiendo en aquello que desprecio?
A mi derecha me soplan que al menos es un paso abrir los ojos. Que al menos estoy ahora escribiendo estas palabras, sintiendo estos amargos sentimientos, sacándome la venda de los ojos para poder ver la realidad, mi realidad.
Quiero volver a respetar mis ideales, a tomar respeto por la vida. Quiero sentirme orgullosa conmigo misma, sin dejar de disfrutar los problemas y las ventajas de mi adolescencia.
Lo mas importante es saber que no es el contexto, que soy yo, todo depende de mi, de mi voluntad y mis ganas de ser quien quiero ser.

Pero como sabiamente dice una vieja y conocida frase,"del dicho al hecho hay un largo trecho".
¿Seré capaz de recorrerlo?

5.4.09

Level completed

¿Por qué sera que nunca nos sentimos del todo completos? ¿Es el ser humano, que tendrá esa caracteristica insaciable, o simplemente nuestro cerebro jugandonos una mala pasada?
Sinceramente, creo que hay prioridades.
Puede que no nos sintamos completos, porque nos falta demasiado para comprarnos ese plasma, pero definitivamente son pensamientos de apenas unos segundos, y podemos vivir tranquilamente con ese hueco.
Porque la verdad es que las cosas materiales no traen la felicidad, y aunque sea una frase trillada, lo digo en serio. Podemos vivir sin objetos, pueden pasar desapercibidas esas faltas.
El problema es cuando el dinero se mezcla con los sentimientos. Cuando la falta de plata nos impide hacer ciertas cosas.
No es este el punto al que iba, lo que quiero decir es que, ¿qué pasa cuando nuestras carencias son sentimentales, cuando no hay forma de comprarlas, cuando su adquisición será solo obra del destino?
Porque yo creo que la familia, los amigos, y un alma gemela, realmente dejan huecos profundos si no estan. Es realmente cuando nos falta una de estas, cuando no nos sentimos llenos, completos. Sabemos que nos estamos perdiendo de algo, con lo que se nos hace muy dificil vivir sin.
Puede que, al tener 2 de 3, podamos sobrellevar la falta de la tercera. Después de todo, dos tercios no es una mala fraccion. Pero cuando el numero desciende a 1 de 3.. como hacemos para vivir con esa angustia?
Confieso que no es mi caso, que hoy me encuentro dentro del porcentaje 2/3, por lo que el apoyo que me confieren mi familia y mis amigos, hace mas que llevadera mi vida.
Pero si de repente escucho una cancion de amor, mi protagonista favorito le da un beso apasionado a su princesa de telenovela, o simplemente cierro los ojos y dejo mi mente divagar..
Si me cuesta tanto no desear tener todo, si me cuesta tanto no desear con todas mis fuerzas alguien que me ame, si siento la falta de un beso y un abrazo..
¿Será que sentirse completa es aquello que llaman felicidad?

4.4.09

The story teller (segunda parte)

Cuando el hombre empalideció, y argumentó que no se sentía bien, sentí un escalofrío que me anunciaba el desenlace, casi pude escuchar un ruido de campanas anunciando el principio de un magnificente final.

Como cuando el semáforo pasa de amarillo a verde antes del arranque de la carrera. Como cuando el silbato suena y da inicio al juego. El telón se abría, las luces del teatro se encendían y los actores entraban a escena.
El hombre intentó pararse, pero no pudo más que desplomarse. Ella gritó con desesperación e intentó levantarlo y reanimarlo.
“Mauro, ¡ayudame! Llama a un médico, ¡rápido!”, decía mientras le mojaba la cara con el agua de su vaso.
Pero yo no me moví de mi silla. Ni me inmuté. Allí estaba ella, intentado vanamente despertarlo, y él, que hasta hace dos segundos parecía tan fuerte, con sus brazos de acero y su dura mirada, ahora no respiraba. Ella esperando volver a verle sus ojos verdes, volver a arrancarle una sonrisa. Pretendía que yo todavía me creyera que eran amigos. ¡Por favor! Como si yo no hubiese deducido que era él el hombre de mis pesadillas y antagónicamente el de sus sueños. Era él el que echaría mi mundo a perder. Era él quien la haría soñar, él que la haría llenarse de tontas ilusiones. Él, quien descifraría sus fantasías y la invitaría a vivir del aire. Él, a quien ella idealizaría y hacia donde correría en su ensueño. ¿Y todavía procuraba que la ayudara a alejarse de mí y salvara a ese hombre?
Le tomó el pulso aunque bien sabia que estaba muerto. Levantó la vista y sus ojos se clavaron en mí como dos agujas ardientes.
No eran como aquella vez que nos conocimos. Esa vez, sus ojos eran dos relámpagos en la noche que caían sobre mí y me revivían. Me miraba y yo me deshacía. Esa vez sus ojos eran dos luces brillantes que me quitaban hasta la sombra. Pero en ese instante no lo fueron, no.
“Mauro, ¿qué hiciste?”, me preguntó con la voz temblorosa, presa del pánico.
“Hice lo que tenia que hacer. No me digas que no te diste cuenta de nada, vos no sos hipócrita, nos conocemos.”
No hace falta que describa cada mínimo detalle de aquél diálogo. Primero me gritó que era un asesino. Sus palabras pretendían ser puñales pero yo no me salía de mi eje. Estaba perfectamente bien lo que estaba haciendo, el fin justifica los medios. Y mi fin era completamente justificable.
Al ver mi sosiego fue ella quien se salió de sus cabales. Con sus alaridos me acusaba de estar loco.
Loco, puede ser. Loco de amor. Era mía y yo debía cuidarla y protegerla. Y si cometí el bendito error de amarla, convirtiéndome en su más obediente esclavo, es porque estoy loco. El amor me hizo su más fiel seguidor, y Clara era mi más peligrosa adicción. ¿Qué era yo sin ella?
No podía permitir que se apartase de mi lado, debía permanecer conmigo para yo así poder respirar.
Hacia tiempo que había considerado la posibilidad de que algún perverso hombre se la llevara, la sedujera con sus palabras y aquellas la atrajeran más que mi amor. Entonces entendí que mi existencia era substancial para custodiar su corazón. Nadie podía arrebatármela, y por eso aquél maldito hombre debía morir. Era una amenaza entre Clara y yo.

El cuchillo que escondía detrás estaba afilado.

Mis conjeturas se aventuraban un poco mas profundo. ¿Qué tal si no era un hombre el motivo de nuestra separación? ¿Qué pasaba, acaso, si ella dejaba de amarme? Tal vez yo lograba agobiarla, y se cansara de mí. ¿Y si lo más catastrófico ocurriera y yo no tendría posibilidades de recuperarla?
Me acerqué a ella y antes de que pudiera darse cuenta, el filo había penetrado su pecho. Apenas le alcanzó un último aliento para un quejido ahogado, y se desplomó en mis brazos. Los cortes fueron agudos y precisos. Su cuerpo estaba todavía caliente cuando lo tuve en mis manos.
Nunca rompo mis promesas. Le prometí que lo iba a cuidar con mi vida, y el único modo era poder custodiarlo de cerca, ser su guardián.
Guardé su corazón en una caja de plata labrada, a resguardo de este mundo adverso e impredecible.
Juro que me pareció ver un destello de luz en él, como agradeciendo llegar a donde siempre perteneció, eternamente mío.

29.3.09

The story teller

Hace unos años, creo que dos, escribi un cuento. Hace mucho que no posteo nada, y se me ocurrio publicarlo, por si alguien alguna vez pasa por aca, y quiere sbaer las locuras que pasan por mi mente.

Eternamente mío

No era una cuestión de lo correcto o lo incorrecto. Lo que hay que hacer, hay que hacer. No había un abanico de opciones para elegir, se trataba de mí, en esa absorbente situación que me hacía perder el control absoluto sobre mi vida. Yo estaba ahí, aguardando el momento justo para actuar.
La adrenalina del momento era prácticamente inexistente, sin embargo. Era interminable ya la cuenta, de hacia cuanto tiempo llevaba ocupado solamente en llevar a cabo mi propósito. Tal vez hayan sido las últimas semanas. O quizás los últimos meses. ¿Quién sabe?
Supe al instante que el momento había llegado, cuando me encontré llamándola por teléfono para invitarla a cenar el viernes sin siquiera darme cuenta.
Cuando corté no me invadió ni el miedo ni la excitación, porque tantas veces había imaginado ese momento que ya ni parecía una utopía. En tantas oportunidades había planeado cada detalle, paso por paso. Yo ya sabía que era inevitable. Era el destino incitándome a cruzar la línea entre el deseo y la concreción.
Quizás siempre quise retrasar el momento. Quizás sabía que era la única solución, pero muy en el fondo deseaba que de un momento a otro se me ocurriera, como por arte de magia, otra respuesta. Y estaba conciente que era imposible que hubiera otra manera. No significa que no quisiera hacerlo, la amo con toda mi alma, eso que quede en claro y por escrito. Pero tenía que cuidarme y cuidarla.
No me apresuré. Fui delicado y precavido. Aunque estaba confiado de que todo saldría a la perfección, quería asegurarme de no cometer ningún error.
La espera fue una agonía deliciosa. El tiempo parecía no pasar. El reloj se estancaba. Las horas eran caprichosas, y los días, burlones.
Cuando tocó el timbre, mi pulso no estaba acelerado. Mi corazón latía normalmente. Yo ya lo había comprendido, y estaba tranquilo. Todo iba a salir a la perfección, no tenia ni siquiera que repetírmelo a mi mismo para darme confianza. Yo ya sabía que todo iba a salir bien.
No sé por qué algo falló. Supongo que él no era parte de mi plan; aunque tampoco era un factor inesperado, sabía que llegaría de un momento a otro para quitármela.
Sin embargo, cuando abrí la puerta y lo vi , me quede atónito. Clara me dijo que era un amigo, que esperaba que no me molestara que lo haya invitado sin consultarme.
Solo pude mirarlo, y observar como la observaba. Estaba clarísimo en sus ojos. Él venia a arrancármela, y ella se olvidaría de mi.
Todo pudo haberse derrumbado en ese segundo, si no hubiese sido por la botellita de veneno que guardaba astutamente en la cocina. Lo derramé todo en el plato de él cuando no me veían. No es que haya cometido una estupidez al no matarla a ella de la misma manera, es que siempre suelo elegir el camino más difícil, la opción mas complicada, la ruta mas larga. Vencer obstáculos siempre fue mi especialidad, mientras que cobardía no formaba parte de mi vocabulario.
Aunque bien podría, en un arrebato de insensatez, haberme guardado unas gotas para el plato de ella y todo hubiese terminado con rapidez.
Pero solamente yo, sé que nunca podría haberla matado de una forma tan ruin. Ella merecía más, su perfección no merecía menos. Su cuerpo era una pieza única, con los trazos finos del más hábil pintor, la obra más impactante del mejor escultor. Su cara era de porcelana. Y su boca era dulce, peligrosamente empalagosa; tal su voz, como caramelo. Amaba la sensación que me provocaba su pelo dócil enredándose entre mis dedos, acomodándose sumisamente a la forma de mis manos.
Solíamos recostarnos en la playa y pasar horas juntos bajo el sol. Yo jugando con su pelo dorado que el atrevido sol desteñía y aún así no quitaba su esplendor. Clara con su cabeza junto a la mía, sintiendo mi respiración.
Un verano, en un día de febrero, me dijo que me amaba tanto que tenia miedo que su corazón se partiera en miles de pedacitos. La tomé suavemente del rostro y le murmuré al oído que nunca iba a permitir eso, le prometí que yo cuidaría con mi vida su corazón. Me abrazó fuerte y me contestó que estaba segura que así lo haría. Luego nos besamos y sellamos nuestro pacto.
Eran tiempos maravillosos. Y eran justamente esos instantes los que me hacían adicto a ella. Momentos felices como esos, los que causaron el final.


Cuando el hombre empalideció, y argumentó que no se sentía bien, sentí un escalofrío que me anunciaba el desenlace, casi pude escuchar un ruido de campanas anunciando el principio de un magnificente final.

[Continuará..]

5.3.09

Papá es un ídolo

Generalmente, cuando uno es muy chiquito, nuestros papas son una especie de superhéroes para nosotros. Aquellos seres inalcanzables, los que saben todo de todo, desde como hacer esa cuenta imposible hasta como nacen los bebés.
Vemos a nuestros padres y pensamos que de grandes, queremos, vamos, a ser como ellos.
Al ir entrando a la adolescencia, en esa previa a la que algunos llaman, valga la redundancia, pre-adolescentes, uno cae. Y la caída es dura. Los errores se van haciendo mas visibles. Papá y mamá ya no son esos dulces que simplemente nos mandaban a dormir temprano para que no tengamos sueño. Papá y mamá ya no se la saben todas, papá y mamá se equivocan.
En la adolescencia, ni que hablar. Los viejos, se convierten en el enemigo público número 1.
Hoy creo que oficialmente entre en la adolescencia.
Hace rato que ella ya no era de mi sumo agrado a la hora de hablar, hace rato que decidimos prácticamente evitarnos, ya que no había forma de detener el rotundo choque que se daba entre nosotras, por la mas mínima cosita.
Pero papa, mi papi, siempre fue mi ídolo. Siempre fue “la” persona para mi. Siempre lo tuve allá arriba, en la adolescencia y en la no adolescencia.
Pero se acabó. Ya no me entiende. Ya estoy demasiado lejos de seguir su camino. Ya no quiero ser como él, ni que hablar como ella.
En algún punto siento que no me conocen. No tienen idea como soy. A veces siento que en el único lugar donde puedo ser realmente yo, es con mis amigas. No tengo nada que disimular, y aunque peleemos, puedo hablar de todo.
Antes podía contarle mis cosas, por lo menos a el. Obviamente, no las cosas femeninas (léase asuntos de chicos).
Pero me sentía bien porque él me entendía, me escuchaba. O al menos eso creía yo.
Ya no. Escucha lo que quiere escuchar, y transgiversa mis palabras. No me digan que es un tema de adolescencia porque no lo es.
No se como ni porque, pero soy el polo opuesto a mis padres, o así me siento. En el viaje, estuve con otra familia, y no les puedo explicar lo diferente que fue. Ahora tengo tanta envidia..! Quiero vivir en un lugar así..!
Quiero irme lejos, quiero ir a Londres. Quiero irme lejos, otro país, otro continente. No veo la hora de irme de casa, y tener mi propia familia. No veo la hora de demostrarles que yo tenia razón, que había otra manera de hacer las cosas.
Que hay una manera de criar a los hijos, y a su vez, lograr su respeto y su admiración.

27.2.09

Para siempre

Antes de viajar, tenia la magnifica idea de hacer un diario de viaje. Pensaba escribir día por día mis impresiones, pare dejarme a mi misma un recuerdo a futuro.
Pero me descubrí vaga, y exhausta al final del día, por lo que no fueron muchas las veces que escribí, eso sumado a lo tedioso que me resulta escribir a mano, ya que no puedo escribir a la velocidad que pienso y además hacerlo prolijo.
Sin embargo, recién releí lo que había escrito, y aunque poco, lo siento muy profundo.
Tengo un mar de sensaciones opuestas dentro de mí...!
Parece hace tanto, y a la vez hace 15 días todavía seguía allí.
Pareció tan largo el viaje, y a la vez tan corto.
Tantas ganas de viajar nuevamente, y también tantas ganas de regresar a mi casa, a mi rutina, a mi familia y amigos.
Estoy tríste porque haya terminado, y feliz de poder haber tenido esta oportunidad.
Es curioso como últimamente el tiempo, el sentido de los días, adquirió tanta importancia para mi.
Porque los 23 días que estuve fuera de casa, mas los 7 de las vacaciones en la costa, desaparecieron de mi calendario, y de repente siento que hice un salto gigante en el tiempo y no entiendo como ni cuando ni donde estoy.

¿Fin de febrero? ¿Adonde fue a parar todo ese mes?
No puedo estar mas agradecida a la vida por la experiencia que viví, toco absolutamente todas las fibras mas intimas de mi ser, me hizo sentir cosas que jamás imagine, sensaciones, recuerdos, fotos, experiencias, amigos, familia, todo lo que traje de este viaje es inimaginable e inmenso.
Todavía soy incapaz de creer que esto me paso a mi, y mas que nada, que pasó, en pretérito.
Ansió de todo corazón volver a viajar, pero mas que nada, espero poder tener en mi mente siempre frescos estos recuerdos, y no olvidar nunca lo importante de cada momento vivido.

Porque lo que mas miedo me da, es saber que no voy a poder guardar cada detalle en mi memoria. Ultimamente me siento casi obsesionada con esto, porque se que es imposible guardar un recuerdo perfecto de cada segundo, en cada situacion de la vida. Pero he disfrutado tanto pero tanto, y este viaje se convirtió en una parte tan importante de mi, que siento unas ganas inmensas de llorar cuando pienso que quizas en unos años solo me quede un vago recuerdo, que llegue un dia que el viaje se convierta en una anecdota mas, y pertenezca a un pasado muy muy lejano de mi vida.
¿Como hacer para aceptar y asimilar este hecho?
Ademas de extrañar, desde que volvi, o en verdad desde que estaba alla, olvidar es lo que mas me perturba.
Si solo pudiera guardar estos recuerdos calcados en algun lugar de mi mente, y conservarlos tal cual, para poder revivirlos cuando se me antoje, solo con eso me sentiria mas tranquila.
Supongo que si sigo asi, y a sabiendas de lo imposible de mi deseo, seguire intranquila por un largo tiempo.

7.2.09

En sus marc..YAAAA!

¿Alguna vez sintieron que el tiempo desapareció?
Nada por aquí, nada por allá.
Es como si yo les dijera que en Agosto van a tener la sorpresa mas grande de su vida.
Y ustedes se pasen todos esos meses de entremedio deseando ese momento. Pero están relajados, porque saben que falta un montón, pero montón.
Entonces uno se relaja, se suelta.
Y de repente, falta un mes.. Dos semanas.. Una semana.. 5 días, y ya se empiezan a intranquilizar..3 días, y empiezan con los preparativos, sin entender nada..
Pero cuando el evento es .. Mañana… o en realidad en un puñado de horas..
¿Cómo fue que pasó esto? ¿Cómo hago ahora para entender, para asimilar que el momento esta en la punta de mis manos, que estoy a punto de tomar el avión que me lleva a un destino soñado..?
¿Cómo hago para entenderlo? Si hasta ayer faltaban meses, y el día parecía tan lejano..!
¿Cuándo es el momento en que uno cae, que finalmente el sueño se hace realidad?
Porque creo que hay dos tipos de sueños.
Hay un sueño-meta, y un sueño-regalo.
El sueño-meta, es cuando uno desea, por ejemplo, convertirse en un gran actor y ser reconocido mundialmente. Uno sabe que para cumplir ese sueño hay que esforzarse y trabajar duro, hay que dar un paso cada día. Depende de uno mismo, y quizás de una pizquita de suerte, el llegar a verlo realizado.
El sueño-regalo, llega inesperadamente, sin que uno haya podido preverlo. Sucede de un momento a otro, y la noticia nos produce un shock momentáneo, y nunca terminamos de caer. Solemos imaginar, como será esa promesa, peor todavía lo vemos como una nube, y no como un hecho.
Pero la diferencia reside en ese paso a paso. Cuando el sueño es una meta, tenemos todo ese tiempo que tardamos en llegar a él para darnos cuenta lo que esta sucediendo. El sueño se hace realidad gradualmente, y nos da tiempo a asimilarlo. Pero cuando se trata de un sueño-regalo, todo sucede rápidamente, pim pum pam!, undostresya!, y uno se siente mareado, sin saber donde esta parado.
¿Cómo fue que sucedió? ¿Qué esta pasando?
¿Ya falta tan poco? ¿AHORA!!??
Nos cuesta mas entender que esto nos esta pasando a nosotros, y no porque sea un sueño menos merecido que el sueño-meta, sino porque no fuimos parte del proceso de adaptarlo a nuestra vida. Es un regalo que nos dieron en la fecha equivocada, y no podemos aceptar que realmente este sucediendo.
Afortunadamente, todo termina rápidamente, porque al ver a ese sueño, una vez que ya es un sueño cumplido, sea meta o regalo, nos damos cuenta que todo terminó, y el sueño, tan hermoso y deseado, tenia fecha de vencimiento.
Pero después de todo... ¿Quién nos impide volver a soñar?